Guardia Nacional frena a la caravana migrante en la frontera con Guatemala

Migrantes enfrentan a elementos de la Guardia Nacional de México en el cruce fronterizo entre Guatemala y México en Tecún Umán. Foto: Marco Ugarte/AP Migrantes enfrentan a elementos de la Guardia Nacional de México en el cruce fronterizo entre Guatemala y México en Tecún Umán. Foto: Marco Ugarte/AP

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (proceso.com.mx).– El gobierno mexicano cerró las puertas de los cruces fronterizos de Tenosique y Suchiate y frenó el ingreso en masa de los integrantes de la caravana migrante.

Sin embargo, las autoridades mexicanas permiten la entrada de quienes manifiestan su intención de solicitar refugio o recurrir a algún otro mecanismo legal.

Alrededor de las 8 de la mañana de hoy, en el puente fronterizo de Suchiate se agrupó medio millar de migrantes, que encontraron cerradas las grandes rejas que separan a México de Guatemala.

También observaron que el gobierno de México desplegó a elementos de la Guardia Nacional.

Durante una hora, los migrantes intentaron empujar las rejas hasta que agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) les dijeron que sólo podrían ingresar de manera ordenada si cumplen los requisitos legales.

“El gobierno mexicano tiene gobernabilidad y seguridad para atender la seguridad del territorio en las fronteras de nuestro país. Hay capacidad para aplicar la ley. Es una migración que será como establece la ley”, señaló horas antes el comisionado del INM, Roberto Garduño, al llegar a supervisar el despliegue de seguridad que se instaló en los cruces fronterizos.

Ahí insistió en que únicamente podrán ingresar quienes cumplan los requisitos legales que les demanda México. “No es de que entran y se les de un boleto del Metro, no. Tienen que hacer una serie de requisitos y esperar los términos de ley para que la autoridad migratoria decida lo procedente”.

Ante las rejas metálicas y las vallas humanas de la Guardia Nacional, los migrantes de la caravana empezaron a entrar a cuentagotas al país. Lo mismo sucedió en la frontera de El Ceibo, en el cruce fronterizo ubicado en Tabasco.

En este lugar, el despliegue de militares de la Guardia Nacional se hizo a partir de las rejas de entrada y al menos un kilómetro frontera adentro.

Osmar Rodríguez, migrante de 26 años originario de San Pedro, entró acompañado de Rosmary, su esposa de 18 años, y una niña de brazos.

“No es nuestra intención romper las leyes mexicanas, lo que nosotros queremos es huir de las amenazas de la pandilla, allá tu sabes cómo está la violencia y yo tengo amenazas de muerte”, dijo, poco antes de subirse a uno de los autobuses que el INM puso a su disposición para que, tras cruzar la frontera, sean trasladados a la Estación Migratoria Siglo XXI, donde definirán su situación en el país.

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