Fertinal quedó fuera del radar

Fertinal. Foto: José Ramírez V. Google Maps Fertinal. Foto: José Ramírez V. Google Maps

En medio del ruido mediático por la extradición de Emilio Lozoya el gobierno federal se ha concentrado en crear expectativas por las revelaciones sobre los casos Agronitrogenados y Odebrecht. Sin embargo, guarda silencio sobre Fertinal, cuya compra fraudulenta costo al erario 635 millones de dólares, equivalentes a tres aviones presidenciales. En esta operación –en la que el exdirector de Pemex jugó un papel clave— no sólo están implicados funcionarios del primer círculo de Peña Nieto, sino también un empresario cercano al presidente López Obrador: el multimillonario Ricardo Salinas Pliego.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Hasta el momento, ni la Fiscalía General de la República (FGR) ni el presidente Andrés Manuel López Obrador han expresado interés en que Emilio Lozoya Austin revele los detalles de la adquisición de Grupo Fertinal, la última operación de su gestión al frente de Pemex y que implicó al primer círculo del expresidente Enrique Peña Nieto así como al multimillonario Ricardo Salinas Pliego y su socio, Fabio Massimo Covarrubias Piffer.

La compra de Fertinal costó 635 millones de dólares a Pemex, equivalentes a tres aviones presidenciales. Este monto contempló la compra de acciones con un sobreprecio de 193 millones de dólares y el reembolso de 406 millones de dólares en créditos que la empresa debía a dos compañías de Salinas Pliego, los cuales incluían un dividendo de 50 millones de dólares, decretado dos meses antes de la compra, cuando aquella firma estaba en quiebra y no tenía fondos.

Pese que la Auditoría Superior de la Federación, Pemex, la FGR, la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Unidad de Inteligencia Financiera han investigado el caso, detectado irregularidades e incluso acreditado actos de corrupción, el tema de Fertinal no destaca entre las prioridades de la Cuarta Transformación en el contexto de la extradición de Lozoya.

Todo lo contrario: en reiteradas ocasiones la administración se ha negado a entregar documentos sobre la compra de Fertinal, solicitados mediante la Plataforma Nacional de Transparencia.

Apenas el pasado 2 de julio Proceso recibió una resolución del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai), la cual confirmaba que la Unidad de Responsabilidad en Pemex –que depende de la SFP– reservó los expedientes de investigación que derivaron en las inhabilitaciones y multas multimillonarias contra Édgar Torres Garrido, amigo y exasesor de Lozoya en Pemex.

Proceso había solicitado estos expedientes para incluirlos entre las decenas de evidencias que presentó ante la demanda por “daño moral” que Salinas Pliego y Banco Azteca interpusieron contra este semanario y tres de sus integrantes en septiembre de 2019.

Los abogados del magnate y su banco interpusieron la demanda como reacción a un reportaje que acreditó que, mediante las sociedades de papel NPK Holding AB y Base Rock, BVBA –incorporadas en Bélgica y Suecia, respectivamente– Salinas Pliego controlaba 29% de las acciones de Grupo Fertinal en el momento de su venta a Pemex, en diciembre de 2015.

La investigación también resaltó que el magnate tenía en prenda todas las demás acciones de Fertinal –que pertenecían formalmente a Covarrubias– en un fideicomiso de Banco Azteca; sus abogados manejaban las cuentas bancarias de la empresa y sus filiales, así como el consejo de administración de la empresa, y dos de sus firmas –Banco Azteca y Arrendadora Internacional Azteca– eran acreedoras de Fertinal.

Además, en los últimos meses Pemex reservó durante cinco años la información sobre la adquisición de la empresa, mientras que Nafin y Bancomext se negaron en ocho ocasiones a entregar información sobre los créditos otorgados para comprar Fertinal mediante una serie de amparos contra órdenes del Inai.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2283 de la revista Proceso, ya en circulación.
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