Coahuila: Laguna de sangre

TORREÓN, COAH – Todos saben quiénes son, pero aquí nadie quiere identificar a los responsables de la ola de violencia que azota a esta región, disputada por los cárteles de Sinaloa, de Juárez y del Golfo, así como por grupos de Los Zetas y de los hermanos Beltrán Leyva
Ni el general Marco Antonio González Barreda, comandante de la XI Región Militar, se atreve a ponerles nombre: “Se habla de que existen, quizás, dos grupos antagónicos; unos en el lado de Durango y otros en el lado de Coahuila”
En medio de balaceras y ejecuciones, levantones y secuestros, la Comarca Lagunera vive la peor ola de violencia en su historia: en menos de dos meses de este año, más de 40 personas han perdido la vida en violentos enfrentamientos –hasta siete por día– por el control del narcomenudeo, cifra que iguala a la de todos los ejecutados durante 2007
La guerra es por el control del mercado local, dicen funcionarios de las procuradurías de Justicia en Coahuila y Durango que piden el anonimato, pues los ejecutados son vendedores de droga Pero también están muriendo civiles inocentes sin que militares, policías federales o locales hayan detenido a ninguno de los asesinos
Los ajustes de cuentas entre miembros de los cárteles mantienen postrada a la población, y también a las autoridades que, además de ser objeto de ataques directos en retenes o patrullajes, han sido infiltradas:
Custodios penitenciarios facilitaron el asesinato a golpes de tres reos en el área de indiciados del Centro de Readaptación Social de Torreón, el lunes 9 de febrero Sus cadáveres fueron quemados con diesel Estaban acusados del secuestro y homicidio del empresario Rodolfo Javier Alanís Appelbaum, el 9 de noviembre de 2008, a quien asesinaron a tiros y cuyo cuerpo quemaron en un paraje próximo a la autopista Torreón-Saltillo
Luego de dar muerte a los secuestradores, considerados desertores del grupo de Los Zetas, nueve reos federales que habitaban el Módulo 35, donde se ubican los miembros del cártel del Golfo, se evadieron con la complicidad de sus custodios
“Empezó la tronadera”
En el populoso barrio Nuevo México se registró un tiroteo, el sábado 7, en el que un vendedor de elotes murió de un balazo en el pecho A unos pasos quedó tendido el cuerpo de un soldador Los sicarios eran tres jóvenes, casi adolescentes, que llegaron en un auto negro, se bajaron y abrieron fuego
Esa es la parte antigua de Torreón Muy cerca está el mercado Alianza, un laberinto de callejones que ocupa varias manzanas donde se puede comprar de todo, legal o ilegal Aquí pocos se atreven a hablar de lo ocurrido ese día o cualquier otro Nadie se siente seguro
Luego del tiroteo llegaron decenas de federales, soldados y policías locales, pero cuatro horas después, despejada el área, una patrulla fue baleada y cayó herido el policía municipal José González
“Aquí la autoridad no manda”, dice un vendedor ambulante
No fue el único policía afectado El domingo 8, en Juárez, Durango, acribillaron la casa del comandante de la Policía Rural de Lerdo, Lázaro Briones Cuando iban en su auxilio, un comando interceptó a sus patrulleros e hirió a Pedro Martínez, un policía rural El mismo día, en el paraje La Lomita, se encontraron los cadáveres de Luis Vázquez López y de María del Rosario Padilla Femat Ella presentaba 11 tiros, él sólo siete Nadie vio nada
El riesgo es latente “Yo siempre les decía a todos que no se preocuparan, que se estaban matando entre ellos, pero ahora también le puede tocar a uno Las balaceras ahora sí son una preocupación”, dice un comerciante que presenció un tiroteo el 12 de febrero Ser vecino del lugar le valió que el Ejército cateara su local
Ese día, varias volantas criminales recorrieron Gómez Palacio y atacaron de manera simultánea en la colonia Parque Hundido, donde mataron a un ciclista que presuntamente llevaba droga Luego, en la colonia Otilio Montaño, a unas cuadras de ahí, otro grupo en dos vehículos disparó y arrojó una granada contra dos supuestos puchadores que estaban sentados en la banqueta
“Empezó la tronadera, y uno de los muchachos arrancó corriendo hecho madre, pero no las pudo Ahí nomás quedó tirado”, relata un anciano
A la misma hora se reportaron otros cuatro tiroteos, pero los objetivos lograron escapar No hubo víctimas
“Esto es una cacería de puchadores que quieren alinear para un lado o para otro; esto apenas empieza”, dice un comandante de la Agencia Estatal de Investigación (AEI) de Durango
Poco después de las dos de la mañana del viernes 13, en el sector del mercado Alianza, unos 10 sujetos armados bajaron de tres autos e irrumpieron en el bar La Favorita Dispararon de manera indiscriminada Cinco personas murieron y otras tres quedaron heridas, incluyendo la esposa de uno de los asesinados Si acaso tres de los ejecutados eran vendedores de droga, los demás eran simples parroquianos
La violencia siguió ese mismo día, pero ahora en Gómez Palacio En un tiroteo murió un joven transeúnte de 16 años, abatido junto a un presunto vendedor de droga Una hora más tarde fue ejecutado Daniel García Chacón, de 35 años, cuando circulaba por la colonia Rubén Jaramillo Cuatro camionetas de modelo reciente lo interceptaron Al intentar huir, chocó, y trató de escapar a pie, pero las ráfagas de cuerno de chivo lo alcanzaron Un ajusticiamiento más sucedió en la privada Mapimí Allí murió Pedro Ruelas Robles Tenía unos días de haber llegado a La Laguna
Ni siquiera los muertos están seguros Uno de los ejecutados en la Otilio Montaño era velado en su domicilio, todavía con las huellas de los disparos y la quemazón que dejó una granada Era un velorio de barrio Las mujeres rezaban el rosario, mientras los hombres conversaban afuera
“Llegó un grupo de muchachos, todos pelones Yo creo eran amigos del muerto Poquito después, llegaron tres camionetas y comenzaron a disparar Yo me vine corriendo para la casa, pero hubo un tronido muy fuerte, dizque fue una de esas granadas Dicen que hasta al difunto remataron”, cuenta una mujer En el lugar, cinco personas murieron y otras tres resultaron heridas, incluida una niña de cuatro años de edad
Testigos relatan que desde adentro de la casa se respondió el fuego Cuando llegó el Ejército y las policías, todo era gritos y alaridos, pero mucha gente se fue por miedo a que regresaran los sicarios
Sin freno
El pasado martes 17, los reportes a los números de emergencia provenían de todas partes Había tiroteos en Torreón y Gómez Palacio Los cuerpos de seguridad no se dieron abasto
En Gómez Palacio, muy cerca del Puente Plateado, una base de operaciones militares fue objeto de un ataque A los soldados les arrojaron granadas; éstos respondieron también con granadas y bazucas Ahí, un camión de transporte urbano quedó acribillado Dos militares cayeron heridos, pero Noé Hernández, una persona que iba pasando rumbo a su casa, murió en la refriega
En la colonia Las Alamedas fue peor Los vecinos afirman que los disparos comenzaron en la Ciudad Deportiva del sector, siguió por la privada Rosendo Salazar, continuó por la calle Aquiles Serdán y no se sabe dónde terminaron Tres jóvenes murieron en el lugar y uno más en el hospital Tres personas resultaron heridas, dos que viajaban en un autobús urbano y una mujer que cargaba gasolina en las inmediaciones
“El Ejército llegó como 40 minutos después Ya para qué”, se queja una vecina
El caos de la jornada fue en aumento En la colonia Morelos murieron dos personas y tres más fueron heridas por balas perdidas En la colonia Victoria, a dos mujeres les tocó un rozón de bala Y en Palmas San Isidro, una más fue herida en el costado derecho
Llamadas de emergencia denunciaban camionetas con hombres armados por carreteras, brechas y caminos vecinales El Código Rojo se activó en el fraccionamiento residencial Torreón Jardín, pero no ubicaron a nadie
Del lado de Gómez Palacio también hubo civiles caídos En la colonia El Refugio ejecutaron a una persona, pero también alcanzaron a un hombre que jugaba con su hijo frente a su casa Murió en el Seguro Social Casi al mismo tiempo, en la colonia El Consuelo, había otro asesinato
A pesar del saldo de ese martes negro, no hubo detenidos, como en ninguno de los hechos sangrientos de las últimas dos semanas
En el extremo de la indefensión, la policía municipal de Torreón realizó una protesta la noche del miércoles 18 y la madrugada del 19 de febrero, para exigir condiciones de seguridad El secretario del ayuntamiento, Gerardo Puentes, convenció a los policías de volver a patrullar
Ante la zozobra, cámaras y organismos empresariales pidieron la suspensión de garantías y la aplicación de un toque de queda, pero el comandante de la XI Región Militar negó la posibilidad; dijo que eso sucede cuando no hay autoridad y “en La Laguna sí hay”
Durante la celebración del día del Ejército, el general González Barreda atribuyó la violencia al supuesto hecho de que los cuerpos de seguridad están acorralando a los delincuentes, por lo que éstos quieren atemorizar a la población Para el mando militar, dijo, “no hay focos rojos” l

Comentarios

Load More