Carta de Blanca González Rosas

“Este texto viene publicado en el número 1678 de la revista Proceso, que está en circulación”
Señor Director:
En la entrevista a Graciela de la Torre, directora de Artes Visuales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y de su nuevo Museo Universitario Arte Contemporáneo (Muac), que publicó Judith Amador en la edición pasada de Proceso (1677), la funcionaria manifiesta ignorancia respecto del arte contemporáneo y del sistema que lo construye, evasión de responsabilidades administrativas y dificultad para comprender los compromisos educativos y presupuestales que existen entre la UNAM y su Escuela Nacional de Artes Plásticas (ENAP)
Desconocedora de la pluralidad temática que caracteriza al arte contemporáneo, afirma equivocadamente que este tipo de arte “hace una denuncia de la violencia y la impunidad” Desconocedora de que tanto la colección que se adquirió bajo su cargo como la selección que ahora se exhibe en el MUAC es una colección “no determinada por el mainstream”, y por último, desconocedora de la función legitimatoria que tienen las instituciones en la creación de valor artístico y en su impacto comercial, afirma que no ha sentido “que el mercado se haya movido por lo que hemos adquirido nosotros” En la actualidad, los museos no mueven al mercado, sino que lo fortalecen y apuntalan validando, fortaleciendo y manteniendo el prestigio y credibilidad artística de sus protagonistas

Conformado por coleccionistas, galeristas y especialistas vinculados a los dos sectores, el mercado del arte contemporáneo tiene un protagonismo relevante en el MUAC, ya que en el Comité de Adquisición de Piezas Artísticas para el período 2004-2007, participaron como dos de los cinco curadores independientes el coleccionista Patrick Charpenel y el curador –¿socio?– de la galería La Refaccionaria de la Ciudad de México, Edgardo Ganado Kim
Respecto de la situación de la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM (ENAP), De la Torre no comprendió el argumento del artículo que menciona (Proceso 1674), ya que lejos de solicitar que el MUAC asuma la docencia de la ENAP o que integre a sus egresados en el museo, la nota incide en la pertinencia de reestructurar la asignación presupuestal que recibe la ENAP para mejorar sus servicios educativos
Uno de los aspectos más delicados de la entrevista es el deslinde que establece la funcionaria respecto de las actividades de su personal Las transacciones comerciales con las galerías llevadas a cabo por el curador de la colección, Olivier Debroise, no fueron responsabilidad únicamente de Debroise, sino también de De la Torre como encargada del proyecto De la misma manera, la designación como coordinador de Gestión Curatorial del MUAC otorgada a Guillermo Santamarina, sin tomar en cuenta su irresponsable desempeño como director del Museo Experimental El Eco en febrero de 2007 (Proceso 1581), es también responsabilidad de la directora de Artes Visuales, aun cuando pertenezca a instancias que sólo tuvieron “voz pero no voto” Como funcionaria de la UNAM, la directora de Artes Visuales tiene la obligación de cuidar tanto el patrimonio universitario como el prestigio y la calidad profesional de la institución
Y por último, una pregunta para Graciela de la Torre, relativa a cuando solicita que quien esto escribe le demuestre los vínculos que existen con el mercado del arte, ¿a qué vínculos se refiere, a algunos que se desconocen?
Atentamente:
Blanca González Rosas

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