Taxistas amagan con más movilizaciones si 4T no los atiende y garantiza “piso parejo”

La aplicación "Mi Taxi" fue una respuesta del gobierno capitalino a las protestas de concesionarios por las aplicaciones como Uber y DiDi. Foto: Miguel Dimayuga La aplicación "Mi Taxi" fue una respuesta del gobierno capitalino a las protestas de concesionarios por las aplicaciones como Uber y DiDi. Foto: Miguel Dimayuga

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Integrantes del Movimiento Nacional Taxista aseguraron que la mesa de diálogo iniciada en octubre pasado con la Secretaría de Gobernación (Segob) fracasó y adelantaron que volverán a hacer manifestaciones hasta que el presidente Andrés Manuel López Obrador les ofrezca una solución ante la competencia irregular de los taxis que operan mediante aplicaciones de internet.

Esta mañana, frente al Palacio Nacional, acusaron que la mesa de trabajo que iniciaron con el subsecretario de Gobernación, Ricardo Peralta, fue “atole con el dedo” y un distractor con continuos aplazamientos.

Agregaron que, mientras se aplazan las reuniones con el gobierno federal, en los congresos estatales avanzan las leyes que hacen “trajes a la medida” para las empresas de redes de transporte que dan servicio con autos particulares a través de aplicaciones.

Como ejemplo, mencionaron el caso de Zacatecas donde, el pasado 28 de noviembre, el diputado José Guadalupe Correa Valdez presentó una iniciativa para privilegiar la competencia y la libre concurrencia, sin poner restricciones como autorizar o registrar los vehículos para dar el servicio o limitar su número, con requisitos especiales y/o cromáticas.

Luego, el vocero del Movimiento, Ignacio Rodríguez, hizo una comparación: “como aquí en la Ciudad de México, quieren que las empresas de transporte por aplicaciones puedan hacer lo que quieran, como quieran, sin que el Estado mexicano las sancione, mientras que, nuevamente como aquí sucede, los taxistas tradicionales estarán obligados a cumplir con normas que cada día nos alejan más de nuestras fuentes de trabajo”.

Según explicó, los concesionarios y sus choferes se ven obligados “a dejar este oficio por la incapacidad para poder completar una ganancia honrosa al final de cada jornada de trabajo”.

Luego, demandaron al presidente López Obrador que “como lo prometió, primero sean los pobres, cada uno de los concesionarios individuales que trabajamos el taxi en toda la República, por sobre las grandes empresas extranjeras”.

También le pidieron exigir a los funcionarios encargados de llevar la negociación “cumplir y hacer cumplir la ley, que realicen todas las gestiones necesarias para blindar el trabajo de quienes por muchos años hemos movilizado a cada una de las ciudades y al país en general y que realmente haya un piso parejo donde quienes prestan sus servicios a través de las aplicaciones, cumplan con reglas mínimas que los pongan a la par de las exigencias que nos piden a nosotros”.

De no atender la solicitud, alertaron que antes de terminar el 2019 harán una Asamblea Nacional para determinar cuándo y cómo realizarán las siguientes movilizaciones en enero de 2020.

Desde el pasado 5 de junio, luego de una movilización de más de mil 500 unidades en el zócalo capitalino y las entradas carreteras a la ciudad, cientos de taxistas hicieron a un lado las negociaciones con el gobierno de Claudia Sheinbaum y acudieron ante la Segob para resolver su rechazo a las aplicaciones de transporte como Uber, Cabify y Didi.

Para el 7 de octubre, y por segunda vez en cuatro meses, los taxistas concesionarios ahorcaron la movilidad en la capital mexicana y, tras casi 12 horas de bloqueo, acordaron directamente con la Segob la revisión de la legalidad de dicho servicio y se comprometieron a no hacer más manifestaciones.

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