“Un buen día en el vecindario”: El poder sanador de Mister Rogers

Matthew Rhys y Tom Hanks en "Un buen día en el vecindario". Foto: Especial Matthew Rhys y Tom Hanks en "Un buen día en el vecindario". Foto: Especial

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– La cinta Un buen día en el vecindario (A beautiful day in the neighborhood, EU-2020), dirigida por Marielle Heller y estelarizada por Tom Hanks, no sólo es conmovedora sino que posee un maravilloso mensaje sanador.

La cinta gira en torno al encuentro que tuvieron un periodista de la revista Esquire (Matthew Rhys) y el conductor de televisión Fred Rogers (Tom Hanks), el cual le ayudó a lidiar con una problemática familiar, al tiempo que a cambiar su perspectiva de la vida.

Fred Rogers era titiritero, escritor, músico y hasta ministro religioso de vocación; sin embargo, fue en la creación de programas infantiles donde concentró sus pasiones. Condujo uno de los shows más longevos de la televisión estadunidense, ´Mister Rogers’ Neighborhood (1968-2001), un educativo para niños.

En 1998 Esquire encargó un artículo sobre Mr. Rogers al periodista Tom Junod, y fue ese encuentro el que inspiró esta cinta. Por cierto, en la historia cinematográfica el nombre de Tom fue susituido por el de Lloyd Voguel.

En la película de Heller, Voguel es un muy buen escritor pero bastante cínico, y esta actitud le ha valido que varias personalidades rechacen ser entrevistados por él. Afortunadamente para Esquire y para el mismo Voguel, Mr. Rogers está dispuesto a aparecer en la revista.

Mr. Rogers parece ser un tipo realmente bueno, alguien que sabe escuchar y que le da el tiempo necesario a las personas con las que se topa, sin mencionar que desea ofrecer las mejores herramientas a los niños para que tengan confianza en sí mismos y puedan manejar sus emociones de manera adecuada.

Voguel no cree que Rogers pueda ser tan buena persona y que sea cogruente con lo que dice y lo que hace; está convencido de que puede desenmascararlo… sin embargo, poco a poco se dará cuenta que quien debe quitarse la máscara es él mismo, sobre todo en el tema de la relación conflictiva que tiene con su padre.

Heller es capaz de contagiarnos con la energía transformadora de Mr. Rogers y es que, al menos en la cinta, su actitud y discurso son tan poderosos que consiguen penetrar, de manera sumamente sútil, cualquier barrera negativa que tengamos frente al mundo. Tras ver la cinta realmente creemos que un mundo mejor puede ser posible.

Y lo mejor de todo es que nosotros, como espectadores, también queremos ser parte de ese cambio.

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