Día de Muertos, patrimonio universal de México

Ofrenda colocada por trabajadoras sexuales de la Ciudad de México en memoria de sus compañeros asesinados. Foto: Alejandro Saldívar

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) recuerda en su página en internet que las celebraciones del Día de Muertos están inscritas en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, por tratarse de “una festividad sincrética entre la cultura prehispánica y la religión católica”.

En su site presenta un videoclip de aproximadamente un minuto, en el que muestra y explica los preparativos de los pueblos para la celebración de estas fiestas que parecieran un contrasentido por estar dedicadas a los muertos: Acompañadas por frases de la canción tradicional La Bruja (¡ay qué bonito es volar a las dos de la mañana..!), se ven imágenes de la gente preparando gorditas de maíz o calaveritas de azúcar, o en procesiones al panteón, donde esparcen pétalos de cempasúchil para crear caminos, y su visita por la noche al camposanto, cuando esperan el encuentro con sus seres queridos, alumbrando su retorno con cientos de velas.

Un “encuentro anual entre los pueblos indígenas y sus ancestros (que) cumple una función social considerable y contribuye a reformar el estatuto político y social de las comunidades indígenas en México”, destaca el video.

Las fiestas del Día de Muertos indígenas fueron las primeras tradiciones vivas de México inscritas en la Lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. Se proclamaron el 7 de noviembre de 2003 por ser consideradas “una de las expresiones culturales más antiguas y de mayor plenitud de los grupos indígenas”.

En su ensayo “El Día de Muertos como patrimonio cultural inmaterial de la humanidad. Los dilemas de una convención en Michoacán”, la investigadora de la Dirección de Etnología y Antropología Social del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Maya Lorena Pérez Ruiz, describe –por ejemplo– lo que para los indígenas de Michoacán significa esta ceremonia:

“…Forma parte de un complejo simbólico de origen mesoamericano, que reúne concepciones y prácticas culturales que articulan lo humano con lo natural y lo sobrenatural o divino, y con las cuales los vivos entran en comunicación con los difuntos, los ancestros.

“Se trata de un intercambio ritual que incluye la interacción y comunicación entre los vivos –de las familias y comunidades de pertenencia–, la cual se configura como un hecho social total que incluye el conjunto de dimensiones de la vida, el mundo y el universo.”

La Unesco también explica el significado de adornar las tumbas y hacer altares para los muertos: ayudan a que regresen por un corto periodo. Tradicionalmente se sabe que los muertos niños retornan el día 1º de noviembre y los adultos, o llamados fieles difuntos por el catolicismo, vuelven el día 2. Se les colocan sus platillos favoritos, a los niños dulces y a los adultos hasta bebidas como pulque, tequila o mezcal.

Habla también del significado que la muerte tiene para los mexicanos y que ha sorprendido a muchos extranjeros que se atemorizan ante la idea de “festejarla”:

“…la muerte no remite a una ausencia sino a una presencia viva; la muerte es una metáfora de la vida que se materializa en el altar ofrecido: quienes hoy ofrendan a sus muertos serán en el futuro invitados a la fiesta. En ese sentido se trata de una celebración que conlleva una gran trascendencia popular en tanto comprende diversos ámbitos de significación, desde los filosóficos hasta los materiales.”

Hay que señalar que, en sus diversos museos, el INAH ha montado ofrendas. En el Museo Nacional de Antropología (Reforma y Gandhi, Bosque de Chapultepec) puede apreciarse el tradicional altar de la comunidad tzotzil de Zinacantán, Chiapas, titulado ‘Sk´Ak´Alil Anima´ Etik, Días de muertos’.

La ofrenda del Museo del Templo Mayor (Seminario 8, Centro Histórico) rinde homenaje a las expresiones culturales de los pueblos de Tierra Caliente y La Montaña de Guerrero. En este recinto, los días viernes 1º y sábado 2, a las 12 horas, se ofrecerá el espectáculo “Camino al Mictlán”, en el Auditorio Eduardo Matos Moctezuma.

Los museos nacionales de las Culturas del Mundo y de las Intervenciones, de El Carmen, la Zona Arqueológica de Tlatelolco y el Museo de Sitio de la Zona Arqueológica de Cuicuilco, también presentan ofrendas este fin de semana.

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