La oposición ausente

Para el PAN, PRD y PRI, un panorama complicado. Foto: Rubén Espinosa Para el PAN, PRD y PRI, un panorama complicado. Foto: Rubén Espinosa

CIUDAD DE MÉXICO (apro). – Desde hace muchas décadas, los partidos de oposición al gobierno en turno no mostraban una presencia tan débil y sombría en el panorama político como la tienen ahora el PAN, PRI y PRD, principalmente.

Sus dirigencias apenas asoman la cabeza ante la fuerte presencia del presidente Andrés Manuel López Obrador, y no tienen un peso en el equilibrio de poderes como se requiere en un sistema democrático como se pretende tener en el país.

Esta crisis de los principales partidos políticos ha creado un vacío que los expresidentes Vicente Fox y Felipe Calderón han pretendido ocupar como presuntos líderes sociales lanzando mensajes en las redes con críticas superficiales a López Obrador que casi de inmediato tienen una respuesta de la misma magnitud y en mayor medida de los simpatizantes del presidente.

OJO: La 4T frente a una oposición sin rumbo

De esa magnitud o tamaño es la ausencia de los partidos de oposición en el país hoy en día.

A lo largo del primer año de gobierno de López Obrador, una de las carencias que se han manifestado de manera evidente ha sido la falta de equilibrios entre los principales actores en el escenario político y social.

En la parte política, la participación de los diputados y senadores ha sido muy pobre en el poder legislativo, se han dedicado más a reaccionar de manera estridentista a las iniciativas de Morena que a proponer reformas de ley que beneficien a las mayorías. Mientras que sus convocatorias a manifestarse en las plazas púbicas no han tenido el eco que esperaban, pues la población en su mayoría los ven con desinterés y desenfado.

Esta situación crítica en la que se encuentran dichos partidos no es más que la suma de sus propios errores: actos de soberbia y de lejanía ciudadana que sus líderes e integrantes establecieron en las últimas décadas con decisiones que beneficiaron más a ellos mismos que a las mayorías.

OJO: Oposición descompuesta

Frente a este panorama, ¿qué prestigio de líder social puede tener Vicente Fox que dejó pasar la oportunidad histórica de la transición democrática en el 2000 y se dedicó a apoyar a su esposa Martha Sahagún en sus aspiraciones presidenciales?

¿Qué liderazgo social puede tener Felipe Calderón que ante una victoria cuestionada en 2006 decidió lanzar la guerra contra el crimen organizado para legitimarse, costando la vida de miles de personas?

¿Qué reconocimiento social puede tener el PRD cuya dirigencia prefirió pactar con Enrique Peña Nieto en lugar de mantener una posición de izquierda que le dio origen y sentido?

Esta crisis de liderazgo y ética de la oposición ha generado este desequilibrio en la balanza política, así como espacios o vacíos que son aprovechados por el presidente López Obrador para avanzar en su proyecto -autodenominado “Cuarta Transformación”- tanto en las cámaras de diputados y senadores, como en el poder judicial.

OJO: ¿Y la oposición política?

También han dado lugar a un fenómeno social grave: la formación de un ambiente social contaminado de inquina, resentimiento, odio y polarización. Atmósfera motivada y alentada casi a diario por Vicente Fox y Felipe Calderón con sus múltiples mensajes carentes de contenido y de propuestas.

Urge un cambio en los partidos de oposición para equilibrar la balanza política, una transformación de fondo en sus posicionamientos y un mejor entendimiento del papel que les tocó desempeñar en este tiempo de crisis estructural.

Por cierto… No son millones los militantes que dijeron tener los partidos políticos antes de la elección el año pasado, son miles y muchos de ellos fueron empadronados sin saberlo.

Comentarios

Load More