“Octavio Paz, un sol más vivo, antología poética”, selección de Antonio del Toro

ERA
 MÉXICO D F, 15 de julio (apro)- La Biblioteca Era y El Colegio Nacional pusieron a disposición de los lectores una compilación de poemas de Octavio Paz, Premio Nobel de Literatura 1990, escogidos por Antonio del Toro

         Se trata de Bajo tu clara sombra, Calamidades y milagros, Semillas para un himno, La estación violenta, Días hábiles, Salamandra, Ladera este, Hacia el comienzo, Blanco, Vuelta, Pasado en claro y Poemas (1989-1996), escritos entre 1935 y 1966, de donde el autor de Algarabía inorgánica escogió 86 poemas

En la presentación del volumen de 330 páginas, a la que tituló Vivacidad, Del Toro dice que "el undécimo aniversario de la muerte de Octavio Paz es un buen pretexto para ofrecer una nueva antología de sus poemas y para que se lean en el silencio de la página que los rodea"

Añade:

"Aspiré a que cada uno de los incluidos en la presente antología fuera legible por sí mismo, sin necesidad alguna de sus prójimos ni de la historia de la poesía Salvo Blanco, que es un poema que necesita instructivos y notas, cada poema de este volumen puede vivir sin sus hermanos, cada uno es una unidad autosuficiente; los mas pequeños, en el bolsillo de la memoria, los más extensos, como en una ciudad que recorremos sin abarcarla o como en un río que extrañamente nos trata como peces"

Y agrega que, "reducido a mi gusto, no quise rescatar tan sólo los poemas más significativos y notables de Octavio Paz, sino también los que son, a mi entender, los más hospitalarios y queridos Esto no quiere decir que escogiera la vía fácil: su poesía nunca deja de ser fraterna –lo es en el sentido cordial, pero también en el crítico, punzante–, no pierde de vista al otro que se llama lector, pero jamás abandona el rigor y le exige dotes de corazón e inteligencia análogas  a las suyas"

De acuerdo con Del Toro, "en la obra poética de Octavio Paz uno puede entrar casi por cualquier página como pelícano en aguas abundantes de peces y ser recompensado Y al hacer la presente selección me di, pues, un banquete; sin embargo, no todo fue coser y cantar Muchas veces, como en el caso de La estación violenta, tuve que reprimirme para no incluir el libro completo Parecido percance pasé con amplias sucesiones de poemas de Ladera este o de Árbol adentro

"También tuve que tomar la difícil decisión de no incluir poemas en prosa: quería un libro de pocas páginas, un libro de buró y de viaje Dejé afuera, por lo tanto, ¿Águila o sol? De otros libros tuve que prescindir de poemas, para mí, muy preciados como éste, titulado Flor", que incluye aquí "al sesgo", como una muestra pequeña de la calidad de los excluidos:

El grito, el pico, el diente, lo aullidos,

La nada carnicera y su barullo,

Ante esta simple flor se desvanecen

Del Toro afirma que en ese poema "una simple flor es la belleza, una ventana abierta al paraíso; su presencia, al menos mientras se la contempla, borra el mal y detiene el paso del tiempo

         "Todo poeta notable lo es de una manera particular Ensayé transmitir la forma propia en la que Paz lo es, mediante una antología que se pudiera leer de manera  muy íntima y a la mano, capaz de restituirle a la poesía su calidad de delicia y de acicate Comienza por un poema de juventud que habla de un jardín y termina con un poema de valiente despedida

"El lector se dará cuenta que hay algo que a través de las épocas, de los metros y de la extensión, hace de un poema de Paz un poema de Paz; pienso que, más allá de un estilo, es la vivacidad de un temperamento gobernado por un ritmo, una actitud inteligente que siempre da la cara más allá de la forma del poema

"La poesía de Paz no pretende la pureza ni intenta hacer habitable la metafísica Pocas veces en ella se presentan la belleza, la poesía y la bondad sin sus contrapartes"

         E aquí:

Estamos condenados

a dejar el jardín:

delante de nosotros

está el mundo

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