El Altiplano se deshace de 320 presos; no los puede atender

Foto: Octavio Gómez No los puede atender El Altiplano se deshace de 320 presos Foto: Octavio Gómez

Agobiado por la precariedad de los servicios clínicos penitenciarios para atender una contingencia mayor de enfermos de covid-19, el lunes 3 el director del penal federal del Altiplano, Marte Camarena Bahena, solicitó autorización para el traslado de 320 internos a otro centro de reclusión y el mismo día obtuvo luz verde. Pero eso no sólo no resolvió su problema, sino que evidenció que aún no reclasifica a reos por temor a provocar conflictos entre los grupos antagónicos y que su jefa de servicios médicos amenaza a los internos cuando éstos llevan a sus propios doctores para que los examinen. 

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El martes 4, vía fast track y ante la imposibilidad de enfrentar el covid-19, el director del Centro Federal de Readaptación Social Altiplano (Cefereso No. 1), en el Estado de México, Marte Camarena Bahena, se deshizo de 320 personas privadas de su libertad (PPL) que aún no “presentaban síntomas de contagio”.

El día anterior había enviado un oficio al comisionado de Prevención y Readaptación Social, José Ángel Ávila Pérez, para comunicarle que, ante la falta de equipo, infraestructura y personal para atender a los internos contagiados, solicitaba su autorización para el traslado de 320 de ellos porque le resultaba imposible reclasificar a imputados, procesados y sentenciados “sin evitar conflictos entre grupos delictivos antagónicos”.

Camarena también mencionó las carencias de personal de vigilancia para garantizar la “mínima seguridad” en el penal y admitió que entre los custodios y detenidos se habían confirmado 24 casos de covid-19, así como 30 sospechosos. Ya había nueve hospitalizados y se habían registrado cuatro fallecimientos, expuso el director del Cefereso 1.

Recibió la autorización el mismo lunes 3; al día siguiente ya se había hecho el trasladado de los 320 reclusos del Cefereso mexiquense al Centro Prestador de Servicios (CPS) Coahuila, en el municipio de Ramos Arizpe.

Entre los reos trasladados al CPS Coahuila iban el teniente Oziel Aldana Portugal, antiguo jefe de departamento de la Administración de Bienes Materiales, Cuerpos de Seguridad, Vigilancia y Supervisión de Petróleos Mexicanos, acusado de delincuencia organizada y sustracción ilegal de hidrocarburos en contubernio con el general Eduardo León Trauwitz, presunto responsable del huachicoleo desde el interior de la paraestatal.

También Agustín Medina Soto, principal colaborador de José Antonio Yépez, El Marro, líder del Cártel de Santa Rosa de Lima, y el guanajuatense Jorge Peña Cuevas, conocido también como El Papito o El Hulk, hombre fuerte del Marro.

Y Ernesto Mendoza Carvajal, cómplice de Daniel Arizmendi, El Mochaorejas, así como Juan Carlos Muñoz Vargas, El Pariente, el narco proclive a los lujos que vivía en Ciudad Neza, antiguo jefe de la plaza de La Familia Michoacana en el oriente del Estado de México, conocido por el control de la venta de drogas, el cobro de derecho de piso y por extorsionar a empresarios.

Este texto es un adelanto del reportaje publicado en el número 2284 de la edición impresa de Proceso, en circulación desde el 9 de agosto de 2020 

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