Exigen revertir “ecocidio” en la laguna de Cuyutlán por regasificadora

El mangle en la Laguna de Cuyutlán. Foto: Especial El mangle en la Laguna de Cuyutlán. Foto: Especial

MANZANILLO, Col. (apro).- La Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras de la Laguna de Cuyutlán denunció que, como consecuencia de los proyectos energéticos asentados en los últimos años en esa zona, murieron más de 20 hectáreas de manglares y ha disminuido 80% la pesca de diversas especies en ese cuerpo acuático.

María del Carmen Velasco Chávez, dirigente de esa agrupación, dijo que el pasado 22 de diciembre, durante su visita a la Central Termoeléctrica “Manuel Álvarez”, entregó al presidente Andrés Manuel López Obrador una carta en la que pidió su intervención para revertir el “ecocidio” provocado en la laguna por la instalación de la planta regasificadora de Gas Natural Licuado (GNL).

En el escrito, los pescadores se quejaron ante el mandatario de que, en respuesta a una denuncia anterior, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) les notificó que personal de esa dependencia y de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) había realizado un recorrido por la laguna, sin detectar problemáticas de tipo medioambiental.

“Eso es mentira –dijeron– y aquí le anexamos las pruebas con fotos y videos que se tomaron el día 21 de diciembre de 2019 para demostrar el gran ecocidio que le han hecho a la laguna de Cuyutlán con la llegada de la regasificadora con sus obras complementarias, nos dejaron un cochinero afectando fuertemente la economía del pescador”.

También solicitaron al presidente enviar “una comitiva de funcionarios honestos” para realizar el recorrido junto con los pescadores en condiciones de marea baja, para poder apreciar “todo el daño que se le ha hecho a la laguna de Cuyutlán”.

En entrevista, María del Carmen Velasco precisó que como consecuencia de las obras de la planta regasificadora y posteriormente del túnel ferroviario se generó un fuerte impacto en la laguna, que provocó la muerte de manglares y el azolve de amplias áreas lagunares, situación que ha sido denunciada ante la Procuraduría Federal del Protección del Ambiente (Profepa) desde 2015.

Sin embargo, añadió, los daños empezaron desde los años ochenta, cuando entró en funciones la central termoeléctrica, ya que en los volúmenes de agua que se lleva para enfriar sus turbinas mueren millones de larvas de especies marinas, lo que ha mermado la producción pesquera de camarón, robalo, jaiba y ostión, entre otras.

“Nuestra federación aglutina a alrededor de 300 pescadores, de los que muchos ya se retiraron por las condiciones en que se encuentra la laguna, que está muy impactada, pero otros seguimos ahí aferrados a que se haga justicia, a que retiren ese cochinero y que la laguna vuelva a ser productiva porque de ahí vivimos”.

Cuestionada sobre el proyecto de ampliación del puerto de Manzanillo hacia la laguna de Cuyutlán, Velasco Chávez consideró que también resultarían afectados los pescadores, por lo que “vamos a estar pendientes, pues ¿qué van a hacer con el sector pesquero? Tienen que darle alternativas para su sobrevivencia”.

Estimó que este último proyecto es erróneo porque “van a terminar por quitarnos nuestra área de trabajo por 30 o 40 años; tenemos permisos para explotar la laguna y es nuestra fuente de sostenimiento. En cuestión de impacto ambiental también la laguna se va afectando porque tiende a morir todo el mangle que está alrededor. Se están viendo los impactos y usted sabe que el mangle es muy importante para un ecosistema lagunar”, subrayó.

Entrevistada al respecto, la delegada de programas sociales para el estado de Colima, Indira Vizcaíno Silva, diputada federal con licencia por ese distrito, señaló que los daños ambientales a la laguna de Cuyutlán constituyen una problemática muy sentida del sector pesquero y de los habitantes de la región.

Sostuvo que desde antes ha dado seguimiento a este asunto, pero ahora recibió la instrucción expresa del presidente de atender esta situación a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para determinar la situación en que se encuentra la laguna.

“Cuando se hicieron las obras de la regasificadora, parte de los compromisos que asumió la empresa que hizo esta obra, o la SCT que la concesionó, fue precisamente dejar la laguna en el estado en el que se encontraba, y esto es lo que no ha sucedido, porque no se generó el desazolve adecuado y por eso hay contaminación, hay azolve, lo que genera la problemática para el desarrollo de diferentes especies en esta zona”, recordó Vizcaíno Silva.

Lo que tendría que hacerse frente a esta problemática, expuso la funcionaria federal, sería realizar este desazolve y hacer las actuaciones necesarias para recuperar este espacio natural y recuperar los daños medioambientales que se han generado, en beneficio no sólo de los pescadores, sino para todos los colimenses, dado que es un tema de medio ambiente.

En relación con el proyecto de ampliación del puerto hacia la laguna de Cuyutlán, aseveró que ese tema todavía no está resuelto.

“Tiene por lo menos 10 años y no se ha resuelto avanzar, porque precisamente cada que se quiere dar un siguiente paso surgen estos temas medioambientales; pero si de algo puedo estar segura es que durante este gobierno se va a respetar el medio ambiente y, si bien ya existen los permisos para hacer esta ampliación, si ésta comienza en esta gestión federal se tendrá absoluto cuidado de respetar los marcos legales para dañar lo menos posible el medio ambiente”.

Finalmente mencionó que el proyecto “todavía está en planeación para su presentación: lo tiene la SCT para presentarlo al presidente, entonces todavía no está confirmado”.

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