Hermandad rupestre en honor a Roberto González

Concierto homenaje de Los Rupestres: Roberto Ponce, Fausto Arellin, Rafael Catana y Nina Galindo para apoyar a su compañero Roberto González, en el Multi Foro Alicia. Foto: Eduardo Miranda Concierto homenaje de Los Rupestres: Roberto Ponce, Fausto Arellin, Rafael Catana y Nina Galindo para apoyar a su compañero Roberto González, en el Multi Foro Alicia. Foto: Eduardo Miranda

CUIDAD DE MÉXICO (apro). Un espíritu de hermandad y libertad cobijó la noche del sábado al Multiforo Cultural Alicia, reuniendo a figuras insignias del rock rupestre como Nina Galindo, Rafael Catana, Carlos Arellano, Fausto Arrellín y Roberto (Beto) Ponce.

Con el show intitulado “¿Y con qué fin toda esta dialéctica en la historia?” (Proceso, 2254) esa colectividad surgida como “grupo sin grupo” en los ochentas y ligados al poemario del infrarrealismo confabularon a su vez la misión de recaudar fondos para el músico rupestre Roberto González, quien se ha alejado un tanto de los escenarios permitiendo a su hija Julia González Larson (nacida el 27 de octubre de 1993) tomar la voz cantante de sus rolas, luego de que desde hace casi una década el alvaradeño combate con radioterapia un tumor en el labio.

Recital intenso

Recital intenso que tomó vuelo pasaditas las nueve de la noche emergiendo en el escenario Beto Ponce, para emprender un viaje de ensueños rupestres acompañándose de Iris Bringas en los coros y cajón, así como su esposo Jehová Villa en la guitarra: “Raya en el pavimento”, y “La guerrera” (cantada ésta por La prodigiosa Iris).

Con la energía en alto, los presentes que llenaron el foro de la colonia Roma fueron recibidos por los organizadores de esta tocada benéfica, Nacho Pineda y Rafa Catana; así, disfrutaron de la variada selección de rolas entre las que destacaron “Alguien canta por ahí”, de Roberto González, y “Qué bonito hospital” (de Javier Velázquez, El silver), y “Mírame desaparecer” para el primer álbum de Nina Galindo y su banda Sigue la mata dando Brindis por un difunto (con presentación del coordinador de cultura en la revista Proceso, Armando Ponce, y producido por Federico Luna con los hermanos Edgar y Fausto Arrellín para Ediciones Pentagrama, 1990), aunque este último tema es bastante conocido por la versión de Gerardo Enciso además).

         …Así es que mírame desaparecer.

         Podría vivir pero estoy muy joven y no quiero…

Asimismo, un entrón Ponce hechizó para esta festividad con homenaje a los versos del tabasqueño Poeta de América Carlos Pellicer (1897-1977): “Cosillas para el Nacimiento” dedicadas a la llegada del Niño Jesús:

Por el agua y la tierra noche en el aire

         Por el agua del día vienen los ángeles.

Apenas en el mundo un niño cabe

         pedacitos de cielo son sus pañales

Roberto Ponce hechizó para esta festividad con homenaje a los versos del tabasqueño Poeta de América Carlos Pellicer. Foto: Eduardo Miranda
Roberto Ponce hechizó para esta festividad con homenaje a los versos del tabasqueño Poeta de América Carlos Pellicer. Foto: Eduardo Miranda

Y en acordes de incandescente romanticismo para los oídos más claves y sonaja acompañante de Iris Bringas, el soneto “Horas de junio”:

         Si sólo de tus ojos yo tomara

         la actitud para ver, sólo a ti viera.

         Si yo a tu corazón pudiera entrar,

         saldría bien poblado de luceros…

Luego de “Vuelo de voces” (“Mariposa”) para la comunidad LTGB, entre aplausos y el clamor de la gente el ensamble cedió estafeta al rockero Fausto Arrellín, jefe de la banda Quál. Con su inseparable guitarra entonó sorprendentes instrumentales y rolas como “Caminando”, “Cabalgando en las estrellas” y “Rupestre amor”, mismas que agradaron a la audiencia de nuevas generaciones y de antaño.

La alternativa prosiguió para el veracruzano Rafael Catana de melena rizada azabache, quien extendió su sensibilidad cargado de alegría con “Mujer en la sombra” y “Barrio logan”, rugiendo el coreo:

Borracho en la azotea de mi casa y pensando en ti…

Al igual cimbró “Viajaste soñador (Viajaste)” para los rocanroleros trotamundos proporcionando senda sonora a la joven cantautora Julia González Larson, talentosa hija del autor de “El huerto” (Proceso, 2051).

“Lento”, “Canción para Nadia”, “Azul profundo” y “Mi libertad” (grabada esta por El ruiseñor sinaloense Amparo Ochoa en su LP El cancionero popular volumen 2) maravillaron con el carisma y frescura de Julia, quien agradeció en todo momento el apoyo y cariño brindado al maestro Roberto.

Después de la medianoche Carlos Arellano tomó la diligencia con “Amor veloz” y “No me hagas caso”, así como la entrañable “Nunca dejaré que te vayas” (Canciones domésticas, de 1987) para cerrar su acto:

         Nada que hacer

         si grita mi mujer que ya está harta

que esta bronca ya no aguanta un día más.

         ¡Ay!, yo le guiño un ojo

         y a contrapelo de su enojo le suelo decir:

         Nunca dejaré que te vayas…
Composiciones memorables

El ocaso del encuentro lo comandó la gran Nina Galindo con composiciones memorables como “Nada en su sitio”, “Sólo contigo”, “Prohibido” o “Habrá tiempo” (de Armando Rosas); “El gato”, del LP Aquí, de Roberto González; “Tiempo de híbridos” (del Profeta del Nopal Rockdrigo González).

La exitosa celebración alcanzó catártico frenesí con el rolón “El huerto”, para la cual se subieron todos los músicos invitados al entablado ciñendo a Roberto González, calando en el corazón los cánticos:

          ¿Y con qué fin toda esta dialéctica en historia?

         ¿para qué ir al paraíso estando muerto?

         ¿para qué alcanzar la gloria estando vivo?

         Si la gloria está muy lejos de este huerto

El público partió satisfecho cuando el reloj marcaba pasada la una de la madrugada, en una noche templada y la redonda luna atestiguando el eterno fulgor rupestre. Pese a estar anunciado, Eblén Macari y su compañera Olga no pudieron presentarse debido a problemas de salud del creador de Un producto de los sesentas (excelente primer álbum solista de Macari en 1981).

 

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