Complicada, la creación de una Liga Nacional de Beisbol: Roberto Magdaleno

sábado, 11 de enero de 2020 · 16:06
MONTERREY, NL (proceso.com.mx).– La Liga Nacional de Beisbol, que reuniría los circuitos de verano e invierno en México, es una buena propuesta que desde hace años se ha manejado, aunque el proyecto no ha podido consolidarse debido a múltiples factores relacionados con ingresos de taquilla, número de peloteros y hasta por cuestiones atmosféricas, señala el director deportivo de Saraperos de Saltillo, Roberto Magdaleno Ramírez. Con más de 40 años de experiencia como directivo en la pelota mexicana en ambos torneos, quien fuera campeón como vicepresidente con Sultanes de Monterrey considera posible esta propuesta que impulsa el presidente Andrés Manuel López Obrador, gran aficionado a la pelota, aunque aterrizar el plan parece complicado, por lo menos en el corto plazo. Al analizar la propuesta, que hasta es únicamente verbal, dice que el impulso del mandatario ayudará sustancialmente, aunque, en el fondo, se encontrarán los empresarios de los equipos con el factor pecuniario, que impediría que el plan avanzara. “A esta idea nunca se le ha dado una atención debida porque no se le veía un futuro. Pero, como todo, los tiempos cambian, ahora se abre esta posibilidad de tener una Liga con 26 equipos a nivel nacional, aunque es muy complicada. No deja de ser posible, y más cuando el jefe del país tiene esa pasión por el beisbol y tiene el deseo que se haga. Por ello se buscarán alternativas y posibilidades, aunque al final, la cuestión económica puede detener cualquier proyecto”, señala en entrevista. Considera que, actualmente, la fusión de las ligas es una buena intención respaldada desde la Presidencia, y para que inicie su planeación debe hacerse un estudio emprendido por expertos que estén fuera de las ligas, para garantizar imparcialidad. “Hay que hacer un análisis muy profundo para ver si esto es posible. Creo que esto no se puede dar en este año o en el 2021. Se tiene que hacer una metodología, que la tiene que hacer otro tipo de gente, porque al final cada quien vemos por nuestros intereses y lo que nos puede hacer principalmente daño. Hay que contemplar alternativas que beneficien a todos”, dice.  
Los retos de la fusión
Magdaleno, quien en 1982 fue gerente de los Marineros de Guaymas en la Liga Mexicana del Pacífico (LMP), señala que la integración de las dos competencias en una sola dificultaría el reclutamiento de peloteros para tantos equipos, por lo que necesariamente se necesitará incorporar a las plantillas a jugadores novatos, lo que disminuiría la calidad, el espectáculo y, colateralmente, la taquilla. “Si son 26 equipos hay que ver de dónde se tomarían peloteros. Porque hay muchos jugadores que se van al beisbol de Estados Unidos. Hay que hacer que empaten los calendarios. La disponibilidad de jugadores y las condiciones en que podrían venir a jugar”, dice Magdaleno Ramírez, quien inició como directivo en 1978 con Cachorros de León. En su análisis, dice que además de la disponibilidad de peloteros, el proyecto puede enfrentar la reticencia de los propietarios de los clubes del torneo invernal, que es corto, muy regional y, por lo mismo, con una gran identificación de los aficionados con sus equipos, lo que se refleja en la taquilla. “Es una gran dificultad principalmente para los equipos de la costa del Pacífico, porque ellos siempre han tenido una Liga regional y centralizada en los estados de Sinaloa, Sonora, donde está casi el 100% de la acción, aunque actualmente hay un equipo en Baja California”. “Los equipos ahí traen una dinámica muy importante en el aspecto financiero. A diferencia de la Liga de nosotros, que ha tenido muchas divisiones, problemas y cambios, ellos han trabajado muy unidos por muchos años y eso les ha dado la posibilidad de mantener una estabilidad económica muy importante”, dice. El circuito de la costa tenía de ocho equipos. Figuran ahí Águilas de Mexicali, Naranjeros de Hermosillo, Yaquis de Obregón, Mayos de Navojoa, Cañeros de Los Mochis, Charros de Jalisco, Tomateros de Culiacán y Venados de Mazatlán. En este invierno 2019 se incorporaron, el de expansión, Algodoneros de Guasave y, como experimento inédito, Sultanes de Monterrey, que simultáneamente estará en los dos torneos. Este sistema de competencia, en el que califican ocho de 10, genera un espectáculo muy atractivo para sus aficiones, con un torneo que dura tres meses, a diferencia de los seis del verano. “La temporada es corta y ellos le apuestan mucho a los play offs y no les importa que califiquen ocho. Lo que vale es que califiquen. Ya adentro, pues ven qué puede hacer cada club. Esa dinámica que tienen de muchos años les da muy buenos resultados. Por eso los cambios para ellos no serían muy convenientes en estas circunstancias. Para qué cambiar algo que a ellos se les da muy bien”, dice Magdaleno, quien este año se estrenó como director deportivo de Saraperos. En una fusión de ligas, la cantidad de equipos requerirá una demanda de peloteros que no están disponibles. Por ello, los clubes recurrirían a los novatos y, por lo menos en el inicio, disminuiría considerablemente la calidad de juego en el circuito, estima Magdaleno. “Se tendrían qué hacer muchos ajustes en el sistema de competencia que hay. Definitivamente faltarían jugadores de calidad. Hay que ver estrategias y buscar con el beisbol de Grandes Ligas, para que los jugadores mexicanos y mexicoamericanos que están allá, se pudieran escautear. Hay muchos jugadores en ligas independientes que pueden tener oportunidad”. “Pero también se debe dar una búsqueda de desarrollo de talento mexicano, porque actualmente ese es uno de los grandes problemas. En el verano está abierta la posibilidad para los mexicoamericanos. Hay siete extranjeros y nacionalizados. Como la Liga es muy competitiva y algunos equipos con poder económico le han apostado al fortalecimiento de sus estructuras y los mejores los absorben ellos”, comenta el veterano directivo, quien también ha sido gerente en Yucatán, Ciudad Juárez y Unión Laguna. Sin embargo, en este aspecto los propietarios tienen visiones encontradas, pues algunos consideran que el desarrollo de prospectos es demasiado oneroso, mientras otros consideran que el futuro está en el semillero, por lo que debe ser fortalecida la búsqueda de nuevos peloteros. Menciona que es determinante el factor climático, pues es más fría  la temperatura que hay en la costa del pacífico, donde se juega el torneo invernal, a diferencia de los calores que hay en la otra liga, la del verano, que se desarrolla a partir de la primavera. “El beisbol se juega a diario, a diferencia del futbol que se juega en el estadio cada 15 días, y los aficionados futboleros no se lo quieren perder, y por eso van a los juegos con mal clima. Pero en el beisbol cuando llueve, la gente decide no ir y piensa que mañana sí puede acudir al estadio, porque es una serie, pero a lo mejor al otro día se le quitan las ganas o le sale otro compromiso. Y eso afecta para mantener la asistencia”. “El frío en el estadio de beisbol se siente más por el viento. En cambio allá en el Pacífico, la gente está acostumbrada, incluso en lugares frescos. Están habituados a las temperaturas de allá. Los aficionados se tapan bien y no dejan de ir”, menciona Magdaleno, quien en el 2017 dejó Sultanes. Si el plan para impulsar una liga nacional avanza puede encontrar una buena resonancia en el nuevo presidente de la LMB, Horacio de la Vega, quien tiene un perfil conciliador, que ha ayudado a acortar distancias, por diferencias múltiples, con la LMP, Grandes Ligas, Ligas Pequeñas y hasta con el gobierno federal, dice Magdaleno Ramírez. “Estamos en un periodo de reestructuración y yo tengo la ilusión de que va a venir algo muy bueno para la Liga con este liderazgo”, dice. Hasta ahora, la propuesta de la unificación sólo ha sido mencionada en algunos medios de comunicación. El mandatario se reunió en diciembre con directivos de las dos ligas, pero el resultado fue sólo un pronunciamiento con buenas intenciones “Están ahora en un buen momento, porque hay unidad en las ligas, pero si se hace una sola Liga, eso va a depender de los directivos, eso no se resuelve por decreto presidencial, eso tiene que ser un acuerdo y, si es conveniente, si funciona, eso lo tienen que ver ellos. Están contentísimos, están contentos como yo, porque nos gusta el beisbol, es nuestra pasión”, señaló López Obrador tras la junta. Después de eso, no ha habido más avance en el tema.

Comentarios