El encuentro inédito Mujica-Chomsky

Mujica, Chomsky y Alvídrez. Foto: Especial

Saúl Alvídrez fue el primer miembro del movimiento #YoSoy132, pero su activismo resultó (cuenta en entrevista) “suciamente neutralizado por el Cisen”, por lo cual salió del país en busca del sur latinoamericano. Durante años ha buscado fondos para realizar Chomsky & Mujica, que está ya en posproducción. El documental recoge las conversaciones entre José Mujica y Noam Chomsky, donde abordaron “lo introspectivo, lo que es el amor, la vida, la felicidad, la muerte y la vejez… Y recorrieron el mundo entero”.

 

 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- José Mujica y el intelectual estadunidense Noam Chomsky conversaron en la casa del expresidente uruguayo en Montevideo, hacia 2017, para ser captados por la cámara del cineasta mexicano Saúl Alvídrez, con la finalidad de crear el documental Chomsky & Mujica.

 

Alvídrez logró filmar alrededor de 20 horas, pero ya no contó con dinero para la postproducción. Transcurrió 2018, parte del 2019, y el pasado 13 de noviembre propuso su proyecto en la página de internet estadunidense Kickstarter para conseguir fondos y poder terminar su primer trabajo fílmico. Le falta edición de video, ilustración, composición de música original, edición de sonido, corrección de color, diseños y créditos.

 

En el monto de arranque logró juntar 19 mil dólares. La primera meta extendida fue de 30 mil dólares, y la segunda de 38 mil, ésta para cubrir los costos de distribución en diversos festivales internacionales y asistir a ellos. Hasta el cierre de nuestra edición reúne ya más de 46 mil dólares (arriba de 905 mil pesos).

 

Alvídrez, de 31 años de edad, explica en entrevista que una circunstancia personal lo empujó a crear el largometraje:

 

“En el 2012, estudiaba derecho y economía en el Tecnológico de Monterrey en la Ciudad de México. Fui el primer miembro del entonces movimiento estudiantil #YoSoy132, y participé mucho. Pero mi activismo fue suciamente neutralizado por el Centro de Inteligencia y Seguridad Nacional (Cisen) y los corporativos mediáticos más poderosos del país.”

 

Por dicha persecución, amenazas de muerte y escándalos se fue a Sudamérica, “pensando que la respuesta estaba en el sur”. Estuvo en Argentina, Bolivia, Colombia, Uruguay y Ecuador.

“Intentaba encontrar las respuestas a nuestra región y porque creo que nosotros los millennals y centennials heredamos el apocalipsis de nuestra civilización, insostenible en términos ecológicos, económico, políticos y sociales, por lo cual debemos lograr un cambio.

 

“Al estudiar a varias personalidades, caí en la cuenta de que Chomsky y Mujica poseen ciertos elementos trascendentales en su discurso, y al margen de que son personajes conocidos mundialmente, no habían sido tan identificados y difundidos.”

 

Además, se percató de que nunca se habían reunido.

 

“Eso me parecía una pérdida para la humanidad enorme. Y a propósito de la sabiduría que nos hace falta a los millennals y centennials para poder sobrellevar los próximos treinta años, que se asumen como los más críticos, y darle un giro de 180 grados a nuestra civilización, los junté.”

 

Alcanzó a hablar con ambos, les planteó la idea de reunirlos y filmarlos. 

 

“Mi finalidad es lograr un mensaje a la humanidad, pero particularmente a los más jóvenes”, indica Alvídrez con gesto de alivio.

 

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La misión

 

Primero contactó al lingüista de origen judío Avram Noam Chomsky (Filadelfia, 7 de diciembre de 1928), por correo electrónico:

 

“Él recibe muchísimos e-mails. Empecé a platicar con él cuando yo andaba por Bolivia intentando llevar internet a lugares de difícil acceso. Le platiqué un poco de #YoSoy132 y le pareció muy interesante. Segui una larga charla, de años. A final de cuentas logré ir a verlo a Boston, Massachusetts; ahí radicaba, ahora se encuentra en Arizona. Le plantee el documental y si le interesaba verse con Mujica; y gustoso, aceptó.”

 

Unos meses después el director ya se encontraba en Montevideo con Mujica (nacido en la capital de la República Oriental del Uruguay un 20 de mayo de 1935), llamado El presidente más pobre del mundo:

 

“Le comuniqué lo que deseaba realizar. Lo que entendía de ellos y por qué los admiraba tanto. E igual aceptó la plática con Chomsky. Después laboré en lograr organizar las agendas para que Chomsky y su esposa Valeria visitaran la vivienda de Mujica y su mujer Lucía en Uruguay. Tuvieron un encantador fin de semana. Los grabé dos días.”

 

–¿Los entrevistó? –se le pregunta a Alvídrez.

 

–No, fue una interpelación directa entre ambos. Yo sólo mediaba el diálogo y les traducía, porque Mujica no habla inglés y Chomsky no habla español. Al principio contábamos con una traductora, pero como que a la primera hora no funcionó muy bien el ritmo. Fue cuando me metí a realizar no sólo la dirección, sino a traducirles todo, y al final fue una charla entre uno y otro.

 

–¿En qué se centraron?

 

–Dividimos en dos áreas. Hablaron de lo introspectivo, lo que es el amor, la vida, la felicidad, la muerte y la vejez. Y recorrieron el mundo entero… Efectuaron un análisis sociopolítico del presente y el pasado. Abordaron gobiernos en particular, mucho de Latinoamérica, los partidos políticos, el sindicalismo, la crisis de la democracia, qué podría ofrecer el futuro, el consumismo, el individualismo, en fin.

 

Alvídrez también es productor de Chomsky & Mujica, junto con Stacy Perskie (Bad Boys for Life, 2020; Godzilla: King of Monsters, 2019, y Zero Zero Zero, 2019), y María Ayub (Sr. Ávila, 2018, y La piloto, 2017). La dirección de fotografía la realiza la uruguaya-mexicana María Secco (La libertad del diablo, y Restos de viento, ambas cintas de 2017). El realizador señala:

 

“A mí me tocó llevar el hilo conductor de la plática; y la cuestión de la cámara y de la imagen eran labores y temas de María Secco, con una destacada trayectoría, afortunadamente. Conozco cada centímetro de todas las horas del material y es bellísimo. Son personajes muy fotogénicos, tenemos muchas cosas muy hermosas, graciosas y muy interesantes. Luego quisimos buscar algo un poco más íntimo.”

 

A Alvídrez se le complicó terminar la cinta:

 

“Conseguimos otro poco de dinero e iniciamos una edición preliminar, que al final sigue truncada por la situación económica. Y así se me fue el tiempo… Ya estaba desesperado, porque para mí es una responsabilidad enorme finalizar el documental.”

 

Le asombra el apoyo en el sitio Kickstarter:

 

“Hemos recibido una cantidad de mensajes bellísimos y de apoyo. Aparte hemos decidido dedicarle la película a una tercera persona que admiro, y que estoy muy preocupado porque pudiera morirse en este momento: Julián Assange, el periodista y activista de internet australiano y fundador de WikiLeaks. Me parece que es un caso importantísimo para todos los países, sobre todo para todos los periodistas, y no veo mucho movimiento al respecto. Yo en lo personal lo asumo como una causa personal porque así como Chomsky y Mujica, Assange ha sido un despertar.”

 

El apoyo económico en Kickstarter finaliza el 17 de diciembre. Este filme podría estrenarlo en el 2020.

 

“El Pepe” de Kusturica

 

El próximo 27 de diciembre la plataforma Netflix estrenará el documental El Pepe, una vida suprema, del varias veces premiado director serbio Emir Kusturica (Sarajevo, 24 de noviembre de 1954), quien ofrece un retrato del expresidente Mujica. El exguerrillero, quien fue parte de los Tupamaros, comparte sus experiencias en el cautiverio, sus ideales y sus deseos para el futuro.

 

Creador de Tiempo de gitanos y Underground (Palma de Oro en Cannes de 1995), compartió charlas con Mujica durante tres años. La frase de despedida como presidente: “No me voy, estoy llegando”, es con la que estructura la cinta. Incluye testimonios de su esposa Lucía Topolansky y de sus compañeros de lucha Eleuterio Fernández Huidobro y Mauricio Rosencof, escritor.

 

El Pepe, una vida suprema, producida por K&S Films, Rasta Internacional y Moe y el argentino Hugo Sigman, se proyectó por primera vez en el Festival de Cine de Venecia en 2018. Ahí Mujica y Kusturica la vieron juntos. Recibió el premio Cict-Unesco Enrico Fulchignoni. El cineasta y músico destacó entonces:

 

“En el mundo corrupto de hoy tenemos a alguien que no lo es. Vive con sencillez. En el futuro, la gente estará más inspirada por él que por Fidel Castro.”

 

La melodía principal de la cinta es A don José, interpretada por Los Olimareños. En el largometraje, don Pepe Mujica relata sobre los casi 15 años que vivió encarcelado en condiciones

infrahumanas, cerca de la muerte y de la locura por el total aislamiento:

 

“No sería quien soy. Sería más pose de estatua sin haber pasado esos años de soledad en la cárcel.”  

 

Esta entrevista se publicó el 8 de diciembre de 2019 en la edición 2249 de la revista Proceso

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