El Frayba documenta tortura en el caso de un joven detenido por policías en Chiapas

Yonny Ronay Chacón González. preso en preso en un penal de Villaflores. Foto: Twitter @CdhFrayba

TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) señaló a servidores públicos de la Fiscalía de Alto Impacto de estar involucrados en un caso grave de tortura contra un joven acusado de los delitos de homicidio calificado y violencia con robo agravado. Actualmente se encuentra preso en un penal de Villaflores.

En conferencia de prensa, el Frayba manifestó que atrajo el caso de Yonny Ronay Chacón González, de 21 años, originario del municipio de Cintalapa, porque ha documentado que se trata de una víctima sobreviviente de Tortura y Otros Tratos Crueles Inhumanos y/o Degradantes.

La violación a los derechos humanos del estudiante de Ingeniería Mecánica Automotriz en la Universidad Maya, dijo, fue perpetrada por elementos de la Policía Especializada adscritos a la Fiscalía de Alto Impacto, bajo la conducción de Ministerios Públicos de Tuxtla Gutiérrez y Villa Flores, dependientes de la Fiscalía General de Justicia del estado.

Pedro de Jesús Faro Navarro, director del Frayba, narró que el 13 de marzo de 2019, aproximadamente a las 18 horas, Yonny Ronay fue privado arbitrariamente de su libertad, en un retén policíaco ubicado a la altura de La Pochota, en esta capital.

Durante una inspección de rutina, sin motivar su detención, siete u ocho agentes vestidos de civil, pero armados, lo bajaron del automóvil donde viajaba de regreso a su casa. Posteriormente le taparon el rostro con su propia camisa, lo subieron a una camioneta tipo Durango negra y lo trasladaron a un lugar que después supo era la Fiscalía de Alto Impacto. También privaron de su libertad a las personas con las que el joven se trasladaba.

Según testimonios de Yonny Ronay, documentados por el Frayba, a él lo torturaron en el sótano de la Fiscalía de Alto Impacto, la noche del 13 de marzo de 2019. Ahí lo sometieron a castigos físicos, como mantenerle arrodillado por horas.

Posteriormente lo llevaron a otro lugar, donde ejercieron humillaciones y comenzó el interrogatorio con la finalidad de inculparlo de un robo. También le vendaron los ojos e intensificaron la tortura física: cachetadas, tablazos en piernas y costillas, golpes con un trapo enrollado en la mano, asfixia con agua y toques eléctricos.

El 14 de marzo, Yonny Ronay fue exhibido públicamente con armas de grueso calibre en redes sociales y en periódicos de circulación del estado, como integrante de una banda delincuencial. No se le garantizó el derecho a la presunción de inocencia, violentando el derecho al debido proceso.

El 15 de marzo, el fiscal del Ministerio Público José Francisco Gómez Arias decretó la libertad como imputado, bajo apercibimiento. Sin embargo, al salir de la Fiscalía de Alto Impacto, aproximadamente a las 22 horas, en presencia de sus familiares, Yonny Ronay fue privado arbitrariamente de su libertad, por segunda ocasión, por integrantes de la Policía Especializada que participaron en su primera detención.

Yonny Ronay fue subido a una camioneta Nissan Xtrail y trasladado al municipio de Villaflores. Durante el camino fue nuevamente torturado por los agentes.

Llegaron a un lugar donde había planchas metálicas y lavabos. Ahí obligaron a la víctima a quitarse la camisa y le vendaron los ojos. Lo enrollaron en una llanta y comenzaron a asfixiarlo con una bolsa de plástico que tenía una sustancia picante, mientras, le preguntaban para quién trabajaba y cosas relacionadas con un robo y un homicidio.

Según testimonio del joven detenido, en el lugar, que parecía la Fiscalía de Villaflores, le tomaron fotos, y no fue sino hasta la primera audiencia que pudo tener contacto con su familia.

De acuerdo con Faro, las violaciones a derechos humanos cometidas en contra de Yonny Ronay evidencian la persistencia de la Tortura y Otros Tratos Crueles Inhumanos y/o Degradantes como práctica sistémica en Chiapas, vinculada a la no garantía de los derechos a la seguridad e integridad, así como la vulneración del derecho al debido proceso.

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