México mejora en percepción de corrupción, pero sigue último entre miembros de la OCDE

Empresarios protestan contra la corrupción en el Ángel. Foto: Miguel Dimayuga Empresarios protestan contra la corrupción en el Ángel. Foto: Miguel Dimayuga

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional presentaron hoy su Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) en la que México mejoró ocho posiciones respecto a 2018, pero aun así se mantiene en el último lugar entre los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y los del G-20.

Además, sólo lo separan 50 escalones del último sitio en la tabla de las naciones evaluadas, junto con Guinea, Laos, Maldivas, Mali, Myanmar y Togo.

En relación con las naciones latinoamericanas, se encuentra por debajo de Brasil (35 puntos), El Salvador (34 puntos) y Bolivia (31 puntos), y únicamente por encima de República Dominicana (28 puntos), Paraguay (28 puntos), Guatemala (26 puntos) y Honduras (26 puntos).

Las mejores posiciones de la tabla a nivel regional las tienen Canadá (77 puntos), Uruguay (71 puntos) y Estados Unidos (69 puntos), mientras que al final de la tabla se encuentran Nicaragua (22 puntos), Haití (18 puntos) y Venezuela (16 puntos).

Al obtener 29 de 100 puntos posibles, México detuvo una caída de cinco años consecutivos en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, lo que representa una diferencia de un punto respecto al 2018.

Desde 2015, en efecto, México venía experimentando una caída continua en este instrumento de medición de la corrupción. En 2014, fue calificado con 35 puntos (de 100 posibles). A partir de ese momento, año tras año México fue deteriorando su calificación y perdiendo lugares en su posición relativa con otros países. Aunque la mejora de un punto es una señal positiva, si el país quisiera obtener nuevamente la calificación de 2014, tendría que mejorar otros seis puntos.

Posición de México en la OCDE

A pesar de ello, la calificación obtenida por México, lo coloca en el último lugar entre los miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En el Grupo de los 20 (G20), que incluye a países industrializados y economías emergentes que concentran el 66% de la población y al 85% del PIB mundial, México se mantuvo al final de la tabla por debajo de Brasil (35 puntos) y sólo un punto arriba de Rusia (28 puntos).

De acuerdo con Transparencia Mexicana y Transparencia Internacional, para revertir la tendencia negativa del último lustro, México deberá:

–Consolidar su Sistema Anticorrupción, particularmente a nivel estatal y en los tres poderes. El esfuerzo por controlar la corrupción debe ser nacional y no sólo de la Administración Pública Federal.

–Asegurar el cumplimiento cabal de la publicidad de las declaraciones patrimoniales y de intereses para todos los servidores públicos, especialmente en áreas de riesgo y alto nivel. Cinco años después de la promulgación de una reforma constitucional para cumplir con este fin, los sistemas de declaraciones patrimoniales y de intereses exhaustivos y públicos se sigue posponiendo.

–Asegurar una Fiscalía General de la República autónoma e independiente, con controles democráticos efectivos para evitar su uso selectivo o político. Uno de estos controles democráticos es la creación de una política de persecución penal, discutida ampliamente con la sociedad, en materia de control de la corrupción.

Comentarios

Load More