Rechazan reforma de ASTAUG que buscaba sancionar denuncias no probadas por acoso

Protesta de estudiantes de la Universidad de Guanajuato Campus León. Foto: Especial Protesta de estudiantes de la Universidad de Guanajuato Campus León. Foto: Especial

GUANAJUATO, Gto., (apro).- Apenas unas horas después de concluido el paro estudiantil en la Universidad de Guanajuato en demanda de seguridad y contra el acoso sexual dentro y fuera de la institución, la Asociación de trabajadores administrativos (ASTAUG) pretendió imponer una reforma a sus estatutos para sancionar “a la persona que acuse a otra con falsedad de cometer el delito de hostigamiento sexual para sí o para un tercero”, propuesta que fue rechazada por una mayoría en asamblea.

Incluso, la Comunidad estudiantil de la UG que convocó al paro efectuado recientemente, publicó un comunicado en el que advirtió su respaldo a las trabajadoras afiliadas al sindicato y en contra de esta reforma, que “resulta favorecedora para los agresores sexuales y contribuye a que la Universidad de Guanajuato continúe siendo un espacio que violenta a las víctimas, encubre y gesta acosadores”.

Esta reforma se presentó a los delegados apenas en la víspera de la asamblea efectuada el miércoles, por parte de la dirigencia sindical que encabeza Víctor Jiménez como secretario general, cargo que ostenta desde hace casi 20 años.

Según la reforma al artículo 83 de los estatutos del sindicato de trabajadores administrativos de la Universidad de Guanajuato –documento del que Apro tiene copia- se agregó la aplicación de una suspensión de los derechos sindicales en estos apartados:

“Al que asedie, acose o solicite favores de naturaleza sexual para sí o para un tercero con la amenaza de causar a la víctima un mal, relacionado con las expectativas que puedan tener en el ámbito de una relación, bien sea entre superiores e inferiores jerárquicos, entre iguales o cualquier circunstancia que los relacione en el campo laboral; se le impondrá una sanción de suspensión de sus derechos sindicales por tres meses, a la persona que incurra en el delito de hostigamiento sexual en el área laboral, por primera vez y si reincide dicha sanción será de seis meses”.

También “a la persona que acuse a otra con falsedad de cometer el delito de hostigamiento sexual, para sí o para un tercero, se le impondrá una sanción de seis meses de suspensión de derechos sindicales”.

Las reformas a los estatutos debían de ser aprobadas en la asamblea del miércoles, como parte de los ajustes previstos por las reformas a la Ley federal del trabajo en el rubro de las organizaciones sindicales –que podrán ser más de una-.

Según publicó el portal digital Poplab.mx en una nota de la reportera Carmen Pizano, en la asamblea la dirigencia de Jiménez presionó para que las y los delegados aceptaran las modificaciones a los estatutos, pero éstas fueron rechazadas por mayoría de votos, con 655 votos en contra y 403 a favor, de los poco más de mil delegados que asistieron, según el cómputo efectuado por personal del Instituto Nacional Electoral.

Ante el rechazo, se acordó convocar a una asamblea extraordinaria para el viernes.

Según el secretario Víctor Jiménez, fue el comité del ASTAUG el que redactó el estatuto, de cuya autoría se lavó las manos. “Lo vamos a corregir”, dijo.

Aunque el dirigente también fue cuestionado porque dos de sus hijos cuentan con cargos no solamente en la Universidad de Guanajuato, sino en el propio sindicato.

“Si estás en una posición para ayudarlos a que ganen un recurso, ¿quién no lo hace?”, fue la respuesta del secretario general.

Jiménez concluirá su actual periodo al frente del ASTAUG en el 2021. Es la séptima ocasión en que ocupa la secretaría general.

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