Estudiantes y choferes reclaman seguridad al gobierno de Barbosa

Previo a la marcha, estudiantes colocaron veladoras y pancartas en la Facultad de Medicina de la BUAP. Imagen: Tomada de video Esimagen Previo a la marcha, estudiantes colocaron veladoras y pancartas en la Facultad de Medicina de la BUAP. Imagen: Tomada de video Esimagen

PUEBLA, Pue. (apro).– “Ni una bata menos” fue una de las consignas que repitieron cientos de estudiantes de medicina que marcharon este martes hasta Casa Aguayo, sede del gobierno estatal, para demandar justicia por el asesinato de tres de sus compañeros y un chofer de Uber.

En la manifestación participaron alumnos de la Facultad de Medicina de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y alrededor de 50 choferes de Uber y Didi, quienes reclamaron condiciones para realizar su trabajo sin el riesgo de ser asesinados.

La marcha irrumpió el Martes Ciudadano que encabeza el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta.

La Marcha por la Seguridad y la Paz fue convocada para protestar por el asesinato de los estudiantes de medicina José Antonio Parada Cerpa, de 22 años y Ximena Quijano Hernández, de 25 años, ambos de origen colombiano, así como de Francisco Javier Tirado Márquez, de 22 años, procedente de Veracruz, y de José Manuel Vital, chofer de Uber.

Los cuatro fueron encontrados asesinados la mañana del lunes en un camino de terracería en la localidad de Xalmimilulco, Huejotzingo, municipio conurbado con Puebla capital.

Nota relacionada:

Tres estudiantes y un chofer de Uber, los asesinados en Puebla

De acuerdo con las autoridades, los jóvenes acudieron el domingo a presenciar el Carnaval de esa localidad, uno de los más tradicionales del estado, y por la noche tomaron un Uber para regresar a sus casas.

“¡Señor, señora, no sea indiferente, se matan estudiantes en la cara de la gente!”, “¿Por qué?, ¿por qué?, ¿por qué nos asesinan? ¡si somos el futuro de América Latina!”, “¡Salvamos vidas, protege las nuestras!”, corearon los jóvenes; la mayoría de ellos vestían su bata blanca que los distingue como estudiantes de medicina.

En la BUAP, la Facultad del área de salud decretó paro de labores este martes. Desde la mañana, los estudiantes colocaron en las puertas un moño negro, así como decenas de carteles, mantas y veladoras.

En varias ocasiones hicieron el pase de lista con los nombres de las cuatro víctimas de estos hechos.

Alrededor de las 10 de la mañana partieron desde la Facultad de Medicina hasta el Paseo Bravo para luego tomar la calle Reforma, llegar al Zócalo y seguir hasta Casa Aguayo, donde se plantaron por varias horas en demanda de ser recibidos por el gobernador Barbosa.

Una comitiva de jóvenes entró a la sede del gobierno estatal para plantearles sus reclamos al secretario de Gobernación, David Méndez Márquez.

Entrevistado por la mañana, este funcionario dijo que hasta ahora las investigaciones apuntan a que el móvil de los hechos fue el robo del auto GM Beat que operaba como Uber, ya que la Fiscalía del Estado pudo capturar a tres presuntos responsables en posesión de la unidad.

En los medios locales se divulgaron las imágenes de las cámaras de seguridad de Huejotzingo, donde se captó a los tres jóvenes abordar el vehículo a las 22:21 horas del domingo.

Angélica Cerpa, madre del estudiante colombiano José Antonio, entrevistada por un medio de comunicación de ese país, relató que alrededor de las 21:31 horas tuvo la última comunicación telefónica con su hijo, quien le confirmó que estaba por abordar un auto para regresar de Huejotzingo a Puebla.

Desde Colombia, la madre dio seguimiento del traslado de su hijo a través del GPS del celular, pero se alarmó cuando detuvo su marcha en un punto fijo de Huejotzingo, por lo que trató de llamarle, sin lograrlo, y luego empezó a buscar comunicación con sus compañeros mexicanos.

También a los amigos de Javier Tirado les causó alerta que el joven no llegara a prestar su servicio social e iniciaron su búsqueda. Fue la mamá del estudiante colombiano quien les pidió a otros jóvenes que los buscaran en la ubicación que marcaba el GPS, y así llegaron hasta el camino de terracería de Xalmimilulco, donde ya la policía había encontrado los cuerpos.

Este día, los padres de los tres jóvenes y del conductor de Uber llegaron a la Fiscalía General del Estado y al Servicio Médico Forense para hacer los trámites de entrega de los cuerpos. En el caso de los estudiantes colombianos, el gobierno de Puebla dijo que prestarán ayuda para su traslado hasta Colombia.

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso