Viene de nuevo el futbol pero con clubes devaluados

El futbol con clubes devaluados. Foto: Mexsport/Adrian Macias

La Liga Mx se alista para iniciar el torneo Apertura 2020 a puerta cerrada, con los contagios de covid-19 aún en ascenso, en una tentativa de atenuar las ya cuantiosas pérdidas que ha sufrido por la pandemia este sector de la industria del entretenimiento. Sin embargo, especialistas en mercadotecnia indican que la recuperación se demorará al menos hasta 2022, ya que la crisis afectó a otros rubros de la economía relacionados con el futbol, además de que los principales equipos de la liga sufrieron una fuerte devaluación en el mercado.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso).-La prematura cancelación del torneo Clausura 2020, que concluyó sin campeón por primera vez en la historia, le ocasionó al negocio del futbol mexicano un daño de 4 mil millones de pesos. Sólo por cada jornada no disputada, la Liga Mx perdió 600 millones de pesos.

Con la Liga Mx paralizada desde marzo pasado por el covid-19, Televisa y TV Azteca, que se reparten principalmente los derechos de transmisión, dejaron de obtener cada una 100 millones de pesos en publicidad por cada fecha que no se realizó en el minitorneo, al que le restaban siete fechas de las 17 programadas en su fase regular, así como la fase final que define al campeón.

Sin embargo los más afectados por la pandemia son los 18 clubes que forman la Liga Mx, tras la brusca devaluación que sufrieron sus franquicias en cuatro meses.

Rayados de Monterrey, el campeón vigente, es la franquicia que perdió más valor de mercado (16.8 millones de dólares), seguido de cerca por Tigres de la Universidad de Nuevo León (15.56) y América (13.72).

Lo anterior se desprende del diagnóstico que comparte con Proceso el CEO de marketing de la empresa española Topfut, el madrileño Sergio Pérez Alonso, quien se basa en estudios de compañías internacionales especializadas en la industria del futbol.

En entrevista, Pérez Alonso considera que los equipos nacionales no se empezarán a recuperar de este golpe económico hasta 2022.

“La cancelación del torneo Clausura 2020 causó una afectación de 4 mil millones de pesos –explica–. Todo eso, para los clubes que han sufrido la pandemia, es cuesta arriba, como el caso del Monterrey. La recuperación económica tendrá que venir, así como va a existir la contracción de los patrocinadores. Ahí tenemos que hay empresas que ya están buscando financiación y habrá aquellas que lo primero que recortarán serán los patrocinios en el futbol, con toda la razón del mundo.”

Pérez Alonso, quien también cuenta con carnet de entrenador de futbol y se ocupa de la representación de jugadores, prevé que los próximos contratos y los renovados también irán a la baja, al menos durante los próximos tres años.

Con todo, sostiene que los equipos fueron los más afectados por el covid-19 porque sus principales activos son los jugadores. “Si el activo se te devalúa, pierdes valor de mercado. En cambio, la única afectación del aficionado es su no asistencia a los estadios. Para ello, muchos clubes tienen entre sus cláusulas la devolución de los abonos a los espectadores en caso de fuerza mayor.

“Para mí el afectado es el futbol mexicano en general, pero el mayor protagonista son los clubes, porque los jugadores son moneda de cambio. En algunos casos son empleados que se van a un ­equipo al mejor postor, pero el club es el que permanece, el que tiene detrás a un empresario que invierte y que espera obtener un rédito económico o publicitario”. Por esta razón “el equipo se tiene que reinventar, asumir las pérdidas y tener un colchón o amortiguador para hacer frente a todo lo que viene.”

El pasado 22 de mayo la Liga Mx anunció la conclusión anticipada del torneo Clausura 2020, al no haber condiciones para reanudarla a causa de la pandemia. También quedó oficialmente vacante el título de campeón.

La decisión fue acordada en asamblea extraordinaria con la participación de los representantes de los 18 equipos. El último juego del torneo Clausura 2020, entre el líder de la competencia, Cruz Azul, y América, se había realizado el 15 de marzo.

Ahora, luego de más de cuatro meses de paro forzado y mientras los casos de coronavirus se incrementan, la Liga Mx se prepara para iniciar el torneo Apertura 2020 el próximo 24 de julio, con partidos a puerta cerrada. Pero el daño financiero ya está hecho.

Apenas en junio pasado Transfermarkt –el sitio web alemán que reúne información del mundo del futbol y al que recurren reporteros, representantes y directivos– publicó un análisis pormenorizado en el cual especifica que la suspensión del Clausura 2020, en marzo, causó pérdidas a los 18 equipos de la Liga Mx por 207 millones de dólares.

El portal detalló que antes de la crisis sanitaria el valor de mercado de esos 18 equipos sumaba 856.80 millones de dólares. Pero tras la propagación de la pandemia descendió a 649.51 millones.

Además de Monterrey, Tigres y América, Transfermarkt incluye en la lista de clubes más afectados al Santos Laguna (que perdió 11.41 millones de dólares), Cruz Azul (11.25) y Chivas de Guadalajara (11.19).

Según Transfermarkt, los cinco equipos de la Liga Mx mejor cotizados se reclasificaron por su valor actual de la siguiente manera: Monterrey (68.20 millones de euros, equivalente a 77 millones 300 mil dólares), Tigres de la Universidad de Nuevo León (65.75 millones de euros), Cruz Azul (59.68 millones de euros), América (56.85 millones de euros) y Guadalajara (55.20 millones de euros).

Negocios tóxicos

Pérez Alonso considera que el panorama puede empeorar ante el riesgo de que algunos clubes caigan en incumplimiento de pagos, como antes sucedió con el Puebla y el desafiliado Veracruz.

“Ahí está el caso de la –ahora desaparecida– liga Ascenso Mx: los equipos no pueden pagar y se tienen que declarar en quiebra. Al final el futbol es un negocio para el empresario que tiene intereses, y cuando esos intereses generan pérdidas son negocios tóxicos que debes de quitar de en medio.”

Recuerda que la Federación Mexicana de Futbol y la Liga Mx disponen de un fondo de reserva para ese tipo de contingencias. El problema, dice, es que no es lo suficientemente grande para amortiguar la situación de varios equipos.

Una investigación encargada por la Liga Mx al Grupo de Economistas y Asociados determinó que únicamente en 2018 la derrama económica del futbol mexicano representó 25% del PIB en la industria del entretenimiento.

En ese contexto, el valor de la industria del futbol se calculó en 55 mil 800 millones de pesos, pero se incrementó a 114 mil millones con la integración del impacto generado en otras áreas involucradas. Dicho monto sumado representa 54% del PIB originado por toda la actividad deportiva del país, según el reporte y el Sistema de Cuentas Nacionales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, precisó en noviembre pasado el portal Elceo.com.

Un reporte del Centro Internacional para Estudios del Deporte (CIES), publicado por el suplemento Cancha el pasado 15 de junio, concluyó que el futbol mexicano sufrirá, como el resto de las grandes ligas en el mundo, al disputar su torneo sin público.

El informe del CIES, auspiciado por la FIFA, ubica al futbol mexicano como el cuarto con el mejor promedio de ­asistencia por juego en el mundo: 25 mil 582 aficionados en el periodo comprendido de 2013 a 2018, entre 51 países analizados: por encima de los principales torneos de Italia (con 22 mil 967 aficionados en promedio), Francia (21 mil 556) y Brasil (17 mil 402).

Pérez Alonso cree que el coronavirus golpeó no sólo la parte económica de este deporte, sino también sus aspectos moral y lúdico. “El futbol es un desahogo de fin de la semana de las labores cotidianas para mucha gente de México, como pasa en España”.

Sin embargo, el daño que se puede medir está en el plano financiero: “El futbol es la decimotercera economía a nivel mundial. Si lo anterior se midiera por país, este deporte estaría comparado con Holanda… En México representa 55% del PIB, (puesto que de él) no sólo dependen el boletaje y la televisión, sino rubros como la industria textil o agropecuaria, que dependen en gran proporción del futbol por todo lo que se genera en los estadios y los restaurantes. Por ejemplo, las cerveceras están muy arraigadas en el futbol de este país, y así el panorama económico se va a ir debilitando”.

Un estudio presentado por el sitio web El Mister, con el título El costo del coronavirus, destaca que por las siete jornadas no jugadas del torneo Clausura 2020 se dejaron de percibir mil 512 millones de pesos y 900 millones de pesos adicionales si se consideran los partidos de la liguilla: cuartos de final, semifinales y final.

Efectos de la crisis

Ese análisis coincide con la valoración de Pérez Alonso, quien añade que antes de la pandemia el futbol mundial llegó a niveles nunca vistos en los traspasos, contrataciones de jugadores y de salarios. Los más caros fueron Neymar, por quien se pagaron 252 millones de euros, y el también brasileño Philippe Coutinho, que costó 222 millones.

–En comparación con las principales ligas del mundo, ¿cuál es el grado de afectación del futbol mexicano que causó la pandemia?

–Son casos iguales, con la única diferencia de que en Europa las ligas más importantes siguieron adelante. Es verdad que dejan de percibir ingresos por boletaje, pero no caen en cancelaciones de contratos televisivos, que para Europa representa el mayor ingreso para los clubes, porque ligas como la inglesa y la española tienen acuerdos con los mercados asiáticos, que les producen grandes ingresos al año por derechos de transmisión.

“Estos torneos tenían que continuar con sus objetivos ante el riesgo de que los equipos caigan en impagos de contratos. De ahí la celeridad de esas ligas, quitando a la holandesa y francesa, de reanudar las actividades del futbol. Y en el caso de la liga española, los clubes están jugando cada tercer día.

“Hay muchos intereses involucrados, porque las televisoras en Europa son los reyes del futbol. Luego están las marcas deportivas, que invierten muchísimo dinero para proyectar en la televisión sus productos relacionados con un club del que necesitan un rédito económico, un retorno de su inversión.”

En el caso de los equipos mexicanos, Pérez Alonso considera que no resienten el paro de actividades porque la mayor parte de las franquicias están respaldadas por grandes empresas y empresarios con alto poder económico para amortiguar este golpe, cuando menos, del cancelado Clausura 2020.

“Realmente, si se analiza con números fríos, en el futbol hay pocos equipos rentables al ciento por ciento. Si a eso le sumas una desaceleración de un parámetro de este calibre, te encuentras con gastos exagerados: los salarios de los jugadores y de los técnicos son muy elevados, y sin percibir ningún tipo de ingreso puede propiciar que los equipos sufran.

“Por ejemplo, Tigres, Monterrey, América, Cruz Azul y Atlas tienen atrás a un grupo con poder adquisitivo alto, que cuentan con un gran equipo y te pueden generar un buen rédito económico. Pero no es el caso del Puebla o del Veracruz”.

El especialista asegura que habrá clubes en el torneo Apertura 2020 “que se acojan al impago. Es natural ante el panorama que vivimos. Y luego tendrán que recurrir a la entrada de nuevas franquicias en rescate de esos equipos. Esperemos que –el impacto– no sea todo lo agresivo que se prevé y se pueda amortiguar de buena manera. México tiene equipos muy potentes a nivel mundial: el caso Monterrey, América, Tigres y Chivas, aunque también cuenta con clubes que son humildes, como en todas las ligas del mundo”.

Y advierte: “Quién sabe hasta cuándo se volverán a ver los estadios llenos. El futbol son sus aficionados, la gente que lleva a sus familias al estadio a disfrutarlo con esa pasión que existe y en todo eso el futbol no sólo es la parte económica, sino también la personal. Ahí viene el problema”.

Este reportaje se publicó en el número 2280 del semanario Proceso, aún en circulación  

 

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