Alemania multará con hasta 10 mil euros a quien no use cubrebocas

Un hombre con cubrebocas observa sillas vacías con nombres de bares y restaurantes en la plaza Roemerberg en Frankfurt, Alemania. Foto: AP / Michael Probst Un hombre con cubrebocas observa sillas vacías con nombres de bares y restaurantes en la plaza Roemerberg en Frankfurt, Alemania. Foto: AP / Michael Probst

MADRID (EUROPA PRESS).- Desde este lunes el uso de mascarilla es obligatorio en comercios, transporte público y trenes de larga distancia en gran parte de Alemania, con multas de entre 25 y 10 mil euros para quien las incumpla.

El ‘maskenpflicht’ o “deber de mascarilla” se aplica desde este lunes en 15 de los 16 estados del país. El último, Schleswig-Holstein, lo implantará desde el miércoles, informan medios alemanes.

Las sanciones varían notablemente debido a que han sido los propios estados los que han fijado las cuantías e incluso territorios como Berlín o Brandeburgo han anunciado que no habrá sanción económica alguna y han apelado a la responsabilidad personal para el uso de mascarilla. En otros estados hay varios días de gracia para que la gente se acostumbre.

Las multas más duras serán para los comercios cuyo personal sea sorprendido sin mascarilla, mientras que en la mayoría de estados se fija una tabla que va incrementando la cuantía de la multa en función del número de infracciones.

Los niños de menos de seis años no tendrán obligación de utilizar mascarilla, como tampoco la tienen quienes por patologías previas el uso de la mascarilla suponga un riesgo por la dificultad para respirar.

En cuanto a las mascarillas en sí, las autoridades de Alemania no obligan a que sean homologadas y así se permite el uso de pañuelos o bufandas que cubran nariz y boca. Muchas personas se han elaborado sus propias mascarillas e incluso se ha detectado la falta de goma en algunas zonas.

Sin embargo, varios especialistas han cuestionado el uso de mascarillas no homologadas y han advertido de un repunte de los contagios si no se utilizan correctamente las protecciones porque dan una falsa sensación de seguridad.

“Los políticos sabían desde hace tres meses que tendríamos este problema y no han conseguido que se produzcan en Alemania o se importen las mascarillas FFPS. No es un problema que se pueda descargar en la gente”, ha apuntado el presidente de la Asociación Médica Mundial, Frank Ulrich Montgomery, en declaraciones a la cadena Deutschlandfunk.

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