El portazo del INE

Margarita Zavala y Felipe Calderón. El INE rechazó dar el registro como partido político a México Libre. Margarita Zavala y Felipe Calderón. Foto: Octavio Gómez

El Instituto Nacional Electoral le negó al matrimonio del expresidente Felipe Calderón y la malograda candidata presidencial Margarita Zavala el registro como partido a México Libre, el proyecto con el cual ambos pretenden acumular poder económico, político y mediático, erigirse como referente de la derecha –desplazando a su expartido, el PAN– y plantarse en las elecciones intermedias de 2021, como el principal opositor a Andrés Manuel López Obrador.

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Acostumbrado a salir impune de todos los fraudes que han marcado su trayectoria política, como la elección que lo llevó a la Presidencia de la República en 2006 y la aventura de Margarita Zavala en 2018, Felipe Calderón pagó –ahora sí– el precio de hacer trampa y el Instituto Nacional Electoral (INE) le negó el registró a México Libre, el pretendido partido con el que aún trama volver al poder.

Ante las nuevas maniobras de Calderón que fueron identificadas y sancionadas, semejantes a las cometidas por Zavala antes y después de su candidatura presidencial, el INE trasladó al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la decisión final sobre dar el registro a México Libre, tal como le entregó la Presidencia de la República hace 14 años, el 7 de septiembre de 2006.

De principio a fin en el proceso de creación de su partido, la idea que acarició desde que perdió el control del PAN en 2010 –cuando no pudo imponer a su secretario Roberto Gil Zuarth como dirigente nacional–, Calderón fue consistente con su biografía de fraude, por lo que el INE lo multó la víspera con 2.7 millones de pesos.

“La magnitud de financiamiento de origen irregular en que incurrieron algunas organizaciones debe ser elemento a considerar cuando se decida si otorga o no el registro como partido en los próximos días”, advirtió el consejero Ciro Murayama sobre las trampas cometidas por las organizaciones, la mayoría de las cuales fueron de México Libre, tanto que concentró casi la mitad de los 6.1 millones de multas.

Y ese que fue el principal argumento del INE, que hicieron suyo siete de los 11 consejeros, incluyendo a su presidente, Lorenzo Córdova, lo que marcó la línea para negarle su registro: el financiamiento oscuro de casi 10% de los recursos utilizados para la organización de asambleas y reclutar prosélitos.

La asociación civil Libertad y Responsabilidad Democrática, organización que dio origen a México Libre, recibió aportaciones de personas no identificadas por un millón 241 mil 687 pesos, de entes prohibidos, donaciones de personas sin capacidad económica para hacerlas y contribuciones en especie en las que no se acreditó la relación entre el aportante y el proveedor de los bienes y servicios, tal como lo identificó la Unidad Técnica de Fiscalización del INE.

Furioso, Calderón de plano mandó al diablo al INE, a sus consejeros: “Si querían negarle el registro a México Libre, señoras y señores consejeros, al menos se hubieran ahorrado el ridículo de sus argumentos. No nos van a detener”.

Descompuesto, Calderón hasta le reclamó al presidente del INE ser hijo de Arnaldo Córdova: “Mientes, Lorenzo Córdova. Nuestros donantes están todos y cada uno perfectamente identificados. Lo sabes, lo ocultaste. Es un día de vergüenza para ti, para el INE y para la memoria del gran Arnaldo, al que avergonzaría tu decisión”.

La iracunda reacción de Calderón, con el apoyo de voceros y amanuenses, pegó en el corazón de su plan de impunidad y su proyecto de poder viviendo del erario:

Con un partido bajo su control, Calderón acumula poder económico, político y mediático ante los escándalos por la captura en Estados Unidos de su mano derecha en su estrategia de guerra contra el crimen organizado, Genaro García Luna, acusado de narcotraficante, y la investigación local por la asignación del multimillonario contrato de Etileno XXI, ligado a Odebrecht.

Ambos casos –García Luna y Etileno XXI– correrán paralelos al proceso electoral más grande de la historia de México y, por ello, Calderón cavilaba ser diputado federal y coordinador de la eventual bancada de México Libre.

“Por supuesto que estaré en México Libre, pero no como candidata”, se descartó Zavala como diputada desde que el 28 de febrero acudió al INE a solicitar el registro, pero desde ahora estaba perfilada para volver a ser candidata presidencial en 2024, pese a su fracaso de 2018.

Pero si Calderón decide no ser legislador ni el dirigente formal, nadie duda que es el jefe máximo de su organización que propone constituir como la principal oposición al presidente Andrés Manuel López Obrador y desplazar al PAN como el referente de la derecha.

Por lo pronto, México Libre tiene más militantes que el PAN: aunque al viernes 4 este partido tenía 276 mil 364 militantes, según el Registro Nacional de Miembros consultado por Proceso, el INE, a través de la Comisión de Prerrogativas, ubica su membresía en 252 mil 140, 11 mil menos que el partido de Calderón.

De hecho, el PAN tuvo que afiliar aceleradamente a lo largo de seis meses a 40 mil personas porque en febrero estuvo a 505 militantes de perder el registro como partido político nacional, que en la elección del 6 de junio se propone lograr 100 diputados federales, 22 más que los 78 actuales.

Para ello planea reactivar a Ricardo Anaya, su excandidato presidencial, quien ya regresó a México para combatir la acusación de Emilio Lozoya de recibir un soborno de más de 6 millones de pesos, pero también para enfrentar a López Obrador y a Calderón, cuyo partido le disputa el mercado electoral al PAN.

Fragmento del reportaje publicado en la edición 2288 de la revista Proceso, ya en circulación.

 

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