El Poli pierde a su Burro Blanco

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El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ratificó que el IPN perdió los derechos sobre la imagen del Burro Blanco que usa principalmente en uniformes de sus equipos deportivos, como el de los Burros Blancos de futbol americano colegial. El empresario Raúl Milton Vargas, dueño del equipo de futbol de tercera división FC Politécnico, registró esa imagen a su nombre y ahora exige un aval del Politécnico para su equipo. Como la institución no le ha hecho caso, amenaza con demandarla por un monto que podría ascender a 20 millones de pesos. 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El Instituto Politécnico Nacional (IPN) ha recibido un severo golpe: el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) le negó los derechos de registro de la marca-diseño que pretendía sobre su emblema, el Burro Blanco, y cuya inscripción pertenece a un particular.

La situación para una de las casas de estudio más prestigiadas del país puede empeorar: el dueño del emblema politécnico, Raúl Milton Vargas Martínez –ingeniero egresado del IPN–, amaga con demandar por el uso de su distintivo y cuya compensación podría ascender a 20 millones de pesos por concepto de multas, daños y perjuicios. 

El problema que enfrenta la institución académica no es un caso aislado. En 2002 estalló un escándalo por una de las imágenes más representativas de México: la Virgen de Guadalupe. El IMPI le otorgó al empresario de origen chino Wu You Lin los derechos sobre la imagen religiosa, un trámite que le costó 2 mil 112 pesos en ese tiempo.

Con la inscripción en su poder, a You Lin se le permitió la comercialización de productos y servicios Clase 28, que implica desde juguetes y artículos deportivos con la figura de la Virgen de Guadalupe.

Sobre el caso del Burro Blanco, en diciembre de 2018 el IMPI emitió una resolución en la que confirma que la insignia dejó de pertenecerle al IPN, por lo que, sin autorización, no podrá utilizarla en uniformes, banderines, souvenirs y mucho menos en los equipos politécnicos deportivos.

Pese a la negativa del IMPI (expediente de marca 1869473), el IPN ha mantenido el uso de la referida figura, como sucedió en la reciente final entre Burros Blancos y Águilas Blancas de la categoría Mayor de la Organización Nacional Estudiantil de Futbol Americano (Onefa), el 9 de noviembre último. 

A dicho partido asistió Vargas Martínez con un notario público para constatar que durante la final se exhibieron las imágenes de su propiedad, como en el uniforme del equipo de los Burros Blancos. 

El precio del boleto expedido por la empresa FronTicket tuvo un costo general de 100 pesos por persona. El Estadio de la Ciudad de los Deportes cuenta con un aforo de 36 mil 681 espectadores, y el día de la final se registró el lleno del inmueble.

En septiembre de 2018 Proceso (2186) documentó que un error del IPN puso en peligro la identidad deportiva del Burro Blanco que utiliza primordialmente en sus uniformes de futbol americano estudiantil y en otros equipos deportivos. La casa de estudios olvidó registrarla ante el IMPI. 

Este semanario también expuso que el instituto –fundado el 1 de enero de 1936– carece de los registros legales de varios de sus símbolos politécnicos en el ámbito deportivo, entre ellos el clásico nombre de su porra: Huélum. 

De acuerdo con el registro de marca, expediente 1705802, con fecha de inicio 22 de enero de 2016 y fecha de conclusión el 16 de mayo de 2017, el Huélum también pertenece a Vargas.

El IPN sólo conserva el registro de una imagen con la letra “P” sobre la cual figura un burro blanco que porta sobre la cabeza un casco de futbol americano y posa encima de un ovoide. Dicha marca le pertenece desde el 19 de diciembre de 1996. Sin embargo, está en desuso pese a que los derechos por dicho diseño tienen vigencia al 11 de septiembre de 2026.

El pleito 

Egresado de la Unidad Profesional Interdisciplinaria de Ingeniería y Ciencias Sociales y Administrativas (UPIICSA), el empresario Raúl Milton Vargas Martínez recibió en 2015 de parte del IMPI el registro de la marca “FC Politécnico AC”. 

Se trata de un equipo profesional de futbol que está afiliado a la Federación Mexicana de Futbol (Femexfut) para competir en la segunda y en la tercera división. Actualmente la escuadra que utiliza los colores y símbolos del IPN juega en la tercera categoría. 

En un comunicado emitido el 16 de febrero de 2017, el IPN aclaró públicamente que el equipo de futbol de Vargas Martínez no pertenece ni es auspiciado por la casa de estudios. “Cualquier declaración realizada por Raúl Milton Vargas Martínez y Efrén Calvo Adame, quienes se ostentan como presidente del club y presidente de la Cámara de Comercio en China, respectivamente, se encuentra alejada totalmente de la realidad y crea consecuencias de derecho que tendrán que ser sometidas a las autoridades competentes”.

El IPN también expuso que “las declaraciones efectuadas por estas personas, en el sentido de indicar que el Instituto Politécnico Nacional participará en la Liga de Futbol de China, se encuentran al margen de la legalidad y pretenden confundir al público en general (…) cuando no cuentan con la autorización correspondiente para tal efecto”.

La institución acusó al empresario de usar y registrar los colores y emblema politécnicos para su equipo de futbol. Sin exhi­bir pruebas, informó que “mediante una resolución de fecha 24 de julio del año próximo, el IMPI determinó negar tal petición, bajo el argumento de que dicha marca presenta similitud gráfica en grado de confusión con las que tiene registradas válidamente el IPN en los últimos 80 años”.

La casa de estudios agregó que el 9 de noviembre de 2016 presentó una denuncia formal de hechos contra ambas personas por el uso indebido de sus colores, mascota, porra, nombre y escudo.

La acusación fue radicada en la 4ª Agencia de la Unidad de Investigación y Litigación Norte de la Procuraduría General de la República, ahora fiscalía. Aunque el IPN no ha informado en qué términos quedó la queja, Raúl Milton asegura a Proceso­ que el recurso no procedió porque estuvo mal planteado y no fue presentado en la instancia correcta. 

De hecho, dice, “ni siquiera se lo aceptaron, por lo cual no hubo demanda. La notificación nunca me llegó por ser improcedente”.

“Si no me quieren ver…”

Durante siete años Milton Vargas ha intentado sin éxito un acercamiento con las autoridades politécnicas. Ha dicho que su objetivo es obtener el aval de la institución para su equipo de futbol profesional.

Ahora, como dueño del emblema Burros Blancos, pretende obligar al IPN a que deje de usar la imagen.

En un escrito que turnó a la Secretaría General del IPN, el empresario reclama el nulo interés de la institución por otorgarle el reconocimiento a su equipo. “La comunicación en ciertos niveles del IPN es cortada y a veces influenciada de mala manera, por lo cual es prioritario para nosotros dejar de pasar de administración en administración, empezando de cero en cada ocasión. Tenga en cuenta que ésta es la tercera vez. Llevamos ya seis (siete) años sin ninguna respuesta.

“En lugar de un acercamiento que nos permita apoyar el desarrollo de un equipo de futbol representativo para la comunidad politécnica, hemos recibido evasivas. Anteriormente nos respondieron con una demanda legal de la que tuvimos que defendernos jurídicamente, presuponiendo una afectación mayor para el IPN, cuando nuestro interés es solamente trabajar en conjunto.”

El reclamo del empresario ocurrió el 6 de noviembre de 2018. Sin embargo, hasta ahora es cuando Vargas Martínez lo hace público. En esa ocasión le escribió a Héctor Leoncio Martínez Castuera, entonces secretario general del politécnico.

En entrevista con Proceso, Vargas explica que se tomó un tiempo para concluir que por más intentos que realizó no existió el mínimo interés de las autoridades del Instituto Politécnico Nacional por alcanzar un acuerdo.

 “Es menester hacer de su conocimiento que, de no resolverse este asunto en la mesa de cordialidad, tendremos que proceder a exigir nuestro legítimo derecho que por ley nos corresponde, en cuyo caso acabará existiendo un equipo con la denominación ‘FC Politécnico, AC’”, advierte Vargas. 

“Tome en consideración que el IPN ha sido omiso en tomar con la seriedad necesaria este asunto, y además carece de los soportes legales para exigir el uso de elementos, como la palabra ‘Politécnico’ o la insigne figura del burro, el cual es actualmente un registro concedido legal y válidamente al FC Politécnico AC”, agrega.

El abogado del FC Politécnico, Carlos Alberto Durán Cabañas, expone que “el objetivo no es privar al IPN del uso del logotipo, sino llegar a un acuerdo en el que podamos formar un equipo en favor de la comunidad politécnica. Ya transcurrieron siete años, se ha tenido un par de reuniones con gente de rango medio del IPN, pero nada de manera definitiva. 

“Dado que no se ha llegado a nada, el ingeniero Milton tuvo que presentar el escrito en el que de plano les pone las cartas sobre la mesa: ‘Si no habrá negociaciones, si ya ni siquiera me vas a recibir, entonces voy a hacer uso de mi derecho para saber si de alguna manera con eso consigo tu atención, y debes saber que la ley te sanciona, primero, con una multa y posteriormente por daños y perjuicios’.”

Durán Cabañas recuerda que la Ley de la Propiedad Industrial establece que las sanciones por daños y perjuicios por el uso de una marca no serán menores de 40% del valor en el mercado. “Si le echan números al boletaje de una final, como la que acaba de darse entre Burros Blancos y Águilas Blancas, se darán una idea de qué porcentaje estamos hablando”.

Explica que él y su cliente están considerando “llegar a esos extremos” porque “ya no hay otra forma de que el Politécnico le dé una audiencia al FC Politécnico”.

En atención a una solicitud del registro presentada por el IPN el 24 de marzo de 2017, el IMPI comunicó su resolución de negativa el 13 de diciembre de 2018, con atención a la apoderada del Instituto Politécnico Nacional, Claudia Alejandra Blanco Salazar. 

En sus consideraciones, el IMPI explicó las causas de su dictamen con base en la Ley de la Propiedad Industrial: “No serán registrables como marca una que sea idéntica o semejante en grado de confusión a otra en trámite de registro presentada con anterioridad a una registrada y vigente, aplicada a los mismos o similares productos o servicios…”

De acuerdo con la negativa, “del comparativo gráfico que antecede se desprende que el diseño propuesto a registro en la solicitud de marca 1869473 es semejante en grado de confusión al diseño que se distingue por el registro de marca citado como anterioridad oponible 1716466, ya que los signos están conformados coincidentemente por la silueta estilizada de la cabeza de un burro que apunta hacia la misma dirección, por lo que al apreciar los signos en su conjunto, pareciera ser que el signo propuesto es una variante marcaria perteneciente al mismo titular de la marca citada. 

“Es, por tanto, que el público consumidor al primer golpe de vista podría pensar que se trata de la misma marca, o marcas pertenecientes al mismo titular, hecho que conllevaría un detrimento en el derecho previo adquirido por el titular de la marca citada.”

Proceso solicitó para la presente publicación la posición del IPN vía su coordinadora de Comunicación Social, Paola Meneses Cantú. Sin embargo, a dos semanas de la petición no hubo respuesta. 

Este reportaje se publicó el 16 de febrero de 2020 en la edición 2259 de la revista Proceso

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