Crisis social pone en duda realización en Chile de cumbre de APEC y COP25

Protestas frente al palacio presidencial de La Moneda. Foto: AP/ Esteban Felix Protestas frente al palacio presidencial de La Moneda. Foto: AP/ Esteban Felix

VALPARAÍSO (proceso.com.mx).-  La realización de la reunión anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC Chile 2019) planificada para los días 16 y 17 de noviembre, está en serio riesgo.

El estallido social iniciado el viernes 15 y la brutal represión que le siguió, han provocado la preocupación de los países participantes, quienes están evaluando seriamente su participación en el evento.

El viernes 18, justo cuando estallaba la social ira contenida de la sociedad chilena, arribaba en sigilo al país una delegación del Servicio Secreto de Estados Unidos (USSS), para verificar el contexto de seguridad que brindaría Chile a la visita ya confirmada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. No se llevaron una buena impresión y, de acuerdo a lo señalado la noche del 25 de noviembre por el periodista y analista internacional Raúl Sohr, en el programa Última Mirada, de Chilevisión, habrían entregado una recomendación negativa a la visita de Trump a Chile.

No es para menos: en las cerca de 48 horas que permanecieron en el país, fueron testigos de un estallido social que partió en Santiago y se expandió hasta el más recóndito de los rincones de Chile. En aquellas horas fueron quemadas o seriamente dañadas cerca de 50 estaciones del Metro de Santiago; un centenar de supermercados de la cadena estadunidense de supermercados Walmart fueron saqueados, veinte de los cuales fueron completamente quemados.

Lo mismo ocurrió con una indeterminada cantidad oficinas bancarias, plazas de cobros de peajes camineros y con oficinas de todo tipo de empresas que tienen la concesión del agua, electricidad, y otras, que con sus altas tarifas ahogan la economía de millones de chilenos.

Hasta el momento 20 serían los muertos en el marco de dichas protestas. Los heridos con armas de fuego serían más de 300 según cifras oficiales, pero varias veces más, según las extraoficiales. Las protestas lejos de perder intensidad se fortalecen cada día. De hecho, este viernes 15 más de dos millones de chilenos se movilizaron en todo el país en respaldo al movimiento ciudadano.

Hasta antes del estallido social, habían confirmado su participación en el APEC Chile los presidentes Trump, Xi Jinping (China), Vladimir Putin (Rusia). A esta cumbre están invitados representantes de las 21 principales economías del mundo.

El diario santiaguino La Tercera informó este viernes 25 que la Cancillería “ordenó a todas las misiones diplomáticas chilenas en el extranjero desplegarse para dar cuenta de lo que está pasando en Chile y tratar de minimizar los costos que la revuelta social tendrá en la imagen del país en el exterior”.

El canciller Teodoro Ribera ha dado garantías de que esta cumbre y la XXV Cumbre de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 25) no corren riesgo. El jueves 24 en conferencia de prensa, afirmó: “Seguimos adelante con la planificación de ambas cumbres, lógicamente adecuándonos a las circunstancias”, dijo.

Al día siguiente Ribera recibió a los embajadores de Brasil, Colombia, Argentina, Ecuador, Perú, Paraguay y Uruguay a quienes explicó que el gobierno del presidente Sebastián Piñera está realizando “todo lo posible” para concretar ambos eventos.

Una vez concluido el encuentro el embajador de Argentina en Chile, José Bordón, sostuvo que “no hay ninguna decisión de ninguno de nuestros gobiernos de dejar de participar en ambas reuniones (…) hemos expresado que todos los líderes de todos los países están dispuestos a ir a Chile a ambas reuniones”, señaló el embajador transandino.

En el caso de la APEC una eventual cancelación del evento tendría que ser determinada por el gobierno de Chile, mientras en lo relativo a la COP 25, la determinación corresponde a Naciones Unidas.

Tras este encuentro, Ribera recibió a excancilleres chilenos con la finalidad de conocer su opinión en relación con la complejidad que tiene organizar ambos eventos en las circunstancias actuales. Asistieron a la cita Heraldo Muñoz, José Miguel Insulza, Alfredo Moreno, Soledad Alvear, Miguel Schweitzer, Juan Gabriel Valdés, Mariano Fernández, Ignacio Walker y Alejandro Foxley.

Insulza, que actualmente es senador y que lideró las relaciones exteriores de Chile bajo el mandato del presidente Eduardo Frei Ruiz Tagle (1994-2000) expresó que es partidario de mantener la realización de la APEC. “Sería un retroceso enorme para la política exterior no hacerla. Las condiciones están para hacerla siempre que no haya estado de emergencia”, manifestó el también exsecretario general de la OEA, tras concluir la reunión.

Por su parte, Heraldo Muñoz -que actualmente preside el Partido por la Democracia (PPD)- dijo que “es demasiado prematuro para decir si estas dos reuniones se realizarán pero, por cierto, de ninguna manera se pueden efectuar con estado de emergencia y toques de queda”.

Cabe consignar en este sentido que este sábado 26 el presidente Piñera informó que este domingo 27, a las 24 horas, se pondría fin al Estado de Emergencia con lo cual los militares volverían a sus cuarteles.

La COP25

La COP25 debería realizarse entre el 2 y el 13 de diciembre de este año, en el Parque Bicentenario de la capitalina comuna de Cerrillos, enfrenta una complejidad aún mayor.

En efecto, es un evento que considera la participación de más de 25 mil delegados extranjeros, y que fue adjudicado a Chile recién en diciembre del año pasado, en el transcurso de la COP 24, realizada en Katowice (Polonia).

Cuando dicha reunión concluía, no había país organizador puesto que Brasil, que tenía dicha responsabilidad, renunció a ella ante las dudas manifestadas por Jair Bolsonaro, tras vencer en las elecciones de 29 de octubre de 2018.

Solo Costa Rica y Chile expresaron, luego de esta renuncia, su disposición a acoger este acontecimiento, pero en medio del COP24 el país centroamericano retiró su postulación. Al no haber otro candidato, la ONU se lo adjudicó al país sudamericano.

Al concedérsele tan importante cumbre, Chile no disponía de las capacidades logísticas para prepararla. Menos si se considera que dicha instancia debe verificarse sólo dos semanas después de la APEC. Por lo mismo, su realización ha supuesto un duro dolor de cabeza para los encargados.

Estas dificultades han crecido exponencialmente tras el estallido social iniciado el viernes 18. De acuerdo a lo que informó este viernes 25 la edición digital de la revista Qué Pasa, el alcalde de Cerrillos Arturo Aguirre no descartó la suspensión del encuentro: “Yo estoy triste y agobiado, porque la cumbre climática iba a ser un bálsamo fundamental para avanzar hacia una cultura armoniosa con el medioambiente. Pero sinceramente no creo que el resto del mundo quiera venir a Chile con soldados y muertos en las calles, con el peligro que supone a sus propios delegados. No podemos tener tropas en las calles para esa fecha”.

En el Parque Bicentenario, que antes alojó al aeropuerto Cerrillos de la capital chilena, se construye, con mucho retraso, una ciudad artificial que acogería la cumbre sobre medio ambiente. La demora de las tareas constructivas ha aumentado debido a dificultades derivadas del estallido social.

La Oficina de Cambio Climático de las Naciones Unidas (con sede en Bonn, Alemania) “ha recibido las garantías de que el gobierno de Chile ha tomado las medidas para restablecer el orden en Santiago y en otras partes del país”, según informó La Tercera este viernes 25.

“Tenemos la esperanza de una resolución rápida y pacífica”, por lo que “continuamos con nuestra planificación para la COP25, con la seguridad y protección para todos los participantes como prioridad máxima”, señaló el citado organismo.

No obstante, diversas autoridades nacionales como la senadora democratacristiana Ximena Rincón y el excandidato presidencial ultraderechista José Antonio Kast han solicitado cancelar el encuentro.

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