En 10 años el costo de la deuda en México creció a una tasa promedio anual de 6.6%: CIEP

La actividad industrial prácticamente estuvo estancada en todo el 2019, informó el Inegi. Foto: Demián Chávez La actividad industrial prácticamente estuvo estancada en todo el 2019, informó el Inegi. Foto: Demián Chávez

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El costo de la deuda en México creció a una tasa promedio anual de 6.6% durante los últimos años, aseguró el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En un reporte, el organismo detalló que el pago de intereses de la deuda pública no ha parado de crecer en los últimos 10 años. Tan sólo en 2019, precisó, se pagaron 689 mil 813 millones de pesos en intereses y servicio, lo que representó un crecimiento real de 5% respecto a 2018.

Eso no es todo. De acuerdo con el reporte elaborado por el especialista Carlos Vázquez Vidal, con menores ingresos y el aumento constante del pago de intereses los recursos para ejercer política pública se ven reducidos.

“Con la llegada del covid-19, así como sus repercusiones económicas y sanitarias, se estima una pérdida de ingresos por 317 mil 775 mil millones, mientras que el pago de intereses y servicio de la deuda puede crecer 5% respecto a 2019, ascendiendo a 727 mil 700 millones de pesos”, abundó.

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La estructura

El costo financiero de la deuda se compone de los intereses, comisiones y gastos, así como de los recursos que se destinan al saneamiento del sistema financiero. En promedio, en los últimos 10 años, 94% del costo financiero ha sido para el pago de intereses, 5% para el saneamiento financiero y 1% para pagar las comisiones derivadas del uso de financiamiento.

De acuerdo con el CIEP, los intereses que se deben pagar por la deuda del gobierno federal representan en promedio 76% del costo financiero de la deuda, de los cuales 82% se pagan en moneda nacional y el restante 18% se salda en dólares, principalmente. En tanto, los intereses de Petróleos Mexicanos (Pemex) representan en promedio 15% del costo de la deuda, y 3% los de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

De hecho, durante los últimos 10 años los intereses que pagan las empresas productivas del Estado se han saldado principalmente en dólares; en promedio, 77% de los intereses que pagan anualmente.

El reporte también reveló que en los últimos 10 años el pago del costo de la deuda ha crecido más que el presupuesto que se destina a inversiones físicas y programas públicos. Mientras el pago de intereses y servicio de la deuda ha crecido a una tasa promedio de 6.6% anual, el gasto programable creció a una tasa de 1.1%, y la inversión física ha caído a una tasa promedio de -5.2% anual, durante el mismo periodo.

Además, el pago de intereses y servicio de la deuda crece más rápido que los ingresos que se generan en la economía.

En la última década, la economía mexicana ha crecido a una tasa promedio de 1.8% anual y los ingresos públicos a una tasa de 2.4%, mientras el pago del costo de la deuda ha crecido 3.6 veces más que la economía y 2.7 veces más que los ingresos públicos.

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México, de los que pagan más

Para ponerlo en perspectiva, México se encuentra entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) que destina mayor porcentaje del gasto público para el pago de intereses de la deuda.

En 2018 el pago de intereses absorbió 13.4% del gasto público, mientras que, en promedio, los miembros del organismo internacional destinaron 4% del gasto para el pago de intereses.

Y es que la tasa de interés en México se encuentra aproximadamente en 5%, mientras que en países como Estados Unidos o Japón son menores a 2%. Esta diferencia en las tasas de interés muestra la discrepancia entre el costo que paga cada país por endeudarse.

Por ejemplo, señaló el CIEP, Estados Unidos tiene una deuda que ronda 136% de su PIB y destina 11% de su presupuesto al pago de intereses. Además, históricamente el crecimiento económico de ese país se ha encontrado por arriba de su tasa de interés, lo que ha ayudado a minimizar el costo fiscal de la deuda pública.

En México, la elevada tasa de interés que paga el gobierno federal responde a la estructura del portafolio de deuda, pero también a la política monetaria.

Es decir, el 80% de la deuda interna del gobierno federal se encuentra a tasa fija y largo plazo, mientras el 100% de la deuda externa se encuentra a tasa de interés fija.

“Esta distribución de los pasivos públicos hacia el largo plazo y tasa fija implican una tasa de interés más elevada respecto a las tasas de interés de corto plazo. Además, la deuda pública se encuentra principalmente a largo plazo y tasa fija, para evitar que cambios abruptos en la tasa de interés represente un incremento inesperado del costo financiero de la deuda”, de acuerdo con el reporte.

Por el lado de la política monetaria, las tasas que se ofrecen a través de los instrumentos de deuda gubernamental han fungido como referente de las expectativas de inflación, así como del riesgo de impago de la economía mexicana.

Entre los años 2017 y 2018, la inflación se ubicó en sus niveles más altos desde 2001, ascendiendo a 6.59%.

“Los factores que incidieron en el incremento de los precios fueron la debilidad del peso frente al dólar y el aumento en los costos de los productos energéticos, principalmente. Lo anterior explica el incremento de las tasas de interés para mitigar los efectos inflacionarios, incluyendo las tasas que se pagan a través de los títulos de deuda gubernamental”, detalló el CIEP.

Concluyó que para que el incremento del costo de la deuda no presione el presupuesto programable, se debe priorizar la recuperación de la economía, así como fortalecer los ingresos públicos, de tal forma que se puedan generar los ingresos suficientes para pagar el aumento del costo de la deuda, sin disminuir el presupuesto que se destina a programas sociales, tanto en las presentes, como en las futuras generaciones.

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