La UIF congela cuentas sólo de directivos, no de la cooperativa Cruz Azul

Billy Álvarez, directivo del Cruz Azul, cuyas cuentas fueron congeladas por la UIF. Foto: Octavio Gómez Billy Álvarez, directivo del Cruz Azul, cuyas cuentas fueron congeladas por la UIF. Foto: Octavio Gómez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) confirmó que fueron congeladas las cuentas bancarias de los directivos del club Cruz Azul, los hermanos Guillermo y Alfredo Álvarez, así como de su cuñado, Víctor Garcés a quienes se les detectó “movimientos inusuales en el sistema financiero”.

“Las cuentas bancarias para el funcionamiento y operación de la Cooperativa, así como del club deportivo Cruz Azul están libres con el objetivo de salvaguardar los derechos laborales y salariales de los trabajadores de las diversas empresas de la Cooperativa”, informó en un comunicado la UIF.

La noche del jueves, en el noticiario En Punto de Televisa, Denise Maerker, dio a conocer que el congelamiento de cuentas obedece a que los directivos mencionados “realizaron movimiento irregulares por mil 200 millones de pesos en distintos países”.

En tanto, la Liga MX se pronunció sobre el punto y señaló que no ha recibido hasta el momento notificación o reporte alguno sobre investigaciones llevadas a cabo por la UIF.

“Para la presidencia de la Liga MX, y acorde al marco legal de nuestro país, los ciudadanos cuentan con la presunción de inocencia como una condición fundamental. La presidencia reitera su plena disposición a colaborar con las distintas autoridades, preservando siempre el respeto a la legalidad y a los derechos fundamentales”, informó.

En noviembre de 2019, la UIF, instancia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), y los directivos de la Liga MX firmaron un convenio de colaboración para evitar el lavado de dinero en el futbol.

El titular de la UIF, Santiago Nieto, aseguró durante la firma que buscan blindar el futbol mexicano, luego de que se detectaron movimientos de recursos ilícitos.

“Se trata de hacer que las operaciones que se realicen en torno al futbol sean virtuosas, que haya mayor transparencia, que los clubes eviten riesgos, y que la Liga y la UIF les ayuden con la investigación y el origen de sus recursos. Eso ayuda a que los jugadores no tengan incumplimientos fiscales, que equipos con méritos puedan ascender y que equipos de primera no pierdan su certificado (de afiliación)”.

Para pagar nómina

La UIF ordenó liberar algunas de las cuentas sólo para pagar la nómina de los trabajadores de la Cooperativa Cruz Azul. De acuerdo con información del periódico El Universal, fuentes federales confirmaron que este viernes la UIF ordenó la liberación de los recursos retenidos bajo los cargos de “lavado de dinero” y delincuencia organizada.

El jueves 28 de mayo de 2020, en su denuncia, la UIF señaló que “Billy” Álvarez, entre el 9 de julio de 2013 y el 23 de marzo de 2020, realizó transferencias a España, Estados Unidos y otros lugares, por más de mil 200 millones de pesos.

También que adquirió seis inmuebles en Miami, Florida; dos en Las Vegas, Nevada; dos en Oklahoma y uno en Colorado.

La Unidad de Inteligencia Financiera también detectó que José Alfredo Álvarez y Víctor Garcés realizaron movimientos millonarios que no son acordes a los ingresos obtenidos en la Cooperativa.

Por su parte, Jorge Hernández, vocero de la Cooperativa Cruz Azul, aseguró que solamente es un paso en el proceso de la UIF y que demostrarán que las acusaciones son falsas.

Según él, la investigación financiera contra los hermanos Álvarez y Garcés fueron hechas por José Antonio Marín y Víctor Velázquez, presuntos cabecillas del grupo de disidentes de la Cooperativa, con el objetivo de alterar la paz social de la organización.

También recalcó que el movimiento se dio con base en la presunción, más no en la acreditación de ningún delito, por lo que las autoridades correspondientes realizan las pesquisas necesarias para corroborar o desechar la presunción.

De acuerdo con las declaraciones de Jorge Hernández, cerca de 5 mil familias dependen de la organización, lo que podría ser sumamente dañino a sus economías en tiempos de pandemia por coronavirus.

Congelan cuentas a “Billy” Álvarez, presidente del Cruz Azul

El antecedente

En su edición del 7 de abril de 2019, la revista Proceso publicó un reportaje titulado “Intentona de venta y despojo del Cruz Azul”, firmado por el reportero Raúl Ochoa. Se reproduce una parte:

La pugna interna por el control de la Cooperativa La Cruz Azul SCL, que desde 2010 encabezan gerentes contra su director general, Guillermo Billy Álvarez Cuevas, ha dejado al descubierto maniobras de venta y despojo sobre el equipo de futbol.

Encargados de recomponer el tejido social de la entidad cementera, contratados por el Consejo de Administración anterior que presidía Armando Valverde Talango, los abogados Jorge y Eugenio Olvera plantean que la reestructuración sólo será posible mediante una transición.

De acuerdo con los defensores, entre los episodios de este enfrentamiento fratricida destaca la cuestionada cesión de la marca “Cruz Azul”, patrimonio de la cooperativa.

El 1 de diciembre de 2011, Billy Álvarez celebró un contrato mercantil de cesión de marca entre el Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul A.C., y Cruz Azul Futbol Club A.C., en el cual la primera otorgó a la segunda “todos los derechos que detenta sobre los signos distintivos de la marca Cruz Azul, incluyendo derechos de uso previo que le pudieran corresponder”, según la primera cláusula del convenio que Proceso (número 1909) dio a conocer.

El contrato causó controversia entre los cooperativistas porque fue ejecutado por Álvarez Cuevas en su carácter de director general de la cooperativa y presidente del Club Deportivo Social y Cultural A.C., y, al mismo tiempo, como presidente de la parte beneficiada: Cruz Azul F.C.

Ambos aclaran que cuando Álvarez se presenta como director general de la cooperativa, en 2011, ya había sido destituido del cargo (Proceso número 1909).

La segunda condición del convenio refiere que Cruz Azul Futbol Club será el único titular de los “signos distintivos”, perdiendo el Club Deportivo Social y Cultural “todo interés legítimo sobre los mismos”.

La cuarta disposición indica que el Club Deportivo Social y Cultural se abstendrá de solicitar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad, o ante cualquier otra autoridad competente, los signos distintivos iguales o similares en grado de confusión a “los signos distintivos”. De acuerdo con el portal Transfermarkt, la marca Cruz Azul está valuada en 52.30 millones de euros.

En el acta constitutiva de Cruz Azul Futbol Club, protocolizada el 29 de julio de 2011 ante el titular de la Notaría 197 del Distrito Federal –ahora Ciudad de México–, Guillermo Álvarez aparece como la cabeza del consejo directivo; José Antonio Marín Gutiérrez como su secretario y Raúl Antonio Enríquez como vocal.

Marín, quien se ostentó como presidente del Consejo de Administración (plaza que ocupó el disidente Armando Valverde Talango), se mantiene en el cargo para el que fue designado formalmente el 29 de septiembre de 2018.

Pese a la sentencia de un juez para devolver la marca al Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul, el litigio continúa en los tribunales. El problema, advierten los abogados, “es que existe una franca intención del movimiento ‘CruzHada Libres y Poderosas’ de adueñarse del club deportivo”.

Eugenio Olvera denuncia que esta asociación civil creada a finales de 2018 por las esposas de los mandos altos y medios de la cooperativa “tiene el único propósito de absorber al Cruz Azul F.C., a sabiendas de que es una sociedad condenada a la extinción y que el Club Deportivo Social y Cultural Cruz Azul se quedó sin patrimonio”.

Destaca que la organización de las esposas de los cooperativistas tiene el mismo objeto social que el Club Deportivo Social: “Educación, formación, servicios de entretenimiento, actividades deportivas, culturales y sociales”.

Esta asociación, agrega, “está muy bien asesorada en imagen y publicidad, pese a vivir de donativos”.

Eugenio también habla del origen de los recursos que sostienen a CruzHada: “El dinero viene de Azul Cerámica, otra de estas empresas satélites de crecimiento horizontal de la cooperativa, dirigida por Víctor Manuel Velázquez Rangel, quien simultáneamente ocupa un puesto directivo. Es director comercial de la cooperativa y presidente del Consejo de Vigilancia”.

Los Olvera señalan además los gastos exorbitantes de la organización en el marco de la pugna intestina. Por ejemplo, el Consejo de Administración de la cooperativa ha destinado cerca de 5 mil millones de pesos desde 2010 para gastos administrativos y pagos de abogados.

“Es decir, el monto es más de lo que costó el nuevo estadio de beisbol del empresario Alfredo Harp Helú (poco más de 3 mil 500 millones de pesos).

La Máquina, fundada el 22 de marzo de 1927, es el único de los 18 clubes de la Liga Mx que no tiene un estadio propio, pero se le considera uno de los equipos grandes del futbol mexicano, a lado de Chivas, América y Pumas.

Parte del diagnóstico de los abogados habla de la manera en que la cooperativa inyecta entre 600 y 900 millones de pesos anuales al equipo de futbol magro en resultados. El problema, advierten, es que desde 2010 no hay reportes sobre los estados financieros y “eso abre la puerta a malos manejos. El dinero que cambia de manos no necesariamente regresa a la cooperativa”.

En entrevista con Proceso, ambos abogados revelaron el intento del actual Consejo de Administración –opositor a Álvarez– por pretender la venta del equipo el año pasado (2018), bajo el argumento de que su sostenimiento es demasiado oneroso.

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