La napoleónica “Conquête du Mexique”

Es éste el año de gracia de MMIX y se celebra el segundo centenario de la tragedia lírica Fernand Cortez, compuesta por Gaspare Spontini (1774-1851) sobre un libreto de Étienne de Jouy y Alphonse Esmenard Teatros de Alemania, España, Francia e Italia se preparan para conmemorar el aniversario con montajes que habrán de sucederse a lo largo del año Como es de suponer, las compañías mexicanas de ópera quedan a la zaga La degustación cabal de su argumento requiere antecedentes
Músico diestro, pero carente de escrúpulos, Spontini realiza sus estudios musicales en Nápoles después de haber desafiado la voluntad paterna que lo destina al sacerdocio Quizá la vida teatral paga mejor las hipocresías que un seminario El éxito que obtiene con su primera ópera, Los melindres de las mujeres, abre las puertas para las siguientes, cuyos títulos delatan sus inclinaciones: El heroísmo ridículo y La falsa filosofía Empero, su patológica sed de triunfos lo compele a huir del provincialismo de su patria; se dirige entonces hacia la capital del savoir fair
Una vez en París, encuentra la forma de introducirse en el círculo íntimo del poder supremo Imparte clases de canto, adula a quien sea pertinente y recurre a proezas de alcoba para granjearse estima y oportunidades Aceitado el mecanismo, es nombrado compositeur particulier de S M l´Impératrice, quien intercede para que Napoleón se digne someterlo a prueba: Componer una ópera que ponga de manifiesto las inigualables dotes del sumo estratega Resultado de ello es La vestale1 Josefina queda encantada al identificarse con la virgen que duda entre adorar a la diosa Vesta y amar al general romano Licinius que se adueña de territorios con la misma facilidad que su marido 200 representaciones al hilo confirman el genio de Spontini para atinarle a la vanidad, punto débil del imperio Incapaz de procrear un heredero, la emperatriz se vuelve carne de mula y Bonaparte no duda en desdeñarla; sin embargo, son protégé le musicien se mantiene a flote La abyección es un salvavidas infalible
Invadidas “Las Españas” por sus ejércitos y con crecientes críticas a sus políticas de expansión, Napoleón ordena que el italiano acometa un panegírico sobre sus últimas victorias (Aquella de Austerlitz fue objeto de una loa tan excesiva por parte de Spontini, que diluyó su efecto)2 Además, la reciente imposición de su hermano José como rey de España tampoco presagia buenos vientos Hay que aprovecharse del inmenso poder de manipulación de la ópera para acallar críticas y seducir conciencias ¡Qué mejor que recurrir a la gesta cortesiana para dicha empresa! Los libretistas son arrendados para exaltar el contraste entre el “humanismo liberal” de Cortez frente al “fanatismo religioso” de los “sanguinarios” mexicanos El ministro del interior tiene la encomienda de supervisar los parlamentos que Bonaparte quiere enunciar valiéndose del hidalgo de Badajoz que debe lucir como un pacifista
Es así que las arcas del erario destinan 180 mil francos para que la obra se monte con todo el boato que su majestad demanda La cifra es tan conspicua que alcanza para meter una caballería montada en escena Jamás se había gastado tal cantidad en un montaje operístico, pero bien lo vale, las conquistas napoleónicas pueden superar a aquellas del siglo XVI Para la música, Spontini se sirve de una gran orquesta cuya “artillería pesada” la constituyen secciones redobladas de timbales, contrabajos, trompetas y trombones Cualquier descuido historiográfico encuentra justificación:
Sin que nadie entienda el porqué, varios soldados españoles están presos en las mazmorras de Tenochtitlán Entre ellos está un tal Álvaro –alusión a Pepe Botella–, quien funge de hermano de Cortez3 Desde el supuesto Templo Mayor se accede a las mazmorras, cuyo portal está adornado por tigres4 de oro puro que sostienen una escultura de Talepulka, dios mexica de la maldad Para su beneplácito, los prisioneros están a punto de ser sacrificados Aquel que toma las decisiones de esta índole es un sumo sacerdote que está por encima de Montezuma, quien teme que tal despropósito acarree más complicaciones Previamente Amazily, sobrina del tlahtoani, había reclamado su derecho de amar a Cortez –nadie sabe cómo lo conoció– y eso le había costado el destierro y que su madre fuera sacrificada Montezuma propone un pacto para salvar la vida de los prisioneros con tal de que los invasores desanden su marcha
En el campamento español, los soldados quieren rebelarse contra su líder La rebelión es instigada por formidables cantidades de oro que ofenden a Cortez Su oratoria templa los ánimos: Si, de tantos enemigos con que el cielo nos amenaza, este oro funesto es el peor… Convencida, la tropa en coro le responde: Te seguiremos hasta la cima del universo, a lo que Fernand, airado por la avidez de sus hombres, admonice: Tendría que castigarlos… De cualquier manera los navíos se incendian misteriosamente –otros se hunden–, pero muy pocos entienden que el lago de México no pertenece al océano Eso qué importa, mucho menos cuestionan que Tenochtitlán esté rodeada por una muralla Se sobrentiende así el esfuerzo para conquistarla
Al cabo de varias tratativas en las que Amazily cruza a nado la laguna, los españoles deciden llegar hasta la ciudad para impedir, con su mera presencia, la masacre de inocentes Hasta ese momento Cortez y Montezuma no habían tenido el placer de estrecharse Los dos son víctimas de las intemperancias de sus súbditos El diálogo del encuentro es memorable: Montezuma, perdona mi gloria Es sólo tu amistad aquello que quiero conquistar El premio más hermoso de la victoria es la paz que vengo a ofrecerte Conmueve aún más la respuesta: Cortez, yo cedo ante tu potencia, tanta virtud ha subyugado mi corazón Parecería broma, pero así reza el texto Más en serio aún es el coro final en el que las dos naciones unidas, metáfora de la magnanimidad de Cortez, entonan: Oh día de gloria y esperanza/ todo cambió dentro de esta muralla/ El tiempo de la venganza es sustituido/ por el tiempo de los placeres y las artes…
Aquellos aplausos hacen eco en horas cíclicas que se enredan en su niebla; los hombres son paridos por épocas que fermentan su misterio y magnifican su insignificancia Es evidente que la egolatría morbosa de los detentadores del poder, en cualquiera que sea su forma, se sirve de las artes y de la historia con fines políticos perversos y de dudoso autoencomio Este culto desaforado por las propias glorias es personificado en los ámbitos operísticos por reyes que bailan como dioses, por tiranos que cantan como césares, por mecenas que disfrazan sus saqueos creando fundaciones, por genocidas que aman la mitología, por dictadores que se diluyen en poetas, por grandes escritores que se improvisan en libretistas, por zares de la cultura que autorremuneran su diletantismo en cualquier disciplina, por proxenetas, por gobernantes, por jerarcas de la Iglesia, por traficantes, por empresarios, por militares… La realidad es tragedia lírica l
1 Se recomienda la audición del aria de Giulia Toi che j’implore del segundo acto
2 Su título lo esclarece: L’Eccelsa gara per il ritorno trionfale del gran Napoleone Esta cantata de 1806 le valió el desprecio del gremio y el apelativo de etranger lèche-cul
3 Recuérdese que el Marqués del Valle de Oaxaca fue hijo único
4 En Mesoamérica no había tigres

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