Redes Sociales

Las angustias de los YouTubers

Todos los días los usuarios miran mil millones de horas de vídeo en esta red social.

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).- El mundo cambió desde que llegó Internet. De ser una red que en principio, permitía mandar mensajes entre sus usuarios a altas velocidades, por ejemplo usando el correo electrónico, con el tiempo comenzó a evolucionar. La tecnología permitió el aumento de la velocidad de conexión, las computadoras se volvieron mucho más poderosas y hoy día podemos tener equipos “caseros” que son miles de veces más poderosos que las máquinas de hace unos diez años. El avance es asombroso.

Pero además de esta revolución tecnológica, llegó la web, las páginas gráficas, el hipertexto, los videos de YouTube, los sitios de imágenes, los blogs, las páginas personales, las redes sociales, las páginas de empresas, entre otras cosas. Vimos nacer WhatsApp y Telegram y sin duda el mundo moderno estás lleno de posibilidades de comunicación que antes eran simplemente inimaginables.

Y pensemos en YouTube, probablemente hoy un monopolio en su tema, que son los videos que la gente hace y sube a este portal que es gratuito. Sin embargo, el éxito de YouTube es que en algún momento decidió pagarles a los creadores de contenidos. Y siendo Internet una herramienta en muchos sentidos para los jóvenes, nacieron un número enorme e indeterminado de comediantes, de “gamers”, de “standuperos”, los cuales empezaron a recibir dinero de YouTube por sus contenidos.

¿Cuánto recibe un youtuber? En México más o menos 5 pesos por cada mil vistas de un video. Así, un millón de vistas quiere decir un pago de unos 5 mil pesos. Pero además, los anuncios que se presentan en los videos pueden aumentar la cantidad de pesos que el youtuber recibe (hasta llegar a unos 18 pesos por mil vistas, aproximadamente). Desde luego que los personajes con millones de suscriptores suelen hacer más dinero pues de alguna manera los ven más personas.

En estos años hemos visto a youtubers mexicanos de gran éxito, como Luisito comunica, que tiene unos 30 millones de suscriptores. Luisito tiene un canal bastante familiar, sin malas palabras, sin temas obscenos y por ende, es muy popular. El youtuber en cuestión sube 4 o 5 videos por semana, que tienen, a un par de horas de publicado, más de un millón de vistas. Por ende, si medimos el asunto en esos términos, Luisito gana unos 20 mil pesos (por lo bajo), cada semana. Nada mal, ¿verdad?

Otros youtubers parecen haberse cansado de la comedia o se han ido apagando. Werevertomorro era el canal más popular en México, pero su creador parece ya estar fastidiado de esto y por ende, han bajado sus vistas. Sin embargo, es probable que aún perciba muy buen dinero por su añeja fama en este medio.

También tenemos a Yostop, Yoselin Hoffman, una guapa joven que ha trabajado por años para posicionar su canal. Ella tiene unos 8.73 millones de usuarios y su estilo desenfadado parece que gusta mucho. Probablemente esta chica tenga un alto porcentaje de suscriptores masculinos. Pues bien, Yostop publicó un video en donde dice que la empresa YouTube es una de las empresas “más horribles y perturbadoras que hay”. Indica que la compañía le advirtió, después de publicar un video contra aquellos personajes que se vendieron al partido verde, anunciándolo como una gran opción en la veda electoral, que sus canales estarían restringidos y que no podía monetizarlos. También le advirtió que si abriese otros canales, le cerrarían los mismos y los que tiene y le impedirían que siguiese en esta plataforma.

Para colmo, Yostop dice que YouTube anunció nuevas políticas. Ahora no todos los anuncios que se presentan en los videos de los creadores de contenidos, recibirán dinero por parte de la empresa. Es decir, YouTube anunciará en los videos que se suban y las ganancias serán para ellos. Y desde luego, Yostop cree que YouTube le está literalmente robando, pues usa la empresa sus contenidos para hacer dinero.

La realidad es que la angustia de la youtuber es entendible pero es claro que está equivocada. YouTube es una compañía privada, y pone las políticas que quiera. Si a los creadores de contenidos no les gusta, pues ahí está la puerta abierta. Pueden irse si quieren. Pero irse de YouTube es algo para pensarse, porque no hay otra empresa que en este rubro le haga sombra. Vamos, los datos de YouTube muestran que:

Hay 2 mil millones de usuarios de YouTube en todo el mundo.

El 79% de los usuarios de internet tienen su propia cuenta de YouTube.

Puedes navegar por YouTube en un total de 80 idiomas diferentes, lo que representa el 95% de la población de Internet.

El 94% de los usuarios de YouTube entre 18 y 44 años de edad accedieron a esta red social al menos una vez al mes.

Todos los días los usuarios de YouTube miran mil millones de horas de vídeo en esta red social.

El 62% de las empresas usan YouTube como un canal para publicar contenido de vídeo.

Más del 70% del tiempo de reproducción de YouTube proviene de dispositivos móviles.

El 90% de los usuarios de YouTube dicen que descubren nuevas marcas o productos en YouTube.

Se suben 400 horas de vídeo a YouTube cada minuto en todo el mundo.

YouTube es responsable del 37% de todo el tráfico móvil de internet.

Todo esto es impresionante, pero lo que no se ve, y que tampoco ve la angustiada Yostop, es que YouTube requiere de una infraestructura monumental para guardar las 400 horas de video que se suben por minuto, ojo, por minuto. Y esto implica una cantidad masiva de discos duros o de almacenamiento para guardar todo lo que los usuarios registran en este portal. Y esto es sólo para empezar. También YouTube tiene una capacidad enorme para aceptar a miles de usuarios al mismo tiempo para que le den click a sus videos favoritos, es decir, tiene un enorme ancho de banda.

Para ser claros, Yostop no entiende ni mínimamente el nivel de infraestructura de YouTube y sólo ve que la empresa le ha dicho que no todos los anuncios que se ponen en sus videos los podrá ella monetizar y por ende, se siente robada. Pero vamos, el éxito de YouTube es precisamente ése, el que decidió monetizar, dar dinero a los creadores de contenidos. La cantidad de dinero que Google gasta (dueña de YouTube), nada más para permitir la conexión de los usuarios, es de 1.65 millones de dólares diariamente (en concepto de ancho de banda para YouTube), aunque este costo es nominal, porque empresas del tamaño de Google hace acuerdos e incluso, tiene la infraestructura para ser proveedor de Internet si así lo desea.

El caso de Yostop seguramente no es el único, sin embargo, es evidente que las cosas están llegando a escenarios parecidos a los que antes tenían Televisa y otras compañías televisoras. Si uno quería ser actor/actriz, tenía pocas opciones y había que aguantar las humillaciones y/o malos tratos para que eventualmente les contrataran en alguna de las cadenas de televisión que transmiten en México. Y entonces estas televisoras pueden pagarte lo que les plazca porque si no te gusta, pues ahí está la puerta. Hoy está pasando lo mismo con la nueva televisión, que es YouTube. Y mientras no haya alternativas en este sentido, los creadores de contenidos tendrán que sujetarse a las reglas de esta compañía que, repito, es privada y por lo tanto, decide sus políticas como le plazca. Aunque a Yostop le parezca aberrante esa empresa.Y de hecho, si es así, ¿por qué no se sale?

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