"La danza de la realidad. Memorias" de Alejandro Jodorowsky

martes, 27 de noviembre de 2001
México, D F (apro)- El mimo y dramaturgo chileno, quien viviera muchos años en México y actualmente radicado en París, publica en Grijalbo-Mondadori de México su libro de memorias Son 415 páginas cuyo recorrido salta de una a la otra fácilmente, en parte por el poder expresivo del artista, en parte por la búsqueda permanente de sí mismo, que lo llevó desde el aprendizaje del arte de la mímica con Marcel Marceau al sensacionalismo de la corriente "pánica" --que compartió con el dramaturgo español Fernando Arrabal--, y de ahí a la intensidad interior "zen" y a las artes de la cartomancia y el "psicochamanismo" Harto conocido en México a través de sus espectáculos, sus películas y sus libros --de hecho ha visitado el país con frecuencia en los últimos años--, Jodorowsky, siempre atractivo, no dejará de sorprender con algunos pasajes de esta vida dedicada al arte El siguiente es un fragmento de su primer capítulo: "LA INFANCIA" Nací en 1929 en el norte de Chile en tierras conquistadas a Perú y Bolivia Tocopilla es el nombre de mi pueblo natal Un pequeño puerto situado, quizás no por casualidad, en el paralelo 22 El Tarot tiene veintidós arcanos mayores Cada uno de los veintidós arcanos del Tarot de Marsella está dibujado dentro de un rectángulo compuesto de dos cuadrados El cuadrado superior puede simbolizar el cielo, la vida espiritual, y el inferior puede simbolizar la Tierra, la vida material En el centro de este rectángulo se inscribe un tercer cuadrado que simboliza al ser humano, unión entre la luz y la sombra, receptivo hacia lo alto, activo hacia la tierra Esta simbología que se encuentra en los mitos chinos o en los egipcios -el dios Shu, "ser vacío", separa al padre tierra, Geb, de la madre cielo, Nuth-- aparece también en la mitología mapuche: al comienzo el cielo y la Tierra estaban tan apretados en uno contra el otro que no dejaban sitio entre ellos, hasta la llegada del ser consciente, que liberó al hombre alzando el firmamento Es decir, estableciendo la diferencia entre bestialidad y humanidad En quechua Toco significa "doble cuadrado sagrado" y Pilla "diablo" Aquí el diablo no es una encarnación del mal sino un ser de la dimensión subterránea que se asoma por una ventana hecha de espíritu y materia, el cuerpo, para observar el mundo y aportarle su conocimiento Entre los mapuches, Pillán es "alma, espíritu humano llegado a su estado definitivo" A veces me pregunto si me dejé absorber por el Tarot la mayor parte de mi vida por la influencia que ejerció sobre mí el haber nacido en el paralelo 22, en un pueblo llamado doble cuadrado sagrado --ventana por donde surge la conciencia--, o bien si nací allí predeterminado sin más para hacer lo que hice sesenta años más tarde: restaurar el Tarot de Marsella e inventar la Psicomagia ¿Puede existir un destino? ¿Puede nuestra vida estar orientada hacia fines que sobrepasan los intereses individuales? ¿Es por casualidad que mi buen maestro en la escuela pública se apellidara Toro? Entre "Toro" y "Tarot" hay una similitud evidente El me enseñó a leer con un método personal: me mostró un mazo de cartas donde en cada una estaba impresa una letra Me pidió que las barajara, tomara al azar unas cuantas y tratara de formar palabras La primera que obtuve -no tenía yo más de cuatro años-- fue OJO Cuando le dije en voz alta, como si de pronto algo estallara en mi cerebro, así, de golpe, aprendí a leer El señor Toro, luciendo en su rostro moreno el albor de una gran sonrisa, me felicitó: "No me extraña que aprendas tan rápido porque en medio de tu nombre tienes un ojo de oro" Y dispuso así las cartas: "alejandr OJO D ORO wsky" Ese momento me marcó para siempre Primero, porque enalteció mi mirada ofreciéndome el edén de la lectura y, segundo, porque me separó del mundo Ya no fui como los otros niños Me cambiaron a un curso superior, entre muchachos de más edad que, por no poder leer con mi soltura, se convirtieron en enemigos"