Acto experimental y social de Canadá en el Cervantino con “Kiinalik. These sharp tools”

"Kiinalik: These Sharp Tools ", aborda las tradiciones Inuit. Foto: Cortesía FIC "Kiinalik: These Sharp Tools ", aborda las tradiciones Inuit. Foto: Cortesía FIC

GUANAJUATO, GTO (apro).- ¿Qué tan al norte ha estado geográficamente? Llámese norte del estado donde radique, de México, del continente, ¿qué sabe del norte? A partir de estos cuestionamientos que se vuelven sociales y hasta en una clase didáctica sobre las raíces y atrocidades que vivieron los indígenas del norte de Canadá, el país invitado en el Festival Internacional Cervantino (FIC), el espectáculo “Kiinalik. These sharp tolos”, es una sorpresa invaluable de esta edición.

El acogedor Teatro Cervantes fue sede de esta pieza que inició casi como un encuentro musical de corte folk y terminó en un performance sobre las raíces Inuit, uno de los pueblos indígenas de Canadá, que como la mayoría en el mundo, sufrieron incluso hasta no hace mucho tiempo —la década de los noventas— de discriminación y atrocidades por parte de autoridades.

La obra presentada por Evalyn Parry y Laakkuluk Williamson Bathory, mediante la compañía de teatro queer con sede en Toronto, Canadá, “Buddies in bad times theatre” en donde trabaja la primera, inicia con un performance de música sobre el calentamiento global y el contexto de la comunidad Inuit.

Detrás, en el escenario una pantalla LED con imágenes geográficas del mundo —como las que se pueden ver al consultar Google Maps—, acompañaron a las artistas.

El espectáculo que duró dos horas tuvo una primera hora marcada por la música y la información proporcionada por las artistas, tanto de bagaje familiar como cultural, cómo y dónde crecieron en Canadá, y de qué manera se encontraron, incluso las dificultades para comunicarse hoy en día para poder montar “Kiinalik. These sharp tolos” viviendo en un país del primer mundo, pese a que una vive en una de las ciudades más cosmopolitas como Toronto, pero la otra muy al norte del país, en una zona Inuit, que de hecho no tiene ni un solo centro cultural.

Un segundo momento de la pieza presentada por Buddies in bad times theatre, en específico por Laakkuluk Williamson Bathory, para algunos incluso casi agresiva y con advertencia previa por parte de la artista de que sería así, fue la que le dio sentido real a todo el acto: Se trató de un rito tradicional, que se remonta al pre-cristianismo donde las mujeres se dejan llevar por sus instintos animales y sexuales, la idea es en efecto asustar y causar hasta temor, aunque el trasfondo es enseñar a manejar los miedos, especialmente a los niños, una especie de preparación frente a los embates que pueden sufrir en la caza, una de las actividades primordiales de los Inuit.

Visto de esta manera la apreciación del acto es no solo artístico, sino mágico. Nada en la comunidad Inuit se hace porque si pues “El nombre es el alma, y el alma es el nombre”, siempre.

Tras mostrarse este viernes 25 a las 16 horas en el Teatro Cervantes, “Kiinalik. These sharp tools” tiene una segunda y última presentación este sábado 26 a las 17 horas en el mismo recinto.

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso