La úlcera del chiclero o la enfermedad de los pobres

jueves, 7 de junio de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Las leishmaniasis son un grupo de enfermedades provocadas por parásitos del género Leishmania. Las trasmiten las hembras de mosquitos del género Phlebotomus (en el viejo mundo) y Lutzomyia (en el nuevo mundo). Ingeborg Becker Fauser, investigadora de la Facultad de Medicina de la UNAM, asegura que “la leishmaniasis es infecciosa y tiene distintas manifestaciones; la más frecuente es cutánea y se presenta con úlceras en la cara, brazos y piernas; puede dejar cicatrices permanentes.” Y explica el ciclo de transmisión: “La hembra del mosquito flebotomino (en algunos sitios conocido como jején) pica a pequeños mamíferos como ratones, animales salvajes e incluso a domésticos, como perros, gatos y cerdos. En este ciclo, el ser humano es contagiado por accidente”. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) las Leishmaniasis están entre las seis enfermedades tropicales y las dos parasitosis más importantes en el mundo en la actualidad. Las padecen más de 12 millones de personas en 88 países; aunque se desconoce el número real de casos, debido a una gran subnotificación. Según el Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Autónoma de Campeche, “la Península de Yucatán representa un foco endémico de una variedad de LC, denominada Leishmaniasis Cutánea Localizada (LCL), que en la región se conoce como ‘úlcera del chiclero’, debido a la frecuencia de las lesiones ulceradas en las orejas de los trabajadores del chicle”. Por sus grandes áreas selváticas, Campeche es uno de los estados de la Península con gran número de casos de LCL; el otro, muy afectado, es Quintana Roo.

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