Lula se reúne con el Papa “para conversar sobre un mundo más justo y fraterno”

La reunión Lula-Papa se realizó en la residencia de Santa Marta. Foto: @LulaOficial La reunión Lula-Papa se realizó en la residencia de Santa Marta. Foto: @LulaOficial

ROMA (apro).- El Papa Francisco se reunió este jueves con el expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y dos semanas antes lo hizo con el nuevo presidente argentino Alberto Fernández, dos líderes ubicados en las antípodas ideológicas del actual mandatario de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro.

La reunión con Lula –no anunciada por el Vaticano en el boletín diario– duró aproximadamente una hora y se realizó en la residencia de Santa Marta, donde el pontífice argentino vive y tiene los encuentros más reservados.

El objetivo del encuentro fue “conversar sobre un mundo más justo y fraterno”, escribió el expresidente sudamericano tras concluir la reunión, la primera desde que el líder del Partido de los Trabajadores fue excarcelado en su país.

“Mi venida tuvo como objetivo discutir con el papa Francisco la cuestión de las desigualdades y de su lucha por una nueva política ambiental”, abundó.

Aparentemente el encuentro entre Lula y el líder religioso fue fruto de la intermediación de Fernández, quien, tras su reunión con Francisco, el pasado 31 de enero, dijo que le había manifestado al Papa el deseo del brasileño de reunirse con él. “Me respondió que no tenía ningún problema en recibirlo”, afirmó ese día Fernández.

La reunión se produjo después de que el Papa reveló esta semana el contenido de su última exhortación apostólica, “Querida Amazonia”, que derivó del Sínodo clausurado en octubre en El Vaticano, donde denunció los daños provocados por la industria de la extracción petrolera en la región, y pidió soluciones a los gobiernos de la zona, entre ellos el de Brasil.

Aun así, Lula evitó que la figura de Bolsonaro acaparase toda la atención. “No podía venir aquí para hablar sobre Bolsonaro”, dijo en un encuentro posterior en la sede del mayor sindicato italiano, la CGIL, en el barrio romano de Parioli.

Por el contrario, Lula elogió la cumbre organizada por la Iglesia que se llevará a cabo entre el 26 y el 28 de marzo en Asís (norte de Italia), cuyo fin es discutir sobre alternativas económicas al actual modelo socioeconómico, y reunirá a jóvenes, expertos y empresarios de todo el mundo.

“Cuando el Papa Francisco impulsa un encuentro en Asís para discutir la desigualdad con miles de jóvenes, para debatir la nueva economía del mundo, es una decisión alentadora del Papa”, consideró el brasileño.

Así se aborda un “asunto vital para el futuro de los trabajadores de todo el mundo. Todo el mundo sabe que en el mundo hay cada vez más desigualdades”, añadió el político, quien viajó acompañado por su excanciller, Celso Amorim.

El exmandatario latinoamericano, quien salió libre en noviembre pasado, tras permanecer más de un año en la cárcel, en momentos de gran tensión social, pudo viajar a Italia después de que la justicia de su país aceptó posponer un interrogatorio que estaba previsto para el pasado martes 11 y que probablemente se realizará en los próximos días, de acuerdo con la prensa brasileña.

La cercanía entre Lula y el Papa no es algo nuevo. En mayo del año pasado, Francisco le envió una carta al brasileño, en momentos en que aún se encontraba encarcelado para cumplir con su condena de más de ocho años, acusado del delito de corrupción pasiva.

En su misiva, el máximo líder de la Iglesia católica le manifestó al expresidente sudamericano su “proximidad espiritual” y le pidió “no desanimarse” y “seguir confiando en Dios”, sin hacer referencia alguna a la situación judicial. Francisco respondía así a una carta previa que Lula le envió en abril.

Anteriormente, en 2018, Francisco mandó al brasileño un rosario bendecido. La entrega la hizo el abogado argentino Juan Grabois.

Elogios en Italia

Además de la reunión con el Papa y los sindicatos, Lula aprovechó su breve estadía en Roma –regresará mañana a Brasil– para encontrarse con el jefe del Partido Democrático (PD), Nicola Zingaretti. “(Fue) Una bellísima conversación la que tuve con Lula, un extraordinario protagonista de las batallas para combatir contra la desigualdad”, afirmó Zingaretti al concluir el encuentro.

También mantuvo una cita con el ministro de la Salud, Roberto Speranza, y con el exprimer ministro italiano, Massimo D’Alema, quienes, al igual que Zingaretti, elogiaron al expresidente.

“Le regalamos una litografía de Rosa Luxemburg, mujer, polaca, judía, asesinada en Alemani aen 1919 por sus ideas revolucionarias. #LutamosJuntos #LulaLivre“, tuiteó la Confederación General Italiana del Trabajo (CGIL).

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