“Misión cumplida”, presume Ebrard sobre el T-MEC; “el milagro se dio”, secunda Lighthizer

Firma de ratificación del T-MEC. Foto: Twitter @m_ebrard

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Hoy fue día de fiesta en el Salón Tesorería de Palacio Nacional, pues a pesar de los pronósticos reservados para alcanzar acuerdos respecto del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), “el milagro se dio”, sostuvo Robert Lighthizer, representante de Comercio del gobierno de Estados Unidos. Y el canciller Marcelo Ebrard añadió: “Misión cumplida”.

“Sólo diré que quizá los pronósticos saben que este tratado no se iba a poder tener, no sólo me refiero al tiempo, al momento, sino porque las posiciones políticas cuando empezamos esta negociación parecían decir que era muy difícil, casi imposible, tener un tratado tan pronto (y que fuera) satisfactorio para los tres países. Y sin embargo aquí está”, destacó Ebrard en el marco de la firma del Protocolo Modificatorio al T-MEC.

Hubo aplausos, sonrisas y festejo entre los asistentes al salón, entre ellos los representantes de las distintas fuerzas políticas en el Senado: Miguel Ángel Osorio Chong, del Partido Revolucionario Institucional (PRI); Mauricio Kuri, de Acción Nacional (PAN), y Miguel Ángel Mancera del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Y los invitados del gabinete de presidente Andrés Manuel López Obrador parecían una máquina de aplausos: los titulares de las secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Arturo Herrera; de Economía, Graciela Márquez, y del Trabajo y Previsión Social (STPS), Luisa María Alcalde Luján, así como el jefe de la oficina de la Presidencia, Alfonso Romo.

En su turno al micrófono, López Obrador dijo que el T-MEC representa la unidad del continente americano.

“Con la cooperación para el desarrollo que va a ser posible con este acuerdo, también se logra la unidad del continente americano, la unidad de nuestro continente, la unidad de todos los países, los pueblos de nuestra América, de la América que vio nacer a Abraham Lincoln y de la América que vio nacer a Benito Juárez”, vitoreó.

Los más animados eran los representantes del sector empresarial como Gustavo de Hoyos Walther, de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex); Bosco de la Vega, líder del Consejo Nacional Agropecuario (CNA), así como el presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comerio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), José Manuel López Campos.

Minutos antes del acto, De Hoyos Walther se lanzó contra del gobierno de López Obrador desde su cuenta de Twitter: “Yo veo una debilidad “santanista”. Desde el Tratado Guadalupe-Hidalgo no se veía tanta “flexibilidad” ante USA. Y de paso, se le agradece a @realDonaldTrump”.

El “coqueteo” político entre Lighthizer y AMLO

En el acto resaltó el coqueteo político entre el representante de Comercio de la Unión Americana y el mandatario mexicano.

Sobre el acuerdo comercial, Lighthizer señaló como “un milagro, por así decirlo, que todos nos hemos podido coordinar; es un testamento de cuan bueno es este acuerdo. Pero creo que lo más importante es que esto es un testamento del tiempo que durará y cómo las personas llegarán a esta región norteamericana, que es una región vibrante para todos nosotros y lo será aún más”.

Luego se deshizo en elogios hacia el tabasqueño: “Quiero decir el honor que es para mí estar aquí con usted, señor presidente. Se trata de la primera vez que lo conozco, realmente traigo los mejores deseos del presidente de Estados Unidos para usted personalmente. Y a nivel personal le quiero decir que hemos seguido su carrera. Me parece que es una carrera extraordinaria. Todo mundo en nuestra administración le está echando porras”.

Insistió: “Quiero decir una vez más que me siento tan orgulloso, tan honrado de estar aquí con el presidente de México, esta figura histórica. Y también quiero darle mis mejores deseos, se los transmito del presidente de Estados Unidos, que es una figura verdaderamente histórica también”.

En su turno al micrófono, López Obrador respondió a Lighthizer: “Es un profesional en la negociación de este tipo de acuerdos y de tratados, reconocido por propios y extraños. Muchas gracias por todo lo que hizo para que se llevara a cabo este acuerdo, para concretar este acuerdo, porque le tocó en dos momentos, como aquí se ha dicho, y los legisladores, me consta, del Partido Demócrata, a pesar de las diferencias propias de las democracias, le guardan siempre mucho respeto al señor Lighthizer”.

Y también tuvo elogios para el presidente estadunidense Donald Trump, de quien, dijo, “intervino cuando estaban agotadas ya las posibilidades de entendimiento en la mesa”.

Añadió: “Les hablaba yo de los momentos más difíciles. Pues él intervino cuando estaban agotadas ya las posibilidades de entendimiento en la mesa. En una ocasión que hubo, vamos a decir, un desencuentro, no diría yo ruptura, que nosotros fijamos una postura con firmeza, se le consultó a él y él estuvo de acuerdo en darnos su apoyo y su confianza.

“Hemos podido entendernos, y muy bien, porque hay respeto mutuo, y en ambos casos consideramos que lo mejor de todo es el diálogo, la negociación, el acuerdo, la política, que se inventó precisamente para evitar la guerra y evitar la confrontación”.

En el mismo tono que Ebrard y Lighthizer, López Obrador consideró que algunos pensaban que iba a ser imposible llegar a este acuerdo, “que no nos íbamos a entender en nada, que nos íbamos a pelear, que nos íbamos a confrontar, y miren lo que son las cosas”.

Notas relacionadas:

López Obrador agradece a Trudeau y a Trump ratificación del T-MEC

No hay “píldoras amargas”: Seade

La persona que lanzó algunos esbozos sobre la difícil negociación en temas controversiales del T-MEC fue el subsecretario para América del Norte y principal negociador, Jesús Seade, quien subrayó: “En resumen, y como lo verán en su momento, es un tratado muy bueno, muy importante para México. Y ni un solo resultado, yo diría, es una píldora amarga que nos hayamos tenido que tragar”.

Seade contuvo el ánimo festivo del acto protocolario para aclarar varios puntos controversiales que pudieran afectar a México, como el de los “inspectores”.

“Si me permiten, quisiera empezar por hablar del mayor horror de todos (…) que son los famosos inspectores, que van a venir inspectores a ver qué estamos haciendo”.

Explicó: “Lo que se acuerda para cubrir esta preocupación del cumplimiento en materia laboral es que, específicamente para materia laboral relacionada con elecciones, no para otras, no para discriminación o empleo de niños, no para votaciones, ya sea de líder sindical o de aprobación de un contrato, o de aprobación de una revisión de contrato, se crea un mecanismo, como lo que siempre hemos tenido, que son paneles para resolución de diferencias”.

Seade precisó que hay un mecanismo diseñado en particular que tiene tres panelistas y funciona de una forma más rápida porque tiene una característica muy inusual: “Si hay un panel porque subsidiamos las fresas, directamente van a ver si hay falta y a castigar el panel. Pero en esto, primero se dan casi tres meses, 85 días, en los cuales se notifica que hay una aparente irregularidad en una votación, y son 85 días para que mi querida amiga y admirada ministra Luisa Alcalde lo resuelva, 85 días para que se resuelva en México sin ninguna interferencia”.

Si no se resuelve a los 85 días, abundó, entonces ya pasas a la formación de un panel, no de inspectores, es un panel.

El funcionario federal detalló que Estados Unidos va a elegir una lista de posibles panelistas, al tiempo que México tendrá otra lista y se contará con un sistema paralelo con Canadá, que también tendrá su lista de posibles panelistas.

“El día que llegue un conflicto y que se vea que el país no lo resolvió va a haber tres panelistas: uno es un americano de la lista de Estados Unidos que México va a escoger, otro es un mexicano que Estados Unidos va a escoger, y el tercero es un tercer país que nos tenemos que poner de acuerdo. Y si no nos ponemos de acuerdo, nos vamos a tener que echar un volado para ver cuál de los países elige. No podía ser más balanceado y más basado en la ley”, aseguró.

Luego aclaró: “Estos no son inspectores, son panelistas. A lo mejor yo podría ser panelista o yo podría ser inspector, pero ¿cómo me comporto? Depende de la cachucha que me den, de la gorra que me den, la gorra de inspector o la gorra de panelista, que es juez. Entonces, es un sistema muy satisfactorio que resuelve la principal de las dificultades”.

El subsecretario para América del Norte recordó que fuera del tema de “los inspectores” hubo muchas otras cosas muy conflictivas que México tuvo que enfrentar y rechazar. Por ejemplo, dijo, en su momento se insistió mucho en la introducción de aranceles en agricultura, aranceles estacionales, que cuando la agricultura de Estados Unidos está produciendo equis producto agrícola, se aplica un arancel algo para protegerlos.

“Yo creo que no, pertenecemos al mismo hemisferio norte, y como tú produces yo también produzco, entonces no me hagas eso. Entonces, quedaron fuera una serie de cosas verdaderamente desventajosas, que flotaban. No los negociadores, pero sí algunos congresistas u otros intereses quedaron perfectamente fuera”, finalizó.

Seade y Ebrard en conferencia sobre el T-MEC. Foto: Eduardo Miranda

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso