Personal médico, desarmado para enfrentar el Covid-19

Personal de salud Foto: Eduardo Miranda Personal de salud Foto: Eduardo Miranda

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En plena fase 2 y con la inminente llegada a la siguiente etapa en que miles de personas se contagiarían de Covid-19, personal médico de instituciones públicas de salud, federales y estatales en el país protestaron porque les falta lo mínimo indispensable para enfrentar a la pandemia.

Denuncian que no cuentan con un protocolo para detectar en el ingreso de hospitales a personas con enfermedades respiratorias, gel antibacterial, guantes ni cubrebocas.

En la mayoría de los estados, la estrategia federal y estatal para enfrentar la contingencia es no dar atención a los contagiados por coronavirus en todos los hospitales o centros de salud, sino canalizarlos a determinados nosocomios o áreas habilitadas para ello. Sin embargo, la población acude a atenderse al lugar de salud más cercano, refieren los inconformes.

Es por esto que entre el 20 y el 27 de marzo, personal del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), de al menos diez estados, entre ellos, Morelos Veracruz, Tabasco, Yucatán, Jalisco, Guanajuato, Puebla, se manifestó al unísono para exigir equipo de protección y material. 

En Colima, además, empleados del ISSSTE del Hospital Regional de la Secretaría de Salud y Bienestar Social (SSBS) que depende del estado se inconformaron.

En Veracruz, empleados del IMSS y del ISSSTE no sólo se inconformaron por la falta de material, sino de médicos residentes quienes dejaron de laborar por el recorte presupuestal del año pasado.

En la clínica 10 y 66 de Xalapa, médicos y enfermeras “pararon labores” delante de la prensa para denunciar que se han cansado de pedir a “la delegación” (sic) las herramientas necesarias para enfrentar la pandemia, señalaron que pasaron dos semanas y “no tenemos respuesta”.

En el hospital del ISSSTE en Xalapa el personal médico amagó con cerrar las instalaciones sí no eran “dotados a la brevedad” de material de protección.

Para acallar a los inconformes, los directivos se comprometieron a entregarles el equipamiento. 

Sin embargo, médicos del IMSS de la clínica 110 donde falleció la primera víctima en Jalisco, aseguraron que la entrega fue para poco personal, cuando todos están expuestos. 

Recordaron que el hombre, de 55 años, que murió en su clínica, -adquirió la enfermedad en Nueva York-, ingresó el día 20 de marzo, al área de primer contacto donde fue atendido por una interna de pregrado, una residente y el médico de base quienes no contaban ni con cubrebocas. Tras interrogarlo se percataron de su enfermedad, se aisló y a las dos horas murió.

Un familiar del occiso fue atendido en el Hospital Regional Valentín Gómez Farías del ISSTE donde también falleció a causa del coronavirus. En ese nosocomio, tampoco cuentan con el material necesario para atender a ese tipo de contagiados, aseveran los médicos consultados.

El gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro presumió que para hacer frente a la pandemia anunció el 20 de marzo, que en la zona metropolitana se atenderán a los enfermos en el Hospital General de Occidente –conocido popularmente como Zoquipan- en la creada área de Covid-19.

Ahí, dijo, se invirtió 233 millones de pesos en 75 ventiladores e igual número de monitores, así como en material de limpieza e higiene y equipo de protección.

El lunes 23 al visitar el área de Covid-19 en la noche, se encontró que solo había dos personas para atender a los pacientes, una enfermera y una médico, y que el bote con gel antibacterial lucía vacío.

También, se acudió al área de urgencias de adultos del mismo nosocomio, un médico comentó que llevaba tres días usando el mismo cubrebocas, cuando se recomienda utilizarlo un máximo de tres horas, y no había gel.

En seis centros de salud de la zona metropolitana de Guadalajara y del interior del estado a los que se acudió, personal médico se quejó por la falta de gel, cubrebocas y guantes.

En el Hospital de la Mujer que se ubica en Guadalajara, una vigilante se encarga de tomar la temperatura a los usuarios, pero de acuerdo con el personal, a todos les marca 34°, debido a que no funciona el aparato.

En los Hospitales Civiles de Guadalajara, Fray Antonio Alcalde y Juan I. Menchaca se habilitaron dos áreas para tratar a los pacientes con coronavirus. Según su director, Jaime Andrade cuentan con insumos y personal capacitado. Pero, enfermeras consultadas señalaron que solo les dan un cubrebocas por día, y no hay suficiente personal. 

Una estudiante de enfermería reveló que en el Fray Antonio Alcalde a compañeros que provienen del interior del estado los están obligando a quedarse para atender a pacientes con coronavirus, si se niegan, perderían los sietes meses que han acumulado de prácticas. Les pidieron traer mascarilla N95, no la consiguieron, y les dijeron que entonces usen tres cubrebocas, ya que equivale a lo mismo.

En Oaxaca, el 26 de marzo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSSA) Sección 35, reclamó mediante un escrito al gobernador, Alejandro Murat Hinojosa que se incumplió con la capacitación, insumos, medicamentos y equipo necesario en todas las unidades médicas para atender a enfermos de Covid-19, a la que se había comprometido 13 días antes. 

Advirtió el SNTSA, que si continúan las mismas condiciones tomarían otras acciones, puesto que deben privilegiar la salud e integridad de sus agremiados. 

En Chiapas, María de Jesús Espinosa de los Santos, la lideresa de la Sección 50 del SNTSSA, señaló que el sistema estatal de salud pública está prácticamente desmantelado desde hace dos sexenios, y que carecen de insumos y medicamentos en la mayoría de los Hospitales y Centros de Salud del estado de Chiapas.

Detalló que el desabasto se presenta en los Hospitales, Gilberto Gómez Maza y Regional, así como los centros de salud de las colonias Bienestar Social, Santa Cruz, Albania, San Agustín, todas estas en la capital del estado.

También existe crisis de equipamiento e insumos en los hospitales y centros de salud de Malpaso, los Hospitales Básicos Comunitarios y Centros de Salud de Cintalapa, de Jiquipilas, Totolapa, Copoya, Soyaló, Berriozabal y Acala, Chiapa de Corzo, Ocotepec, Chiapilla, Terán, Suchiapa, Tecpatán, San Fernando, Venustiano Carranza.

En tanto, el Secretario de Salud en Chiapas, José Manuel Cruz Castellanos sostuvo lo contrario que cuentan con lo necesario para hacer frente al escenario que vive la entidad por la pandemia del coronavirus Covid-19, como son reactivos de laboratorio, equipos de protección para el personal y gel antibacterial.

Sin embargo, Cruz Castellanos precisó que los medicamentos, están en bodegas, conforme se necesiten se liberará, y que los insumos se distribuirán a las unidades de salud, hasta que se esté en “el segundo escenario”, y que se dio capacitación a 11 mil trabajadores de salud.

María de Jesús Espinosa advirtió que de no existir una coordinación entre el sector laboral y las autoridades, la pandemia podría provocar una tragedia sanitaria en Chiapas.

En Campeche, ante la pasividad de la autoridad en el tema del coronavirus, asociaciones de médicos por iniciativa propia, solicitaron a la población donar dinero a la cuenta del proveedor que entregará equipos de bioseguridad al personal de salud expuesto al virus. 

Aunada a la poca respuesta de la autoridad para atender la pandemia, Campeche cuenta con menor presupuesto en materia de salud, en 2015, tenía casi 587.3 millones de pesos, para este año solo hay poco más de 363 millones. Los recursos se de salud se canalizaron a la partida de la oficina del gobernador –los primeros cuatro años fueron encabezados por Alejandro Moreno Cárdenas, y ahora su sustituto es Carlos Miguel Aysa González– y del secretario general de gobierno.

En Tabasco, mientras las autoridades manifiestan que están preparadas para la contingencia, el gobernador, Adán Augusto López, salió positivo de Covid19.

Médicos, infraestructura y pruebas insuficientes

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) recomienda que existan 3.4 galenos por cada mil habitantes. En el país, está lejos de cumplirse esa meta.

En Oaxaca, para atender a casi 4 millones de oaxaqueños, se tienen 713 médicos especialistas, y en Morelos, donde habitan alrededor de 2 millones de pobladores, existen 1.49 galenos por cada mil habitantes.

En Cuernavaca, la atención de los enfermos con coronavirus se concentrará en dos nosocomios, el Hospital General Regional de Medicina Familiar número 1 del IMSS y el Hospital Regional Centenario de la Revolución Mexicana del ISSSTE.

No obstante, en el primero acuden 170 mil derechohabientes solo de la zona metropolitana de Cuernavaca, mientras que en el segundo, al ser de especialidades da servicio a la población de Morelos, a los de Guerrero, y de Puebla.

La infraestructura de salud en las entidades es escasa para atender a una gran cantidad de pacientes con insuficiencia respiratoria, al contar con pocos ventiladores y camas de terapia intensiva. Por ejemplo, en Colima, con 800 mil habitantes, tienen 29 camas de terapia intensiva, y 94 ventiladores, pero solo 58 funcionan, el resto está en mantenimiento.

En Nuevo León, el secretario de Salud estatal, Manuel de la O, estima que a mitad de abril habría un gran incremento de pacientes contagiados de Covid-19, por lo que habilitaron la Academia de Policía, el Gimnasio Nuevo León Unido e instalaciones del Instituto del Deporte de Nuevo León para aislar en esos sitios a personas de escasos recursos, al ser imposible que lo hagan en sus propias viviendas que son pequeñas.

En el peor de los escenarios hasta meterían en moteles a los enfermos, como anunció el gobernador de Nuevo León Jaime Rodríguez.

En Chiapas, se hablita el Centro de Convenciones del Poliforum Mesoamericano, para que funcione como clínica alterna, lleva un avance del 40%, y tendrá capacidad para 40 camas.

En Oaxaca, para atender a los enfermos de coronavirus cuenta con tres hospitales inconclusos, y uno ubicado al interior del Reclusorio Varonil.

Los nosocomios que comenzaron su construcción antes de la actual administración, y que aún no han sido inaugurados son el Hospital de la Mujer y el Niño, obra a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional, con capacidad de 120 camas; y el Hospital de Juchitán, edificado por el Grupo México después del terremoto del 7 de septiembre de 2017, que tiene un avance del 93% y contará con 60 camas.

Además, se encuentra el Hospital Rural de Tlaxiaco IMSS-Bienestar, el cual iba a inaugurar el presidente Andrés Manuel López Obrador el pasado 20 de marzo. Sin embargo, el director general del IMSS, Zoé Robledo, pospuso evento al detectar que utilizaron equipo usado y rentado por 15 días.

El director del IMSS se comprometió ante López Obrador a que a partir del 1 de abril entrará en operación el nosocomio.

El Hospital de Tanivet que cuenta con 30 camas, se encuentra en el Centro de Reinserción Social Varonil, pero no cuenta con materiales y equipos necesarios. Al preguntar entre dirigentes del sindicato de Salud más datos sobre ese sitio dijeron que “no sabían ni de su existencia”.

Aunque se tienen hospitales del IMSS y del ISSSTE en Campeche, Ciudad del Carmen, y también del seguro social en Hecelchahán; así como infraestructura hospitalaria en Candelaria, Champotón y Calkiní, todas son de primer nivel.

El gobierno de Yucatán, hasta el 25 de marzo, no había informado con cuánta infraestructura hospitalaria y material cuenta para encarar la pandemia en su punto más álgido, sin embargo, implementó una estrategia para ralentizar la diseminación del coronavirus.

En Colima, donde las autoridades declararon estado de emergencia “ante la inminencia de un desastre sanitario” y se restringió el libre tránsito con medidas que podrían llegar al arresto, la suma de camas de los hospitales públicos y privados es 694, sin dejar a un lado que se da servicio a los habitantes de municipios vecinos de Jalisco y Michoacán.

Para detener la pandemia, Emiratos Árabes Unidos, decidió aplicar pruebas de detección de Covid-19 no exclusivamente a las personas con síntomas de enfermedades respiratorias, por lo que hasta el momento realizó casi 13 mil pruebas de Covid-19 por cada millón de habitantes.

En Colima, se tienen solo 200 pruebas, y esperan que en los próximos días llegue una cantidad similar del gobierno federal; en Oaxaca, con aproximadamente 4 millones de pobladores se cuentan con 10 mil, y en Jalisco, comprarán 20 mil.

Con información de los corresponsales: Rosa Santana, Gloria Reza, Gabriela Hernández, Noé Zavaleta, Luciano Campos, Jaime Luis Brito, Pedro Zamora, Pedro Matías, Isaín Mandujano, Armando Guzmán y Ezequiel Flores

Este texto forma parte del número 2265 de la edición impresa de Proceso, publicado el 29 de marzo de 2020

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