El arte de González Cortázar, visto por Tibol

EL ARTE DE GONZÁLEZ CORTÁZAR, VISTO POR TIBOL
Armando Ponce
La espléndida y lujosa Colección de Arte de la UNAM publica en éstos días su número 33: Fernando González Gortázar Arte Espacio, Urbe, Comunidad, de Raquel Tibol Se trata de un libro totalizador (no obstante, el texto es breve), directo y bien concebido: combina de modo fácil y ameno tanto la descripción de los trabajos de G Cortázar, las referencias del artista sobre los mismos, al análisis de la autora, los comentarios de terceras personas, las declaraciones de Gortázar a la prensa o su intervención en conferencias y sus puntos de vista en libros, ensayos y artículos sobre diversos tópicos como su trayectoria biográfica
Por otra parte, se reproducen fotográficamente obras de G Gortázar (escultóricas, arquitectónicas, de diseño), bien las realizadas o bien lo bocetos, proyectos, maquetas (incluidos los que llamó “fracasos monumentales”, esos que se han quedado para siempre en el sueño y la espera), un detallado currículum, un detallada bibliografía de lo escrito por y acerca del artista y tres ensayos de González Gortázar: “Estética del monumento”, Planificación estética” y “La preservación de nuestro patrimonio de atractivo turístico”

Así, el libro de Tibol viene a llenar dos exigencias que a menudo se encuentran disociadas en todo libro de arte: presentar el significado de una obra y mostrar integralmente al artista que la realizó Ni crítica plástica ni biografía: ambas cosas La unidad de ello pudo lograrse gracias al manejo sencillo de una documentación exhaustiva, al conocimiento profundo de la obra del artista y al recurso periodístico del contacto con él, ya sea a través de comunicación escrita u oral, que hace decir a Raquel Tibol en la introducción: “Este libro lo escribí, de hecho, junto con Fernando González Cortázar”
La verdad es que con todo esto la crítica argentina radicada en México desde hace muchos años logra tanto como una presentación como una profundización del artista ya tapatío El libro llena las exigencias del especialista y del lego Ni espanta a éste con verbalismos incomprensibles, ni aleja a aquel por trato superficial Difícil labor de este volumen por el que hay que elogiar sin reparos a la Universidad
“Joven” llama Beatriz de la Fuente, directora de Publicaciones de la Máxima Casa de Estudios, en las solapas de la edición a González Cortázar, y lo es en la doble acepción del término: por su edad y por su vitalidad: a los 35 años reclama la admiración de Raquel Tibol, quien dice de él: “Está convencido de que el arte puede ser un promotor de cambios: cambios amplios, dinámicos, profundos, que habrá de producirlos un arte total, sin barreras, que amalgame e integre todo tipo de expresiones”
Acercarse, pues, al volumen de Tibol sobre este joven artista y arquitecto, le descubrirá al lector no sólo a un González Gortázar con la preocupación formalista de hallar soluciones para las urbes modernas, sino que permitirá comprender una visión del papel supremo que juega el arte en la construcción de nuestras sociedades y una respuesta viva a afectación que sufre la realización humana y el intento de supervivencia ecológica (siempre unidas) ante los embates de la fría mercantilización y el arribismo burocrático
El arte de González Gortázar y la visión del arte de Raquel Tibol (monumentales sin grandilocuencia) se encuentran en este libro de modo natural: si sólo podrán verlo y leerlo especialistas serios, burgueses y aledaños, no será por culpa de los autores, sino justamente a pesar de ellos mismos
Y cabe un elogio a uno de los maestros de González Gortázar: Vicente Rojo, por su diseño

Comentarios