“Al presidente lo espantaron los mandos militares para ocultar sus errores”

Luis Cresencio Sandoval, secretario de la Defensa Nacional. Foto: Benjamín Flores

El teniente coronel Eduardo Navarrete Montes, con amplia experiencia en operaciones especiales, analiza en entrevista el fallido operativo del jueves 17 en Culiacán, cuando se capturó y luego se liberó a Ovidio Guzmán. En opinión del también abogado, los jefes militares responsables de la acción deben asumir la responsabilidad de que no hubo un plan para resolver la situación de la mejor manera y para ocultar sus errores, optaron por “espantar” al presidente.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Ningún jefe del Ejército mexicano había quedado entrampado en el combate al narcotráfico como el secretario de la Defensa Nacional, general Luis Cresencio Sandoval. Órdenes y contraórdenes sin que se conozca su origen, explicaciones confusas y descarga de responsabilidades por parte del militar en quienes carecían de mando en la frustrada captura de Ovidio Guzmán López tienen bajo escrutinio a los mandos de la Fuerza Armada.

La Fiscalía General de la República anunció “una investigación exhaustiva” sobre quienes participaron en el frustrado operativo de captura del hijo de Joaquín El Chapo Guzmán, más allá de la actuación de los delincuentes.

La indagatoria anunciada el lunes 21 por el fiscal general, Alejandro Gertz Manero, incluirá a la Guardia Nacional y a la Policía Ministerial Militar (PMM), la que según el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), actuó “de forma precipitada” en la frustrada operación.

“Para esclarecer lo ocurrido hay que identificar la cadena de mando. Ninguna acción militar, y menos una de alto impacto como la captura de un narcotraficante de jerarquía para extraditarlo a Estados Unidos, se puede realizar sin que existan órdenes. El Alto Mando del Ejército, que es el secretario de la Defensa Nacional o su Estado Mayor, no pudieron ser ajenos a la fallida operación. Al presidente lo espantaron por sus propios errores”.

El señalamiento lo hace en entrevista el teniente coronel de Infantería y litigante en tribunales castrenses Eduardo Navarrete Montes. Inactivo del Ejército desde 2013, pese a haber obtenido una orden judicial de reinstalación en una causa que le abrieron en medio de un diferendo con un superior, el militar y abogado asegura que si la misión era la captura del hijo del Chapo es porque había una orden por escrito y debió existir un plan de operaciones aprobado por el jefe militar que dio la orden de captura.

Navarrete Montes habla desde su experiencia operativa de 26 años en el Ejército mexicano y de sus cursos en Special Forces y Ranger, en el de Estados Unidos; de Fuerzas Especiales Kaibil, en Guatemala; de Guerra en la Selva, en Brasil; y de Gendarmería, en Francia.

(Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2243, ya en circulación)

Comentarios

Load More