Díez-Canedo: Los retos y los planes del Fondo

El nuevo director del Fondo de Cultura Económica cumplió esta semana un año justo al frente de la editorial de la Universidad Veracruzana Fue un año como “sabático” que le permitió relajarse, tras siete de labor en la editorial del Estado Hace una semana, cuando le ofrecieron el nuevo puesto, no dudó Dice que se siente preparado, que el FCE es una locomotora, y en entrevista aborda las perspectivas que recorrerá

Abrigado por una larga y reconocida tradición familiar en el campo editorial, Joaquín Díez-Canedo Flores llega a la dirección del Fondo de Cultura Económica (FCE), tras la salida de su anterior directora Consuelo Sáizar, quien ocupa a partir del martes 3 la presidencia del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta)
En su oficina del séptimo piso en la torre de oficinas del FCE en Camino al Ajusco, desde donde domina la vista del Pedregal, el físico de profesión apenas esboza una tímida sonrisa para responder si siente que “le tocaba ya” dirigir la editorial donde su padre –fundador de la editorial Joaquín Mortiz– fue editor bajo la dirección de Daniel Cosío Villegas
“A posteriori voy a verlo así”, dice mientras cuenta que mientras para su madre todo lo que hace es “deslumbrante”, su padre era muy medido para el elogio, y aunque no lo subestimaba, “su paideia” era procurar que no se envaneciera Así que él es también sobrio Ello no le impide sentirse capaz para este nuevo cargo, aunque implique una gran responsabilidad:

“Obviamente es la cima de mi trayectoria profesional, es lo más alto donde habré llegado y me da la impresión de que el tiempo y la experiencia me han preparado para esta circunstancia En primer término, la posibilidad de haber entrado aquí con Gonzalo Celorio y de haber formado parte del equipo de Consuelo Sáizar durante seis años, de compartir con ella una experiencia de dirección, es una gran maestra, tiene una enorme visión y liderazgo, una enorme capacidad de resolución de las cosas Para mí es una lección”
No duda en considerar su arribo como un asunto de familia:
“Reconozco esta relación biográfica con el fondo, mi abuelo (Enrique Díez-Canedo) llega invitado por Alfonso Reyes, que no era un miembro formal del Fondo pero sí una gran figura tutelar, detrás todo el tiempo Mi padre trabajó aquí desde los 24 años hasta que se salió a los 45 a fundar Joaquín Mortiz, y yo traduje libros para Daniel Goldin (hasta hace unos años responsable de las ediciones para niños y jóvenes, ahora las maneja Miriam Martínez) Luego trabajé aquí siete años Y, bueno, mi tío Javier Márquez tradujo libros Para mí es una cosa como de familia, sería absurdo que no lo tomara En ese sentido se puede decir que ya me tocaba”
El hasta entonces director editorial de la Universidad Veracruzana, exdirector editorial de la Dirección de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, y exgerente general de Joaquín Mortiz, asegura recibir el Fondo como una locomotora en marcha En los medios se habló de la “buena administración” de su antecesora, quien logró elevar las ventas
Sin embargo, coincide con el discurso del presidente de la Academia Mexicana de la Lengua, José Guadalupe Moreno de Alba, quien al recibir el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2008, el pasado miércoles 4 de marzo, habló en su discurso de la deficiente enseñanza de la lectura que afecta la calidad de la educación
“Hay una asignatura pendiente –dice Díez-Canedo Lo dijo muy bien Moreno de Alba en su discurso, pues sigue siendo una realidad que es insuficiente cómo se lee en México Es que la lectura es la condición previa para la educación, para el aprendizaje, para la autonomía y, más adelante, para la libertad, para el juicio crítico, ¡para todo! Entonces me parece que nunca sobran los esfuerzos para que la gente lea más, la lectura nunca sobra, salvo cuando no se tiene tiempo, o como cuando el Quijote se enloquece tanto En este terreno falta dar algunos pasos para construir algunos eslabones en esa cadena que va de la producción editorial a la lectura”
Aunque no tiene empacho en alabar la gestión de Sáizar, el editor hace un balance de los pendientes, entre los cuales está el crear más puntos de venta a nivel nacional; lograr una mayor presencia en el mundo de las ediciones mexicanas, recuperar el ideal bolivariano de Daniel Cosío Villegas y, uno más que se ha vuelto como una deuda casi histórica: recuperar para el fondo la posibilidad de reeditar las obras de Juan Rulfo
“Es la asignatura pendiente de Consuelo, que ella misma reconoce le hubiera encantado tener y fue siempre su propósito, pues se ha topado ahí con una dificultad de solución Creo que yo sí lo intentaría, no tengo una estrategia, no tengo un plan, pero desde luego creo que el deber del fondo es acercarse permanentemente a esa posibilidad, porque no debemos olvidar que Rulfo nació en el catálogo del fondo Alguna vez Consuelo me pidió las cifras, las juntamos y me parece que Pedro Páramo sumaba 1 millón y pico de ejemplares en más de 70 ediciones, y el Llano en Llamas otro tanto”
–¿Qué cambios se propone?
–Miren, les soy franco, no me propongo realmente un cambio, el fondo genera muchísimas ideas, hay gente talentosa Se trabaja mucho en equipo El trabajo editorial es muy compartido, naturalmente, se generan muchas ideas, hay mucha atención al lector A diferencia de la labor del escritor, a quien míticamente se la concibe como el encierro en la torre de marfil, la labor del editor es sacar los libros y hacerlos llegar a la gente Y la capacidad de generar proyectos en el Fondo es mucho mayor que su posibilidad de llevarlos a cabo
Muchos ya están en curso Cuenta entre ellos la próxima apertura de nuevas sedes para las librerías del fondo, entre ellas una en la ciudad de Washington, en la sede del Banco Interamericano de Desarrollo, y otra en Argentina En México se prevé una en el Colegio de Posgraduados de Chapingo, en Texcoco, y otra en Iztapalapa
En materia de publicaciones, se completará la biografía de Fiodor Dostoyevsky, de Joseph Frank, con el quinto tomo; se reeditará Filosofía de las formas simbólicas, de Ernst Cassirer; el Diccionario de Música de Oxford, así como los diarios de Alfonso Reyes, trabajados por el equipo que encabezó el historiador José Luis Martínez, en el cual tomaron parte Adolfo Castañón, Alfonso Rangel Guerra, Fernando Curiel, Héctor Perea y Javier Garciadiego
Para las conmemoraciones del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, se hará un programa con el Centro de Investigación y Docencia Económicas, a cargo de Clara García Ayluardo, titulado Una visión crítica de la modernización de México, en el cual se hará una revisión crítica de los proyectos “del futuro” que se plantearon en diferentes épocas de la historia los liberales, los independentistas, los llamados Científicos Se publicará un libro de Enrique Florescano sobre los escenarios y actores de la Independencia, y se reeditará La otra rebelión, de Eric van Young; y la Historia de la Revolución Mexicana, de Alan Knight, “referencia fundamental para la historia de México”

Bolívar con las ideas

–Si se propusiera un sueño para el FCE, ¿cuál sería?
–Pues improvisándolo, soy sincero, está hecho de sueños parciales: Me gustaría, pues el ideal cosiovilleguiano es el que Consuelo en particular trató de recuperar Si hay algo vivo en el fondo es su tradición de fomentar la circulación de las ideas en el ámbito hispanoamericano básicamente, y pensar que este ámbito está también en Estados Unidos
“Esa ha sido siempre la intención del Fondo Tenía incluso una intención identitaria Recordarás que la colección Tierra Firme, la que movió directamente Cosío Villegas y para la cual fue a pedir libros a intelectuales y a pensadores latinoamericanos, quería provocar que se asumiera Latinoamérica como un continente con un pensamiento propio, con una agenda propia, que a través de los siglos lo pusiera adelante del mundo Esto me parece absolutamente pertinente, no ha dejado de ser necesario Entonces, el Fondo colaborará en eso en la medida en que pueda, es una empresa gigantesca, pero me parece que hacia allá se ha movido un poco y eso se debe conservar”
–Dentro de este planteamiento casi bolivariano, ¿qué papel juegan las ideas políticas que están manejando ahora, con enorme profundidad, las sociedades latinoamericanas hacia un socialismo bolivariano? Y, ¿de qué manera el fondo podrá recoger esa experiencia, si es que se lo propone?
–Es una pregunta compleja, porque mi especialidad no es esa Usaba yo el símil bolivariano como esta gran idea de raíces comunes, de nexos comunes; como una posibilidad de diálogo a través de un lenguaje compartido, y me parece que en ese terreno está la circulación a la cual aspira el fondo: A animar, a inyectar más sangre, es por donde alcanzo a ver esta aspiración
“Me parece también que necesariamente, es otro espíritu del fondo, fomentar la libre discusión, el debate de ideas y parte de ellas son el conocimiento y la reflexión sobre las opciones políticas, y el fondo hasta ahí se queda, lo demás es otro terreno”
–¿Es una limitante que la política en general vea más hacia el norte que hacia América Latina?
–El fondo no tiene ninguna restricción, tiene esa libertad de promover esas ideas con los recursos que se le confían
Una de las ideas impulsadas por Cosío Villegas fue que el FCE creara una conciencia económica El primer libro publicado por esta casa editorial fue precisamente El dólar plata, de William P Shea, traducido en 1935 por Salvador Novo, y su fin era fomentar el ahorro entre los ciudadanos mexicanos y latinoamericanos, así como una formación económica como parte de la educación La pregunta es si ante el escenario de esta nueva crisis habrá algo distinto en el Fondo
El director dice que continúa la publicación periódica de la revista El Trimestre Económico, pero que en general la edición de libros de economía, promovidos por Cosío Villegas, era para apoyar la carrera de la Escuela Nacional de Economía que se acababa de fundar, y añade:
“El problema con la economía es que se ha vuelto una disciplina hipersofisticada, y evidentemente los propios economistas tienen su catálogo de chistes al respecto, obviamente ellos tampoco lo entienden, no hay más que ver dónde estamos Creo que cuestiones como el ahorro son ahora un poco imposibles, desgraciadamente”
Como se ha destacado tanto que Sáizar deja una institución funcionando administrativa y comercialmente, se le pregunta a Díez-Canedo cuáles son las debilidades que ha encontrado Para él es la falta de sitios para adquirir libros, porque mucha gente no los compra por no encontrar dónde:
“Aquí entra en juego la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, cuyo propósito declarado es fomentar la creación de librerías, pueden ser a escala pequeña y competitivas, o ser especializadas El fondo ha tenido una política muy agresiva en términos empresariales para buscar convenios con particulares y con instancias de los gobiernos locales y federales para poner librerías Lo importante es tener espacios donde esté la mayor oferta de libros posible”
–Si bien la comercialización es necesaria, sobre todo en época de crisis, no se puede olvidar el mundo de la lectura y hacia quién va dirigido; la pregunta es finalmente entonces, ¿cuál es la política del fondo en materia de contenido cultural?
Díez-Canedo refiere entonces que el catálogo del fondo tiene varias tradiciones, como los Breviarios, las colecciones de historia o de economía, que buscan satisfacer necesidades bibliográficas de distintos públicos Están ahora las colecciones para niños, pero el gran pendiente es el asunto de la lectura, y en ese terreno el fondo tiene varios proyectos como el llamado Cómo leer la ciencia para todos, pero admite el funcionario: al ser una casa editorial, también tiene limitaciones para incidir fuertemente en este terreno de la educación
Habrá que ver, pues, los planes que en esta materia tenga la nueva funcionaria del Conaculta y lo que lleva cabo la Secretaría de Educación Pública l

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