Robots que hacen pizzas… ¿y miles de millones de dólares?

El robot de la compañía Zume. Foto: AP / Marcio José Sánchez El robot de la compañía Zume. Foto: AP / Marcio José Sánchez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Zume es una pizzería californiana que desde hace años se hizo famosa por utilizar autómatas en la manufactura de sus platillos, los cuales alimentaron varias notas de blogs tecnológicos.

No pasaría de ser otra de esas extravagantes startups de ocurrencias que sólo funcionan en Silicon Valley, de no ser porque está valuada en 2 mil millones de dólares… y aspira a duplicarlos.

Sitios como Recode y Bussiness Insider pusieron esta semana el foco en la intención de Zume de recaudar fondos, para lo cual entró en conversaciones con inversionistas. Pero también esta historia está envuelta en algo de controversia.

Uno de los principales inversionistas de Zume es el corporativo japonés SoftBank, que el año pasado le inyectó 375 millones de dólares.

SoftBank es célebre por el dinero que le ha aportado a las aplicaciones de transporte Uber y Didi, nada más 18 mil millones de dólares. De acuerdo con la prensa especializada en negocios, la estrategia apuntaría a beneficiarse de una eventual fusión de ambas firmas.

Sin embargo, este año SoftBank sólo ha acumulado pérdidas gracias a esa inversión y, sobre todo, a su aún más fallida apuesta por otra empresa de moda: WeWork, una compañía de alquiler de oficinas a la que se le considera como parte del sector tecnológico, más que del inmobiliario.

Hasta hace unos meses, WeWork era considerada como el nuevo modelo de innovación empresarial y crecimiento vertiginoso. Sin embargo, fracasó en su intento de cotizar en bolsa, pese a los 10 mil 600 millones de dólares que le apostó SoftBank, y hoy está en picada, al grado de haber anunciado el recorte de 2 mil 400 empleados.

Con estos antecedentes, sorprende que SoftBank confíe ahora en Zume. Después de todo, los negocios de transportes o inmobiliarios siempre suenan a apuestas seguras. Pero un negocios de pizzas que sólo presume incorporar nueva tecnología a su cocina no suena a una innovación de largo plazo.

De hecho, como apunta Recode, la noticia más bien arroja nuevas dudas sobre la intención del consorcio nipón, como para seguir perdiendo millones de dólares en lo que parecen utopías tecnológicas.

De hecho, hacer pizzas con autómatas ni siquiera es el principal negocio de Zume. Como relata Recode, la compañía de cuatro años de existencia se ha centrado en gran medida en un modelo empresarial en el que trabaja con restaurantes que no tienen escaparate y preparan sus alimentos en cocinas centralizadas compartidas o “cocinas en la nube”, como le llama, con proveedores de entrega como DoorDash y Postmates (equivalentes a UberEats).

Así, Zume ha estado tratando de transformarse en un proveedor de datos y logística, parte de un esfuerzo del fundador Alex Garden para convertirse en “el Amazon de los alimentos”.

De hecho, más que competir con los gigantes del sector como Pizza Hut, Zume le ofrece servicios como la elaboración de cajas ecológicas que, en lugar de convertirse en basura, pueden ser compostables (es decir, convertirse en abono para la tierra).

“Dado que Zume está tratando de asociarse con proveedores de alimentos existentes, su papel podría tener sentido dentro de la cartera de SoftBank, que incluye a varias de las principales compañías de entrega de alimentos en todo el mundo, como Uber”, analiza Recode.

Lo cierto es que, por ahora, Zume pierde alrededor de 50 millones de dólares al año, según una fuente cercana a la compañía. Así que una duplicación de su valor no será tan rápida como entregar una pizza a domicilio en media hora.

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