Tecnología de la UNAM para mejorar el agua del Bosque de Aragón

Tecnología De la UNAM para mejorar el agua del Bosque de Aragón. Vista panorámica proyectada del humedal artificial Tecnología De la UNAM para mejorar el agua del Bosque de Aragón. Vista panorámica proyectada del humedal artificial

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Aún hay estudios con tecnología. Con el apoyo de un equipo interdisciplinario, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desarrolló un humedal artificial en el lago del Bosque de San Juan de Aragón, con el que cual será posible limpiar 140 mil litros de agua al día para utilizarse en riego y/o protección de vida silvestre.

Resultado de un año de trabajo del Grupo Académico Interdisciplinario Ambiental (GALA) de la Facultad de Química (FQ), que incluye a arquitectos, biólogos e ingenieros químicos, se inauguró el humedal en tres mil 108 metros cuadrados en el bosque.

El segundo desarrollado por dicha Facultad, cuenta con espacios para potenciar el incremento de especies vegetales, aprovechables como plantas de ornato, alimento animal, para suministro de ejemplares a otros humedales, y para favorecer la captura de dióxido de carbono (CO2) y el aporte de oxígeno, dio a conocer la máxima casa de estudios en un comunicado.

Según Víctor Manuel Luna Pabello, académico de la FQ, dicho espacio constituye una regulación calórica in situ en un área de conservación para flora acuática, hábitat para fauna (aves e insectos, principalmente), favorece la captura de dióxido de carbono (CO2) y oxígeno, como un laboratorio vivo para educación ambiental y también de mejora del paisaje.

Esto último especialmente con la proyección arquitectónica de doble espiral, una figura asociada a las culturas mesoamericanas, explicó el químico:

“Desde las perspectivas arqueológica y antropológica, la espiral simple representaba un caracol cortado que, a su vez, simbolizaba agua y movimiento; se ha empleado para mostrar la evolución de la vida y es la forma que tiene nuestra propia galaxia.

“Desde la perspectiva de la ingeniería se necesitaba una fila de piletas interconectadas, por lo que se pensó en enrollarla para ocupar menos espacio y concentrarla, lo que ayudará a tratar más volumen de agua en menos área”.

Y remató:

“Además de estético, pretendemos que sea un espacio receptor de aves locales y migratorias, y que contribuya a la captura de carbono y aporte de oxígeno”.

Tras el éxito del humedal, lo importante sería su continuación y la réplica de este tipo de proyectos en escalas mayores, que, por el bien de la comunidad universitaria y la flora y fauna de Aragón, y otros espacios similares, serían importantes.

En esta misma columna se dio cuenta de un proyecto similar, pero por parte de la Universidad Autónoma Metropolitana, La UAM impulsa proyecto para el manejo sustentable de aguamismo que continúa a la fecha.

 

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