Y el covid-19 entró al hospital

La propagación del covid-19 no sólo toma desprevenidos a quienes se descuidan en la calle; también está causando estragos en los centros de salud Foto: Miguel Dimayuga La propagación del covid-19 no sólo toma desprevenidos a quienes se descuidan en la calle; también está causando estragos en los centros de salud Foto: Miguel Dimayuga

La propagación del covid-19 no sólo toma desprevenidos a quienes se descuidan en la calle o en los comercios; también está causando estragos en los centros de salud, donde las medidas de higiene y prevención deberían ser la norma. Esto sucede en el Hospital Pediátrico de Tacubaya, donde ya fallecieron tres trabajadores y existen casos confirmados de contagio. Tres afectados confían a Proceso cómo quedaron expuestos al coronavirus.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso). – En sólo dos semanas, 16 trabajadores de todas las áreas del Hospital Pediátrico de Tacubaya dieron positivo a covid-19.

Ante las nulas precauciones, la enfermedad cundió y cobró la vida de tres trabajadores: Alfonso, Rubén y Carlos.

Lucero, hija de Alfonso (hermano de Rubén), así como Zarcol Zárate, esposa de Carlos, rechazan que hayan fallecido por la infección pandémica, pero en entrevista telefónica con Proceso se niegan a precisar la causa del deceso.

El sábado 18, Oliva López Arellano, secretaria de Salud de la Ciudad de México, afirmó –también entrevistada por Proceso– que en ese nosocomio de Tacubaya existían dos brotes familiares en lavandería, correspondientes a un trabajador llamado César y a Alfonso.

Sobre el caso de Alfonso, quien falleció el lunes 6 de abril.

“Es un grupo de personas que se contagió no sabemos dónde”, declaró.

Añadió que se realizaba el estudio epidemiológico para identificar sus contactos y se le pidió a su familia que no estuviera trabajando. La versión coincide con un informe interno del hospital, que contiene una relación de 35 casos “potenciales”.

Según la secretaria, el caso “índice” es el de Griselda, enfermera del hospital Enrique Cabrera, quien falleció de neumonía el miércoles 1. Ella era hermana de César, empleado de lavandería de Tacubaya.

Griselda dejó de asistir al trabajo desde el 23 de marzo. Un día después el Sindicato Único de Trabajadores de la Ciudad de México dio a conocer que la enfermera acudió a la clínica del ISSSTE, pero le negaron la atención. Cuando ingresó al hospital 20 de Noviembre ya estaba muy grave y murió.

Los trabajadores exigieron que se le aplicara la prueba y finalmente salió positiva al covid-19.

Esto desencadenó en el Pediátrico de Tacubaya inconformidad por la falta de cerco sanitario, por la falta de pruebas para detectar el virus, la falta de sanitización y de insumos.

El personal pide la destitución de la directora, Leonarda Buenaventura Carreño López, y de la jefa de la Unidad Departamental médica, Margarita Hernández Quintana, a quienes acusan de “negligencia” y “prepotencia”, ya que su “omisión” –a decir de los inconformes– causó la propagación del virus entre el resto del personal.

Este es un fragmento del reportaje publicado en la edición 2269 de la versión impresa de Proceso, en circulación desde el 26 de abril de 2020 y cuya versión digitalizada puedes adquirir aquí

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