Murió Carlos R. Menéndez Navarrete, tercer director de Diario de Yucatán

Carlos R. Menéndez Navarrete en 2009. Foto: www.yucatan.com.mx Carlos R. Menéndez Navarrete en 2009. Foto: www.yucatan.com.mx

MÉRIDA, Yuc. (apro).- Carlos R. Menéndez Navarrete, accionista principal, consejero y tercer director de Diario de Yucatán, uno de los periódicos más longevos del país y en una época el más influyente de la península, falleció esta noche a los 88 años de edad.

Le sobreviven su esposa, Berta Eugenia Losa Ponce, sus hijas Marta Eugenia, María Lorena y Ana Laura, y su hijo Carlos Ricardo, quien en 2009 lo sucedió en la dirección del rotativo.

Nieto mayor de Carlos R. Menéndez González, fundador de Diario de Yucatán, Menéndez Navarrete fungió como director del periódico peninsular del 3 de febrero de 1986 al 31 de mayo de 2009.

Menéndez Navarrete –nacido en esta ciudad el 28 de diciembre de 1931– fue hijo de Abel Menéndez Romero, segundo director de Diario de Yucatán, y María Navarrete Ruiz.

De acuerdo con el obituario que esta noche publicó Diario de Yucatán en su versión electrónica, Carlos Menéndez fue educado en escuelas jesuitas de La Habana, Cuba, y Kingston, Canadá. Ingresó al periódico en 1952 como corrector de pruebas en la sala de redacción.

“En los 15 años siguientes recorre todos los oficios relacionados con la publicación de un periódico: trabaja como linotipista y formador de páginas en los talleres; reportero de fuentes diversas; cronista deportivo, cultural y social; primer encargado de la recepción de radiofotos de la United Press International y corresponsal de esta agencia de noticias; traductor de los servicios en inglés; jefe de la sección Nacional e Internacional; redactor encargado del cierre de la edición; editorialista, y a partir de 1961 jefe de redacción.

“En 1967 asume la subdirección general en tiempos de prueba para Diario de Yucatán. La campaña del periódico contra un fraude cuantioso al pueblo, en obras públicas con financiamiento internacional, y su relato independiente de la campaña electoral derivan en atentados; en un bloqueo económico y noticioso impuesto por los gobiernos federal, estatal y municipal, y en amenazas de represalias a los anunciantes. El resultado cívico fue importante: el partido oficial pierde los comicios y la oposición política gana la presidencia municipal de Mérida por primera vez desde el estallido de la revolución mexicana en 1910”, dice el texto.

Añade: “El acoso gubernamental se acentúa con quemas públicas de ejemplares del periódico y otros actos de agresión en 1969 durante la campaña política por la gubernatura, que concluye en uno de los mayores fraudes en la historia de México, en medio de un clima de indignación popular que saca al Ejército a las calles para asumir la vigilancia de la ciudad y reprimir las protestas.

“La defensa de las libertades públicas en su conjunto ocasionan nuevos enfrentamientos del Diario con los gobiernos federal y estatal, con su partido también, en las décadas de los años 70 y 80. Don Carlos ya era director general del periódico desde febrero de 1986.

“En las décadas de los años 90 y principios de los 2000, la crítica documentada y la vigilancia a las autoridades federales y estatales de los tres poderes, siempre en defensa de la verdad, la democracia y la libertad de expresión, someten al Diario a la presión de atentados, injurias, boicot, amenazas de cárcel y demandas judiciales, entre otros actos de una intimidación, tanto al periódico como a los ciudadanos, que no consigue impedir en 2001 la primera victoria de un candidato de la oposición a la gubernatura de Yucatán en más de un siglo”.

Los restos mortales de Carlos R. Menéndez Navarrete serán incinerados y las cenizas depositadas en la iglesia de Cristo Resucitado.

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