Irak en el cine: Una guerra que aún no termina

Hablar sobre la Guerra de Irak, afortunadamente, igual que en el caso de Guantánamo, es hablar de un evento histórico destinado a terminar En 2011 saldrán las tropas americanas del país, según el presidente Obama Debemos preguntarnos por los efectos, las marcas que dejará este conflicto bélico, desatado por fines económicos
A diferencia del seguimiento cotidiano, frenético, que la televisión y los medios digitales han hecho, el cine se ha convertido en una herramienta de reflexión que ya comienza a dar buena cuenta del calado de estos acontecimientos y la importancia que revisten para una sociedad como la estadunidense Varios son los temas que las ficciones y los documentales de producción americana han abordado en relación con esta intervención militar La política exterior estadunidense, el presidente Bush, la manipulación de la información por parte de los medios, las empresas que están lucrando con la pacificación1 son algunos de los enfoques abordados desde el cine
Hay uno que sobresale: el de la experiencia de la guerra por parte de los soldados y sus familias Tampoco es de sorprender, pues las películas viven a través de sus personajes e intentan reflejar sus sentimientos para involucrar al espectador A fin de cuentas, en un régimen democrático (a pesar de todas las imperfecciones del sistema o de las manipulaciones de los medios) la visión de los ciudadanos sigue siendo un poderoso elemento de conformación de la opinión pública Aún podríamos ir más allá: es un factor determinante en la construcción de la política exterior americana; o por lo menos así ha sido en la historia estadunidense desde Vietnam
La presencia de las tropas en territorio hostil, así como el viaje desde su hogar hasta la zona del conflicto, son los elementos recurrentes en los filmes que narran las historias de los protagonistas de esta guerra La experiencia del combate, el entrenamiento, la separación de la familia, la vida militar, el miedo constante por los ataques insurgentes, los compañeros muertos, los motivos e intereses americanos para el despliegue armado, son algunas de los aspectos que exploran estas películas
A pesar de la fuerte carga patriótica, y de apoyo del pueblo a la guerra, que todas estas producciones tienen,2 el impacto negativo de esta intervención militar en las familias americanas es innegable Pueden apoyar la guerra como planteamiento nacional, pero la participación de sus familiares (padres, hijos, hermanos) es un hecho que no desean como parte de su realidad Este conflicto de intereses nacido de la oposición entre los ideales nacionales y las emociones personales de cada americano está claramente expresado en las películas que se aproximan a la experiencia del soldado como elemento de su narración
Mientras, por un lado, en los filmes se intenta exaltar el patriotismo y la entrega generosa a los planes de la nación de los soldados, por el otro las historias de las familias reflejan la incertidumbre, el dolor y el duelo que este evento histórico ha generado en los ciudadanos El recuerdo de este hecho por sus participantes es uno de los puntos centrales para pensar la influencia que la opinión pública tendrá en el futuro de la política exterior americana
Dos elementos significativos se pueden ya percibir a seis años del inicio de esta guerra: uno tiene que ver con los soldados, el otro con los medios El primer elemento es que el 80% de los soldados heridos en Irak sobrevive
Esta tasa de supervivencia se ha incrementado dramáticamente desde Vietnam gracias a la tecnología de protección del soldado El problema ahora es que quedan discapacitados, pues los chalecos cubren el torso –lo que les salva vida–, pero pierden brazos y piernas La guerra está derivando en un problema de salud pública que durará más tiempo que la intervención militar3
El segundo elemento es que los soldados han aportado una gran cantidad del material audiovisual relacionado con el conflicto armado Las cámaras de video y fotografía para aficionados han aproximado la narración de la guerra a la experiencia del combate y ha roto la distancia institucional que los periódicos y las televisoras han establecido con el día a día de un hecho histórico como éste Aunado a esta cuestión, varios documentales tratan la editorialización y manipulación de los medios por parte del gobierno,4 lo que ha desacreditado los mecanismos informativos institucionalizados
El cine se ha preocupado por los personajes más próximos al combate: los soldados y sus familias, aunque sin descuidar a los actores políticos que participan en el conflicto armado La cuestión es que las imágenes personales de la experiencia bélica provendrán de los mismos soldados que hicieron la intervención militar Este tipo de imágenes, más que referirse al evento histórico, intentan captar las emociones, miedos e impresiones de quien recorrió las calles de Bagdad, o el desierto iraquí y que intentaba no morir por un artefacto casero y, así, poder volver sano y salvo a su hogar, con su familia
El veterano de guerra será uno de los centros de reflexión sobre esta guerra, una vez que haya terminado
Muchas veces pareciera que hasta que no vemos reflejado en una película un evento, es como si no hubiera existido El cine es un modo de aproximarnos a esas realidades que, a veces, eludimos Las películas llaman nuestra atención, exigen nuestra toma de posición y aportan explicaciones a por qué sucedieron las cosas de una cierta manera A veces, el tiempo contenido entre el inicio y el final de una película puede ser la diferencia entre la memoria y el olvido l

1 Algunas películas relacionadas con estos temas en los que se intenta reflejar la participación de las instituciones, autoridades y demás actores sociales son: Why we fight? (2005), de Eugene Jarecki; Control room (2004), de Jehane Nouhaim; Fahrenheit 9/11 (2004), de Michael Moore; Outfoxed (2004), de Robert Greenwald; WMD, Weapons of Mass Deception (2004), de Danny Schechter, W (2008), de Oliver Stone Cerca de doscientos títulos existen sobre la Guerra en Irak, al día de hoy
2 Se puede constatar esta cuestión en el uso reiterativo de las banderas americanas, de los memoriales por los caídos y los reconocimientos públicos a los heridos y veteranos Entre estas películas podemos encontrar Taking Chance (2009), de Ross Katz; Off to war (2004), de Brent y Craig Renaud; Last letters home (2004), de Bill Couturié; o Combat Diary (2006), de Michael Epstein
3 Algunos títulos relacionados con esta temática son: Alive day memories (2007), de Jon Alpert y Ellen Goosenberg Kent y Ground truth (2006), de Patricia Foulkrod
4 La trilogía de Robert Greenwald es uno de los ejemplos emblemáticos; así como Control Room (2004), de Jehane Nouhaim; y WMD, Weapons of Mass Deception (2004), de Danny Schechter

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