Sólo 10% de la cocaína que llega a EU pasa por Venezuela: WOLA

Paquetes de cocaína decomisados en Panamá Foto: AP / Arnulfo Franco Paquetes de cocaína decomisados en Panamá Foto: AP / Arnulfo Franco

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El gobierno de Donald Trump acusó al presidente venezolano Nicolás Maduro y a 14 miembros de su gabinete de promover el “narcoterrorismo”, sin embargo, los propios datos del Departamento de Estado muestran que el país sudamericano es marginal en el tráfico internacional de cocaína en comparación con los aliados de Estados Unidos en la región, como Colombia, Guatemala u Honduras.

En un informe publicado hace dos semanas, la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés) destacó que, según la Base de Datos Antidrogas Consolidada (CCDB), apenas 10% de la cocaína que llega a Estados Unidos pasa por Venezuela, mientras que el 90% restante es traficada por el Caribe (7%) y el Pacífico (84%); aparte, evidencia que los flujos de cocaína que transitaron por el país sudamericano se desplomaron a partir de 2017.

EU acusa a Maduro de narcoterrorismo y ofrece recompensa de 15 mdd por su captura

Los datos muestran que el anuncio que hizo la administración de Trump para ofrecer 15 millones de dólares a quien dé información que lleve a la detención de Maduro y 14 colaboradores cercanos acusados de “narcoterrorismo”, estuvo guiado por un interés geopolítico en la región, no en evidencias.

Según los datos del gobierno estadunidense, en 2018 transitaron 210 toneladas métricas de cocaína por Venezuela, un volumen seis veces inferior a las mil 400 toneladas métricas que cruzaron Guatemala ese mismo año.

De hecho, los mapas muestran que la enorme mayoría de la droga –producida en Colombia– es enviada vía marítima a Guatemala y a México por el Pacífico, polo opuesto a Venezuela.

El informe también evidencia que la droga que transita por Venezuela es producida en Colombia, país dirigido por el gobierno conservador de Iván Duque, uno de los principales aliados de Trump en América Latina. “Hubo un incremento de los flujos de cocaína a través de Venezuela entre 2012 y 2017, pero este incremento corresponde a un disparo en la producción de la droga en Colombia”, documentó.

Por si fuera poco, en octubre pasado la justicia estadunidense condenó a Juan Antonio “Tony” Hernández, hermano del presidente hondureño Juan Orlando Hernández, por narcotráfico y tráfico de armas; durante el juicio se mencionó que el capo mexicano Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera le entregó un millón de dólares destinados al mandatario.

Tras el fraude electoral perpetrado en Honduras, en diciembre de 2017, y a pesar de los llamados internacionales a repetir las elecciones, el gobierno de Estados Unidos fue de los primeros en reconocer la reelección de Juan Orlando Hernández.

En su informe –publicado antes de las medidas contra Maduro y su gobierno–, WOLA advertía que la administración de Trump recurre cada vez más a la retórica según la cual Venezuela se encuentra en el centro del tráfico de cocaína y se necesita derrocar al gobierno de Maduro para terminar con el “narcoestado”.

Si bien la organización recordó que algunos “hechos” apuntalan a la participación de grupos estatales en el tráfico de drogas en la nación sudamericana (dos sobrinos de Maduro fueron detenidos por su intención de traficar 800 kilos de cocaína a Estados Unidos), insistió que “el tamaño del tráfico internacional de drogas en Venezuela está a menudo exagerado, lo que alimenta una cobertura mediática sensacionalista y falsa”.

En dicho documento, WOLA advertía a los “tomadores de decisión” estadunidenses que, antes de apoyar un posible golpe de Estado en Venezuela, revisen los antecedentes del golpe de Estado militar perpetrado en Honduras contra Manuel Zelaya en 2009, que disparó las tasas de asesinatos y abrió en grande las puertas del país –y del Estado– a las organizaciones del crimen organizado.

Comentarios

Load More

Informate en la revista digital de Proceso