Bolivianas al sonoro vibrar del corazón (videos)

Los Kory Huayras, música andina. Foto: Twitter @CulturasBolivia

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Agraciados quienes tuvimos la infinita fortuna de conocer desde temprana edad los sonidos y cánticos de las músicas andinas, porque hay melodías bolivianas que llevaremos en nuestros corazones hasta la tumba, si no es que más allá…

La primera de ellas sería el huayno “Naranjitay” (donde la palabra quechua naranjitay significa “naranjita mía”; pinta: “en sazón, ni verde ni madura” y pintitay: “pintita mía”); la interpretaba cantaNdo con su charango en peñas de la capital mexicana mi maestro trovero Nacho (de Sucre) por los años setentas y es un tema que ahora lo hallamos en versiones más o menos antiguas, como las subidas a red por el youtuber Jaime Torres, quien esclarece:

“…se da la curiosa anécdota que el Presidente (sic) boliviano Evo Morales recibió en La Paz a su homólogo venezolano, con un coro de niños que cantaban el tema, como símbolo del país. Y aunque es cierto que el tema fue registrado el 1º de junio de 1952 por el argentino Sergio Horacio Villar, hay que tener en cuenta que quien redacta este comentario, pudo escuchar hace años en Cochabamba (Bolivia) un disco de vinilo, datado en los años cuarenta y pico, con una versión boliviana del tema. Las últimas investigaciones no dudan en considerarlo como un huayño (sic), de la región norte de Potosí, que Villar recopiló para publicar en su país”.

La de estilo “carnavalito” que enseguida mostramos fue grabada en 1969, destacando en el disco Los 15 años de Los Cantores de Quilla Huasi.

Otro huayno muy popular que trasmitió Nacho cuando estudiaba en la UNAM a la familia mexicana es el tremendo huayno “Terminar tú me has pedido”, pieza que curiosamente tan pronto la oyó Nina Galindo no tardó en interpretarla con Callo y Colmillo en las veladas rupestres (alguna vez lo hizo en vivo en el foro griego del Parque Tabasco, de Villahermosa). Aquí con Kory Huayras, y el solista Danny Adolfo Audivert Pedriel en charango y voz.

Igual de afortunados somos quienes vivimos en un país con hermosas playas, ríos y lagunas; pero Bolivia no tiene salida al mar, y pese a solicitarla, sus “hermanos” países vecinos se la han negado… La próxima canción se intitula “Mar para Bolivia”, autoría de Ros Mery Arias Quiroga, en un video donde salen Elmer Hermosa de la agrupación Los Kjarkas; el conjunto Bonanza, Arawi, Proyección, Surimana, Nayjama, Yurí Ortuño y el imitador del cantante mexicano Pepe Aguilar, el boliviano Luis Fernández.

Desde luego, no podría faltar en esta columna el conjunto mexicano con más de medio siglo de existencia, Los Folkloristas, quienes dedicaron el CD compilatorio Bolivia con doce temas, en los cuales podemos escuchar la vasta variedad de instrumentos andinos (sikuri aimara, tarka, erke, charanguita, quenacho, pinquillo, caja chayera) que alegran los más 40 minutos del disco grabado para Fonarte Latino.

Ernesto El Che Guevara brindó texto a una canción musicalizada por Luis Gurevich “A los mineros de Bolivia”, que los cantautores sudamericanos León Gieco y Gustavo Santaolalla grabaron en video por 2014 con la Sinfónica de Praga (álbum Desembarco). Leamos cómo la presenta León:

“Tristán Bauer hizo Che, un hombre nuevo, un film extraordinario que dura tres horas y tiene un material exquisito, porque consiguió por intermedio de Evo Morales una data impresionante de lo que los militares bolivianos tenían bajo llave. Bauer me llamó para que compusiera el tema de cierre, pero no me salía nada y no había caso, hasta que la mujer de Tristán me acercó un libro con algunas cosas que yo ya sabía y otras que no: ahí encontré cinco poesías del Che. Entonces, como estaba en medio del quilombo de la película Mundo Alas, le pedí a Gurito (Luis Gurevich) que me ayudara; apareció al día siguiente con una canción demoledora. Pero llegué tarde y Tristán me reputeó: ‘Este tema me hace llorar, pero la película está terminada’. Entonces lo puse aquí. Y vamos a hacer un video con lo que le sobró a Bauer y con Gustavo Santaolalla, quien canta y toca el ronroco (charango grande). Quería invitar a Liliana Herrero, pero se fue de gira y el tema quedó para Gustavo, le encantó.”

Y aprovechando la mención a la argentina Liliana Herrero (Villaguay, Entre Ríos, 22 de abril de 1948) vamos a la rola fusión “Soy”, que ella registró para un álbum de la autodenominada Miss Bolivia (María Paz Ferreyra, nacida en Buenos Aires el 1 de abril de 1976), cantante, compositora, psicóloga, productora y DJ. Su apodo, Miss Bolivia, lo obtiene en homenaje a la calle en que vivía desde muy joven, llamada Bolivia, en el barrio de La Paternal.

Imposible olvidar los diez cánticos de “Soldadito de Bolivia”, escritos a la muerte del Che Guevara por Nicolás Guillén, Poeta Nacional de Cuba (nacido Nicolás Cristóbal Guillén Batista en Camagüey, el 10 de julio de 1902 y fallecido en La Habana, el 16 de julio de 1989). Esta decena de coplas fueron musicalizadas por el reconocido cantor valenciano Paco Ibáñez, amén de que existan otras versiones de Joaquín Sabina, Nacha Guevara y el chileno Ángel Parra (1943-2017), misma que ofrecemos en concierto ca. 2013, aquí:

Para algunos, Luzmila Carpio es la artista indígena de mayor fama en el continente latinoamericano de todos los tiempos. Leyenda de la música andina y emblema de las causas indígenas, La voz de Los Andes en ocasiones emplea la electrónica para amplificar su mensaje que evoca las altas notas de la peruana Yma Sumac (1933-2008). Extraordinaria sencillez suya en “Arawi”:

Las cuecas de Los Kjarkas (ensamble de música folklórica fundado el 23 de junio de 1971 por los hermanos Wilson Hermosa, Castel, Gonzalo y Edgar Villarroel) inauguraron los XI Juegos Suramericanos Cocha 2018; vaya una probadita de cómo se corteja bailando con pañuelos allá en Bolivia.

En Cantares de la memoria (Planeta, 402 páginas. 1994), el fundador de Los Folkloristas, el también pintor René Villanueva (1933-2001), recuerda a lo largo de diez páginas del capítulo “Carnaval de Oruro” la profunda emoción que le provocó asistir como “visitante distinguido” a ese evento del año 1974.

Algo que llamó mi atención, fue la presencia de unos muñecos cuyo tamaño variaba hasta casi dos palmos los mayores, ataviados a la usanza boliviana y cubiertos de miniaturas de lo más diverso: planchas, sartenes, máquinas de coser, gallinas, vicuñas, coches, herramientas, bicicletas, ollas, radios, vacas, puercos, qué sé yo; en tal cantidad que casi lo tapaban todas colgadas al pantalón y saco, ya que siempre era varón. Pregunté. “Son los ekekos, caballero. Al principio de año cada quien compra el suyo y le va poniendo todas las cosas que desea tener. Lo lleva a la iglesia a bendecir para que el santo le conceda lo que quiere…”

Y no sólo las deidades “ekekos”; también las bailarinas bolivianas:

La comparsa de los Waka Tokoris, danza de la capital, prendió a todos con su alegría. Fue una bandada de Cholas indígenas que lucían pesadas polleras de lana de vistosos colores, chaquetilla corta bordada y un encanto en los movimientos y gusto de bailar que contagiaba a quien las viera…

Comparsas del Carnaval 2019, aquí

Falta un grupo emblemático: Los Jairas, y su “Gringo bandolero” del álbum Lo mejor de Los Jairas volumen uno, de 1974; huayño (o huayno) de Alberto Ruiz y Edgar Joffré, cantado en mezcla de aymara y español adecuada al lenguaje campesino del Altiplano. Alusión satírica al antropólogo y quenista suizo Gilbert Favre (1936-1998), alias El gringo, famoso por sus amoríos con la excelsa cantautora chilena Violeta Parra (1917-1967).

Nos quedaremos cortos, tras haber coleccionado un montonal de videos bolivianos más: el del patriota Juan Enrique Jurado o los del importante compositor de música sinfónica contemporánea Alberto Villalpando; la mancuerna AnaLu & Shavez, las baladas roqueras de Octavia, los teclados del jazzista Danilo Rojas, el joven etno-rock de Chila Jatún, incluso Evo Morales copleando… O “Lamento boliviano” con Los Enanitos Verdes, y una “orquesta” de mil charangos ejecutando “Viva mi patria Bolivia”. Baste una trilogía que abre la bella “Píntame Bolivia” del dúo Negro y Blanco, dirigido por Emiliano Longo:

Prosigamos con la notable pianista y pedagoga Ana-María Vera. Nacida en Washington, D. C., Ana-María es por herencia paterna mujer de sangre aymara y creadora del Proyecto Bolivia Musical; ha organizado conciertos con músicos y estudiantes locales por todo Bolivia. Los recitales al aire libre comprendieron Cal Orco (sitio donde descubrieron restos de dinosaurios), el maravilloso vasto Salar de Uyuni con inmensa riqueza en litio; las zonas pre-incaicas de Tiahuanaco, y teatros de La Paz, Sucre, Potosí o Cochabamba.

Dos piezas extras y adiós o un hasta pronto al Estado Plurinacional de Bolivia (aymara: Wuliwya; quechua: Puliwya; guaraní: Mborívia): “Collita” y “Viva mi patria Bolivia”; aunque en vez de charangos y cantos andinos rodados, los arreglos son para cuerdas con la Orquesta Clásica Juvenil de Bolivia:

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