IV Festival Buenos Aires (I)

BUENOS AIRES, ARGENTINA – No todo es tango en Argentina Más allá de los estereotipos que el turismo ha forjado, la danza contemporánea independiente de este país es un fenómeno para el cual hay una audiencia conocedora y ávida de nuevas propuestas
42 funciones, 28 compañías, siete estrenos, 15 obras subsidiadas y más de 20 mil personas como público asistente confirman que el IV Festival Buenos Aires Danza Contemporánea, realizado del 8 al 18 de febrero, es el más popular de los festivales de su género
Pero queda claro que a pesar de que el espectáculo es financiado ampulosamente por el Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la danza porteña parece mayoritariamente estar desprotegida y en un cierto rezago en comparación con lo que se hace en otras latitudes

Multimedia
La organización del festival involucró a 11 espacios: Desde teatros tradicionales hasta espacios alternativos; de estos últimos se destaca el foro en el jardín detrás del planetario y el jardín botánico
Con dirección artística de Ana Kamien y selección de grupos a cargo de María José Goldín, Sandro Nunziata y la propia Kamien, la mayor parte de los elegidos tenía incorporado multimedia y la investigación del cuerpo como puesta en escena; mucha tecnología y más bien poca danza
DDV diario de viaje para público acostado en escena, de Susana Szperling, repletó el sótano del espacio Casa de la Cultura Su autora buscaba romper la perspectiva usual en la que se mira una obra Acostada sobre colchonetas, una parte del público veía pasar volando a los bailarines o saltándole por encima, otra parte miraba frontalmente el espectáculo y otra más lo veía desde un segundo piso La idea, como tal, suena espectacular, pero por desgracia la puesta en escena no sólo era aburrida, sino profundamente cursi
Los bailarines –con una dudosa técnica– parecían divertirse muchísimo, lanzaban canicas, cargaban al público acostado, botaban pelotas, cantaban… Todo para quedar en nada; más allá de la belleza del espacio, no había nada de danza La presentación fue como un simple juego intrascendente
Desolado, de Miguel Robles, pretendía mostrar la “desolación que aparece en estos cuerpos que se desmoronan, abúlicos y desganados Por momentos desgarrados, atacan también, con intenso dramatismo, en fragmentadas danzas Luchando por la supervivencia, resisten abatidos, encaminándose hacia un final inevitable en un campo de girasoles secos”
Un gran número de girasoles fueron desplazados por seis bailarines por todo el escenario hasta que éste quedó cubierto en su totalidad Con un lenguaje poco desarrollado y muy visto en múltiples compañías de todo el mundo, el estreno de la obra fue recibido con gran entusiasmo por los asistentes que atiborraron el teatro Presidente Alvear Resulta extraño que un joven que fue becado en Alemania para estudiar en las escuelas de Pina Bausch, Susanne Linke y Hanns Kresnik, posea una propuesta tan poco teatral y tan mal bailada
Karo Vertical Espectáculo multimedia, con el grupo Reverso-Soma, fue una magistral muestra de lo que pueden ser las creaciones multimedia Más cerca del perfomance que de la danza contemporánea, la propuesta deslumbró por el uso de una rampa en un plano oblicuo El espacio visual se conformaba entonces de vectores lumínicos en movimiento y una pista sonora que se articulaba con los movimientos corporales Algo impresionante, muy intelectual, frío y sin pasión
En contraparte, el Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, que dirige Mauricio Wainrot, cerró de forma espectacular el festival en el veraniego espacio de la zona del planetario Ahí, sentadas en el césped, miles de personas ovacionaron Estaciones de Buenos Aires, 4 Janis para Joplin y Travesías Para Wainrot su razón de ser está en el movimiento y en que sus bailarines muestren un tremendo rigor y técnica impecable ?

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