Ciencia

Informe de la Unesco: México, rezagado en inversión

Entre 2014 y 2018 el gasto global en investigación creció a un ritmo más acelerado que el de la economía mundial; sin embargo el gasto fue desigual según las regiones y los países.
domingo, 27 de junio de 2021

CIUDAD DE MÉXICO (proceso.com.mx).– Según el más reciente Informe de la Unesco sobre la ciencia en 2021, cada vez se hace más evidente la disparidad entre países que invierten en ella, pues ocho de cada diez dedican menos del 1% del Producto Interno Bruto (PIB) a su desarrollo, lo que los mantiene como meros consumistas y dependientes.

México es uno de ellos.

Según el informe La carrera contra el reloj para un desarrollo más inteligente (The race against time for smarter development) publicado este mes (https://www.unesco.org/reports/science/2021/es/race4smarter-development), entre 2014 y 2018 el gasto global en investigación creció a un ritmo más acelerado que el de la economía mundial; sin embargo el gasto fue desigual según las regiones y los países.

La edición, que fue redactada por 70 autores de 52 países, alerta con un mensaje: aún no avanzamos como deberíamos a pesar de que hay países que adoptaron políticas nacionales para cumplir con Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La transición a economías más ecológicas y digitales exige creatividad y espíritu de innovación, por ello el informe advierte sobre la importancia de invertir en recursos materiales y humanos para la investigación en sectores estratégicos, como la ciencia y tecnología.

De ahí que a pesar de que la inversión promedio en el mundo --entre 2014 y 2018-- aumentó un 19.2%, con un PIB global de 14.08% (aunque ojo: la mitad de esto se produjo sólo en China). Y mientras que en América Latina el gasto retrocedió, en México por ejemplo decreció de un 0.44% al 0.31%.

El informe también hizo hincapié en un tema de importancia: En América Latina hay 1.03 investigadores por cada mil trabajadores, ello aunado a la “fuga de cerebros” que sigue siendo un problema, en ocasiones hasta alentado inconscientemente por los propios gobiernos.

Sobre esto último basta recordar que durante el gobierno federal de Enrique Peña Nieto circuló un comercial donde un joven expresaba sus deseos de convertirse en astronauta “para poder trabajar en la NASA”. Ciertamente hay estudios que llevan a la gente ser más aptos para otras carreras, como el de convertirse en un astronauta, y es cierto que México no tiene la capacidad para cumplir estos deseos, pero quizá hay formas de colaborar al respecto y que México impulse esos deseos no como “fuga”, sino como aporte al mundo.

Otro tema tratado en el informe de la Unesco fue el de los campos de investigación con mayor crecimiento en los últimos cinco años: el de la Inteligencia Artificial (IA) y la robótica, además de señalar que no hay suficiente investigación en cómo limitar los impactos del cambio climático, uno de los temas en el que el informe hizo énfasis, pues no sólo se trata de alcanzar objetivos en materia tecnológica, sino en alcanzarlos tomando en cuenta a la ecología y el cambio climático.

Al respecto Audrey Azoulay, directora general de la Unesco, remató sobre el tema:

“Es indispensable una ciencia mejor dotada; la ciencia debe ser menos desigual, más cooperativa y por lo tanto más abierta. En efecto, los desafíos actuales --ya sea relacionados con los cambios climáticos, la pérdida de la biodiversidad, el declive de la salud del océano o las pandemias-- son hoy planetarios y, por lo tanto, precisan movilizar a científicos e investigadores del mundo entero”.

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