"Show room" Artbaena fotografía

lunes, 27 de agosto de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Con un atrevido proyecto de exhibición que confronta y rebasa los estereotipos de las exposiciones galerísticas tradicionales, la promotora Lourdes Baena presenta en su show room una interesante y atractiva muestra, en la que el espacio público y el privado se fusionan para compartir intimidades creativas que involucran a dos fotógrafos, un graffitero y al propio equipo de Art Baena. Dedicada principalmente a la promoción de lenguajes pictóricos –entre los que destaca el excelente artista Alfonso Mena Pacheco–, Lourdes Baena le ha apostado desde el año pasado a creaciones fotográficas de sugerentes estéticas pictóricas. En concreto, a las propuestas de los artistas mexicanos Gerardo Montiel Klint y Edgar Ladrón de Guevara.  Organizado en el contexto de las actividades paralelas a la feria internacional ZONAMACO Foto que se realizó del pasado miércoles 22 a este domingo 26 en la Ciudad de México, el proyecto, a propósito sin título, se impone como una experiencia interactiva que transita entre lo insólito de los procesos creativos de los fotógrafos, el espacio privado de la gestión artística y la intromisión curiosa del espectador. Emplazado en todo el espacio de trabajo de la promotora –incluyendo cocina, baño, sala de exhibición, balcón, escaleras y oficina–, el proyecto curado por Héctor Archundia Ibarra conjuga una pequeñísima retrospectiva de cada fotógrafo con obras similares a las que exhiben en ZONAMACO Foto, objetos y elementos arquitectónicos intervenidos con imágenes digitales de los artistas, reinterpretaciones pictóricas del fotolibro Amoníaco de Gerardo Montiel Klint realizadas por el graffitero y pintor emergente David Ávila, y deconstrucciones de procesos creativos de los dos fotógrafos que, ya sea como viniles realizados por el diseñador Jonathan Paredes o como objetos y extraños materiales –tapas de cápsulas de café, semillas de amapola, envoltorios de bolsas de té– se esparcen como imágenes autónomas sobre muebles y uno que otro muro del apartamento.   Más que presentar una exhibición de obras, la propuesta se centra en la interacción experiencial de los espectadores, con una circunstancia en la que el espacio privado se convierte, a través de indiscreciones creativas, en un íntimo espacio público que no esconde el gusto de la promotora y coleccionista por objetos museísticos, juguetes kitsch y uno que otro mueble de diseñador.     Creador de imágenes semi-abstractas que se perciben como paisajes de memorias atemporales, Edgar Ladrón de Guevara interviene sus obras con fotografías, impresiones, trazos y colores hasta llegar a la versión final. En el emplazamiento de Art Baena se exhiben las retículas que rompen los paisajes, las figuras de maqueta que parecen cuerpos derretidos y las semillas de amapola que no se sabe si son pájaros o manchas en el entorno. Con una fotografía impresa en un tapete, algunos objetos que sirvieron de modelo para su serie Finlandia –exhibida en ZONAMACO Foto– y pequeñas fotografías guardadas en los cajones de un mueble en las que los irreconocibles objetos de Finlandia parecen aún más extraños, Gerardo Montiel Klint se expande en todo el espacio evidenciando la contundencia de sus lenguajes anteriores. Y por último, las espléndidas reinterpretaciones pictóricas de David Ávila sobre los cromatismos pictorialistas y algunos íconos de Gerardo Montiel –como sus calaveras–, convierten el baño en uno de los espacios más atractivos para visitar en el show room. Las citas para visitar éste, ubicado en la Colonia Polanco de la Ciudad de México, pueden realizarse en info@artbaena.com  Este texto se publicó el 26 de agosto de 2018 en la edición 2182 de la revista Proceso.

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