Sobre Una conmemoración político-religiosa

De la Iglesia La Luz del Mundo

 

Señor director:

 

Con referencia a la nota titulada Una conmemoración político-religiosa, firmada por el reportero Julio Alejandro Ríos en Proceso Jalisco 293, me permito hacer las siguientes precisiones:

A la velada luctuosa que en honor del maestro Aarón Joaquín se estableció desde 1965 se le califica en el reportaje como una “conmemoración político religiosa”. Precisamos: dicha velada ha tenido siempre el carácter de ceremonia social, y no religiosa. Tampoco es un evento político, pues los invitados no acuden a realizar proselitismo político alguno, sino a rememorar la vida y obra del maestro Aarón Joaquín. La ceremonia religiosa que en su recuerdo realiza la Iglesia tiene verificativo en el interior del templo, y no en el exterior, como sucede con la velada luctuosa.

El maestro Aarón Joaquín nació, efectivamente, un día 14 de agosto, pero no de 1891, como se afirma en la nota, sino de 1896.

Deploramos que el reportero utilice el término “secta” para referirse a nuestra Iglesia, pues dicha expresión presenta una carga peyorativa, de burla y menosprecio. En México, jurídicamente hablando, existen asociaciones religiosas, no sectas.

El templo sede internacional de la Iglesia La Luz del Mundo fue construido bajo la administración del apóstol de Jesucristo, hermano Samuel Joaquín Flores, e inaugurado en agosto de 1992.

Es absolutamente falso que el maestro Aarón Joaquín falleciera en las circunstancias que menciona el reportaje; el reportero funda tales aseveraciones en un vago “unos decían”. La realidad es que el maestro Aarón Joaquín dejó de existir tras una severa enfermedad, siendo testigos de ello miles de adeptos que le acompañaron a lo largo de su convalecencia, y de los cuales hoy todavía viven cientos. Como el reportero mismo expresa, el hermano Aarón marcó siempre “su distancia de la Iglesia católica”.

Respecto al comentario que registra el reportero en el sentido de que el hermano Aarón “resucitaría a los tres días”, es desconocido por nosotros. Los miembros de la Iglesia La Luz del Mundo creemos en la resurrección de los fieles a la venida de Cristo.

El apóstol Samuel Joaquín Flores ha gozado siempre de la admiración y respeto de los fieles de la Iglesia, así como de muchas personas que, sin ser miembros de nuestra comunidad, han constatado su humanismo y desinteresada labor social. Pero tal respeto no puede ser llamado adoración, como lo dice el reportaje, porque en la Iglesia La Luz del Mundo la adoración pertenece a Dios por esencia y a Jesucristo por mandamiento.

Por mandato bíblico, la Iglesia La Luz del Mundo es respetuosa de las instituciones y de las autoridades gubernamentales elegidas por el pueblo, al margen de su pertenencia partidista, y sin que ello signifique tejer relaciones con el poder.

Sin otro particular, y solicitando sean publicadas estas precisiones, me despido con un cordial saludo.

Atentamente

Señor Armando Maya Castro

Director de Comunicación Social 

de la Iglesia La Luz del Mundo

Guadalajara, Jalisco

 

 

Respuesta del reportero

 

Señor director:

En efecto, como quedó consignado en la nota, el evento fue todo, menos religioso. Obviamente, los políticos se presentan a esos y otros actos para promoverse.

La fecha de nacimiento del maestro Aarón Joaquín que se cita aparece en la página 54 del libro Los Hijos de la Luz / Discurso, identidad y poder en la Luz del Mundo, de la investigadora Renée de la Torre. 

La palabra secta no tiene aquí sentido peyorativo. El Diccionario de la Real Academia Española la define como: “Doctrina religiosa o ideológica que se diferencia e independiza de otra”.

Sobre las circunstancias de la muerte del apóstol Aarón, el reportero solamente da cuenta de las consejas que en su momento corrían entre la grey y exfieles. En cuanto a la especie de que resucitaría a los tres días, se indica puntualmente que éstas eran “leyendas inventadas por sus adeptos”.

En el texto nunca se dice que la Iglesia La Luz del Mundo sea irrespetuosa con las instituciones gubernamentales. Todo lo contrario.

 

Atentamente

Julio Alejandro Ríos

 

 

Comentarios