“Perdón por traerte a un mundo tan mierda”: madre de bebé muerto por una bala

Zona de tiroteo. Foto: Juan Carlos Cruz Zona de tiroteo. Foto: Juan Carlos Cruz

HERMOSILLO, Son. (apro).- Otra vez las balas hieren de muerte a un inocente sonorense: un bebé de escasos 23 días de nacido fue alcanzado la noche del 23 de febrero por la ojiva de un sicario.

La madre del pequeño, Karina, confesó ante el cuerpo de su hijo: “Te pido perdón, mi cielo, por traerte a un mundo tan mierda”.

En un mensaje en redes sociales, la madre de Jesús Humberto externó: “Siempre serás el Amor de mi vida.

“Tú no merecías esto, me dejas un gran dolor en el alma; no sé que haré sin ti, mi pequeñito, Mi Siquito.

“Te vuelvo a pedir perdón”, insiste Karina.

Jesús Humberto nació el 1 de febrero pasado, pero una veintena de días después fue herido de muerte mientras se encontraba al interior del automóvil familiar, a un costado de una carreta de sushi, en la colonia El Ranchito, ubicada al oriente hermosillense.

Publicación de la madre del bebé. Foto: Facebook

Nota relacionada:

Sonora: Muere bebé tras ser herido de bala en la cabeza

Un informe de la fiscalía detalla que, al menos una tercia de gatilleros, descendieron de un par de automóviles para ultimar a Elit Gustavo, de 23 años de edad.

Los agresores no lograron acabar con su objetivo en el primer intento. Elit se les escapó y fue a recargarse en la parte posterior de un vehículo Chevrolet, línea Spark, de color rojo, justo donde descansaba el bebé Jesús Humberto.

Una de las balas disparadas para asesinar a Elit Gustavo se impactó en la cabeza del pequeño, quien fue trasladado de emergencia al Hospital Infantil del Estado de Sonora (HIES), donde perdió la vida.

La abuela del menor, identificada con el nombre de Tere, denunció la agresión armada y lanzó varias preguntas: “¿Por qué mi bebé de tres semanas de nacido fue balaceado (sic)?, ¿por qué?, ¿por qué esta vida es una mierda?, ¿pero qué daño hacía este angelito? Nos lo arrebataron de la peor manera, eso no se vale.

Perfil de Tere Escalante, en Facebook.

El portal sonorense Central Informativa TV recogió la experiencia de Enrique, quien atestiguó el ataque desde su puesto como despachador en la carreta de sushi.

Según la línea de sucesos de Enrique, un hombre que llegó corriendo a la carreta, ya lo esperaban los sicarios para ultimarlo.

Tras el asesinato, los atacantes arremetieron contra él y su familia. Primero, tiraron al piso a Enrique, quien durante el día estudia Ingeniería Industrial, y luego sometieron al resto.

“Tengo la carreta aquí afuera y adentro la freidora, estaba friendo unos rollos y cuando volteé ya tenía a los dos con la pistola. En el piso me apuntaron para matarme, me patearon, me tiraron un cachazo y el otro (de los atacantes) alcancé a mirar que tiró dos balazos para adentro y yo, pues pensé que ya me había matado y esperaba que no le hicieran daño a alguien más”, describió.

Bebés, blanco de la violencia

En la sistemática y creciente violencia registrada por el narcotráfico y la inseguridad han sido asesinados 232 niños en el periodo de 2006 a septiembre de 2019.

En una solicitud de acceso a la información con folio 01486719, iniciada por este reportero, con atención a la Fiscalía General de Justicia en el Estado, sobre “un recuento pormenorizado de los menores de edad, víctimas de homicidio doloso, por rango de edad y sexo, de 2006 a 2019”, la instancia respondió que bajo esas condiciones descritas había 232 carpetas de investigación con diferentes rangos de edad.

Cifras proporcionadas dan cuenta que 17 bebés han sido asesinados en estos últimos 13 años, que arroja un promedio de uno por año.

El año más fatal para bebés fue 2014, cuando se registraron cuatro de muertes violentas.

La estadística también revela que, en el intervalo de uno a cuatro años, se han acumulado más de 34 víctimas, más de dos por año, siendo el 2013 con más casos: ocho.

De cinco a 9 años, se tienen 19 homicidios, y el 2011 fue el más terrible para los infantes en este rango de edad.

Le siguen los menores con una edad de 10 a 14 años, entre los que se contabilizan 22. El 2010 se tuvieron cuatro de estas ejecuciones.

La estadística indica que jóvenes con rango de 15 a 17 años, acumulan 140 muertes violentas. El peor de los años para estos adolescentes fue 2010, cuando se registraron 19 asesinatos, un promedio anual de once cada año, es decir, en Sonora se ejecuta uno de estos menores cada cinco semanas.

En suma, en la entidad se mata a un menor de edad cada mes, en promedio.

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso