El año del gato

La socialité Taylor Armstrong y el gato Smudge Lord, protagonistas de un meme que traspasó fronteras y contextos en 2019. La socialité Taylor Armstrong y el gato Smudge Lord, protagonistas de un meme que traspasó fronteras y contextos en 2019.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- Una tradición mediática en cada fin de década es hacer listas con lo mejor, peor o más destacado de los diez años transcurridos.

Trátese de noticias, cine, música, deportes o lo que sea, la ocasión es propicia para rememorar y categorizar. Este año, una nueva temática debuta en este tipo de ejercicios cajoneros: los memes.

Tratándose de una forma de expresión realmente nueva, que no tuvo su equivalente en la primera década de este siglo, resulta más que oportuno el recuento. Y es de celebrarse que lo lleve a cabo el portal Know Your Meme.

Este sitio, con sede en Nueva York y fundado hace ya 11 años, se dedica a documentar con el mayor grado de exhaustividad y precisión el origen de los más populares fenómenos virales. Por tanto, se le puede considerar la mayor autoridad en la materia.

En la semana que acaba de transcurrir, entre lunes y viernes, este sitio dio a conocer la lista de los 50 memes de la década, con base en una encuesta comunitaria en la que se contabilizaron cerca de 55 mil votos de sus lectores.

El ejercicio se restringió a los memes creados entre 2010 y 2018, con la promesa de que, antes de que acabe el año, se difunda la lista de los más populares de 2019. A reserva de su elección, desde este espacio ya se tiene al favorito correspondiente a este año.

El origen del neologismo meme

En términos de debate intelectual, la palabra “meme” no goza de muy buena reputación. Es sinónimo de chiste u ocurrencia, no siempre de buen gusto. Sin embargo, no es de desdeñarse su valor como cierto termómetro de opinión pública.

El meme tiene la virtud de que cualquier persona puede crear uno y publicarlo. Burda, si se quiere, pero es pura y democrática expresión espontánea, y sin censura.

Entre conquistas, disculpas y… memes

Refleja el humor imperante frente a las noticias de impacto masivo. No en balde, los sitios de noticias los recuperan como una forma de reflejar la reacción popular frente a ciertos acontecimientos.

Echar un meme a las redes es como arrojar una botella al mar. No se sabe si simplemente se perderá, o si termina replicado por cientos o miles.

De hecho, es esta cualidad la que mejor honra el origen de la palabra, inventada en 1976 por el científico británico Richard Dawkins en el libro The Selfish Gene (El Gen Egoísta) como una idea o producto cultural que se transmite de una persona a otra, de una cultura a otra e incluso de una generación a otra.

Por ser una unidad de imitación, quiso que el nuevo vocablo remitiera a la palabra “mímesis”. Y también pensó que se pareciera a la palabra “gene” (gen, la información biológica que se hereda a los descendientes). Y así surgió “meme”, que en inglés se pronuncia “mim”, de la misma forma que “gene” se pronuncia “yin”.

Así como hay genes biológicos que dominan a otros, en la teoría de Dawkins hay memes (unidades culturales) mucho más poderosos, que trascienden generaciones y tienen sentido incluso aunque se desconozca su origen.

El ejemplo mexicano de un meme podría ser la frase “caer el veinte”, que usan hasta los jóvenes para decir cuando ya entendieron algo. La gran mayoría de ellos ignora que procede del funcionamiento de los antiguos teléfonos públicos.

El Top 50

Quién sabe si traspasen generaciones, pero en el Top 50 de Know Your Meme hay varios de estos genes culturales que desde México son fácilmente reconocibles.

Entre ellos está el rostro de la actriz brasileña Nazaré Tedesco en una escena de la telenovela Senhora do Destino, mostrando un rostro confuso ante una fórmula matemática.

Otro histrión, el británico Kayode Ewumi, en un fragmento de la serie Hood Documentary, sirve para ilustrar lo listo que es uno.

En el lugar 37 de la lista, aunque merecería una mejor ubicación, está el fragmento de la película La Caída en la que el actor Bruno Ganz desata su furia ante su círculo más cercano, y que ha sido objeto de infinidad de parodias en las que sólo basta cambiar los subtítulos.

Los dibujos animados de cualquier época son fuente de memes poderosos como el doble Hombre Araña y el Pikachu sorprendido.

Una forma reciente de expresar disgusto y satisfacción son dos capturas del videoclip de la canción Hotline Bling del rapero canadiense Drake.

En la lista figura la imagen de un muchacho que voltea a ver a otra muchacha mientras camina con su novia, quien muestra un gesto de contrariedad.

Fue tomada por el fotógrafo español Antonio Guillem, originalmente concebida para ser usado como stock para ilustrar artículos sobre infidelidad. Hoy sirve hasta para ilustrar que Evo Morales haya preferido refugiarse en Argentina que asilarse en México.

Y las mascotas son otro personaje recurrente. Desde Nyan Cat, la famosa animación 8-bit de 2011, hasta Grumpy Cat, un felino de Arizona de rostro permanentemente adusto que llegó a figurar en la portada del Wall Street Journal, y que murió en mayo pasado.

Y es un perro el que ocupa el número uno del Top 50, Doge, “protagonista de una de las trayectorias más desconcertantes pero influyentes a través de la cultura meme en la década de 2010”, según Know Your Meme.

Pareja dispareja

Falta por conocer los memes más destacados de este año. El pronóstico de este espacio es por otro gato que define todas las implicaciones que por sí sola tiene la palabra meme, en su sentido actual y en el que Dawkins le atribuyó. Desde su origen casi casual, hasta su explosivo estallido como el símbolo del estado de ánimo de este 2019.

Su nombre es Smudge Lord, de origen canadiense. Y aunque ya era conocido por la imagen en la que gesticula con asco frente a un plato de ensalada (lo que le valió a sus dueños acusaciones de maltrato animal), debe su fama global y explosiva a una mujer que parece gritarle con furia mientras le apunta con el dedo.

 

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I gots them POINTY ears 🔪

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Ella es Taylor Armstrong, socialité participante en un reality show del canal Bravo titulado The Real Housewives of Beverly Hillls, y que fuera víctima de violencia doméstica ejercida por parte de su esposo Russel Armstrong, quien se suicidaría ahorcándose. En una emisión de ese programa de 2011 alguien saca a cuento la historia personal de la mujer, lo que desata su ira, que a su vez da lugar a un altercado con los otros integrantes del reality.

De ahí sale la escena que, unida fortuitamente a Smudge Lord por la tuitera @missingegirl, ha dado lugar a un número incalculable de diálogos imaginarios en los que el gato responde cínicamente a los reclamos de la mujer, en los que personajes y contextos políticos han tenido su dosis de ridiculización.

Quién sabe qué tanta consistencia tenga este meme –reproducido en mercancías que explotan su popularidad e incluso en protestas políticas– para trascender entre generaciones, como ya lo hecho entre idiomas, culturas y connotaciones. Lo cierto es que amerita darle un nuevo sentido al título de la más famosa canción de Al Stewart.

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