El mejor gobierno para el peor momento

Una persona busca empleo en el Zócalo de la Ciudad de México El INEGI afirma que la caída real del PIB, entre abril y junio de este año, fue de (-)17.3%. Foto: Benjamín Flores

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– La satisfacción del presidente Andrés Manuel López Obrador con el desempeño de su administración es elevada y las encuestas coinciden con esa evaluación. Mientras el mandatario afirma que en el peor momento contamos con el mejor gobierno, 57% de la opinión pública aprueba la gestión lopezobradorista, cifra nada desdeñable dadas las muy difíciles circunstancias.

“Vamos saliendo adelante” de las crisis sanitaria y económica, afirmó en su discurso del pasado 1 de septiembre en el Palacio Nacional. Para hacer un balance justo, a estos dos temas debe añadirse el de la violencia, ya que continúa significando –dicen los mismos sondeos– la principal preocupación.

“La caída de la economía, a pesar del desastre mundial, fue de 10.4% en el primer semestre”, afirmó López Obrador y luego añadió: “Pero aún con la debacle fue menor el daño… que lo que están registrando otros países, como Italia, España, Francia y Reino Unido”.

Luego, respecto a la violencia reconoció que sólo crecieron los homicidios dolosos (7.9%) y la extorsión (12.7%). La veracidad de estos datos requiere de una mirada crítica porque, aunque está de moda que cada cual exhiba sus propias cifras, nos merecemos los mexicanos un acuerdo mínimo sobre la realidad del piso sobre el que estamos parados.

Respecto a la caída de la economía, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística –en su reporte sobre la estimación publicada el pasado 30 de julio– afirma que la caída real del PIB, entre abril y junio de este año, fue de (-)17.3%. Esta cifra dista mucho de la anunciada por el presidente.

Dicho comportamiento estuvo precedido por una reducción, también en términos reales, de (-)1.4% durante el primer trimestre del año. Los datos refieren a la peor debacle económica que haya experimentado México durante los últimos 30 años.

Los dos antecedentes comparables ocurrieron en el segundo trimestre de 1995, cuando la economía mexicana se contrajo (-)8.6%, y en el segundo trimestre de 2009, cuando la reducción fue de (-)7.7%.

El mandatario pierde en honestidad, porque los datos entregados en el discurso del 1 de septiembre carecen de precisión.

Es falso que el desempeño de las economías de Francia e Italia haya sido peor, en comparación con México. Mientras en el segundo trimestre del año México registró una contracción de (-)17.3%, en términos reales, Francia exhibió una caída de (-)13.8% e Italia de (-)12.8%.

Ciertamente, ambos países sufrieron mayor quebranto en su economía, respecto a México, durante el primer trimestre del año. En ese periodo Francia experimentó una contracción de (-)5.8% e Italia de (-)5.5%. En contraste, México mostró una caída de (-)1.4%.

Sin embargo, comparar el primer trimestre entre estos tres países es equivocado, ya que las naciones europeas entraron en confinamiento –detuvieron sus actividades no esenciales– semanas antes que México. Cabe recordar que el coronavirus llegó al país en fecha posterior al resto del mundo.

Para eludir la trampa de equiparar las peras con las manzanas, el contraste entre economías ha de hacerse tomando como intervalo el segundo y no el primer trimestre de 2020.

En ese lapso México experimentó una caída de (-)17.3% que es muy superior al (-)10.4% reportado por el presidente. A partir de esa misma cifra Italia y Francia tuvieron un desempeño menos malo en comparación con México.

Otro dato del discurso presidencial que también siembra dudas es el referido a los homicidios dolosos, el cual mide como ningún otro la dimensión nacional de la violencia. De acuerdo con el presidente Andrés Manuel López Obrador, el crecimiento en la tasa de asesinato, durante el último año, fue sólo de 7.9%.

¿Qué quiere decir realmente esa cifra? Hace ya un par de años que México sufre un promedio, por mes, de 3 mil homicidios dolosos y el país aporta 12 de cada 100 muertes violentas del planeta.

Como advierte Alejandro Hope, especialista en seguridad, en México la tragedia del homicidio se estabilizo en un punto demasiado alto (El Universal 21.18.20). Difícilmente se puede subir más arriba del Himalaya y, sin embargo, con todo y pandemia la tendencia continuó deslizándose hacia arriba.

No hay nada que celebrar al respecto, como tampoco es buena noticia que el delito de extorsión haya crecido, durante el último año, 12.7%. Mayoritariamente, este acto delictivo refiere al cobro por derecho de piso de las organizaciones criminales. El incremento de la extorsión significa que esas empresas van ganando terreno en la recaudación de impuestos ilegales.

El presidente Andrés Manuel López Obrador tiene todo el derecho a defender, hasta el paroxismo de la propaganda, su proyecto político. Sin embargo su investidura no lo autoriza para desinformar mientras entrega su informe de gobierno.

Artículo publicado el 6 de septiembre en la edición 2288 de la revista Proceso.
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